Eros siguió a Hares hasta su sala de estar, los dos se sentaron cerca del fuego esperando que alguno empezara por hablar
- Trajiste a una humana al mundo de los muertos. Cuan desesperado se tiene que estar para hacer tal estupidez, Eros?- el dios del amor suspiró pesadamente y evadió su mirada
- Necesito que nos des paso libre al olimpo, necesito llevar a Maya sin que nadie la vea, en especial Afrodita- Eros no quiso meterse en más detalles.
- Afrodita? Es que acaso ella sige asiendo de las suyas...matando humanas lindas tal vez?-
- Tú sabías sobre eso?-
- Todo el olimpo lo sabe mi querido Eros-
- Y porqué nadie hace nada?- preguntó Eros desesperado
- Qué se supone que haríamos? Desterrarla, es una diosa, la más hermosa, ha ocupado sus encantos para silenciar a los otros- Eros no se enteraba de esas cosas, pasaba demasiado tiempo en la tierra como para enterarse de los secretos obscuros que ocultaban sus hermanos en el olimpo
- Como sea, no quiero iniciar una guerra ni nada, solo quiero entrar con Maya...a los jardines si se puede- no quería decir lo último pero las palabras salieron solas de su boca
- Por Zeus, no me digas que...Ho dioses, no, no, no...Quieres hacer a Maya inmortal, sabes lo que te harán si se enteran, te pueden desterrar, quitarte tu divinidad!!-
- Lo sé, crees que pediría tu ayuda de otra forma, no tengo más opciones, no quisiera involucrarte y puedes estar seguro que no diré nada sobre tu ayuda, negaré todo en caso de que me descubran-
- Eros, eres un dios viejo, sabes las consecuencias de tus actos...estas dispuesto a dejar todo por ella?- Una sonrisa nostálgica salio de los labios de Eros
- Todo y más, hermano...Acaso recuerdas el sentimiento antes de tener a Percéfone? Recuerdas cuando me suplicaste que te diera algo parecido a lo que les daba a los humanos? Estar solo en el mundo, vacío, así me sentí yo, sin rumbo y ahora que la encontré ni siquiera mi divinidad me importa con tal de tenerla para mi- Hades lo recordaba, el sufrimientos de su hogar lo mataba antes de la llagada de Percéfone, estaba muerto en vida, era un dios pero no le servía de nada, pero cuando Eros le dio a aquella muchacha su cuerpo volvió a sentir.
- Cómo puedo ayudarte?- preguntó Hades sin nada más que decir ahora que lo recordaba le debía mucho, le debía todo.
- Puedo aparecer en el olimpo sin ningún problema pero si llevo a Maya conmigo los demás se darán cuenta de que es humana y Afrodita la encontrará-
- Quieres darle del fruto prohibido para convertirla en una inmortal?- Eros no tuvo que responder, la respuesta era obvia.
- Es la única forma-
- Percéfone puede darles unas estrellas estelares, podrán aparecer en el lugar que piensen si es el jardín o el olimpo los llevará ahí sin ninguna sospecha, pero deben tener cuidado, sus pensamientos pueden ser traicioneros, si en su mente está el limbo o algún otro espacio desconocido o no habitable...- Maya moriría, eso quería decir pero no se atrevió, claro que para Eros quedaba claro ya.
- Lo entiendo y no lo haría de no ser mi última opción- Hades alzó las manos y se levantó de su lugar para guiar a Eros hacia los aposentos de su esposa.
- Ella ha quedado profundamente dormida- declaró Percéfone cuando los dos hombres se quedaron mirando desde el umbral de la puerta.
- No, yo..estoy bien- habló con extrema dificultad Maya debido a la gran cantidad de alcohol dentro de su sistema.
- Dioses acaso has emborrachado a esa niña, Percéfone?- preguntó Hades rodando los ojos, su mujer no media las consecuencias de sus actos la mayoría de las veces.
- No tomó ni dos copas para estar así- se escudo la diosa.
- Nunca había tomado alcohol, sin mencionar que tus bebidas tienden a ser más fuertes para los mortales...una copa bastaba para emborracharla, ahora mismo no sé como se mantiene consciente- recalcó Eros cargando su cuerpo
- No quería hacerlo- se disculpó la diosa a sus espaldas sintiendo culpa.
- Lo sé, descuida, es solo que esto retrasará mis planes- Eros no podía llevarla al olimpo dormida su mente vagaba por el mundo de los sueños y quien sabe en donde terminaría.
- Espera un rato Eros, se le bajará con una ducha, Percéfone te dará las estrellas en forma de arrepentimiento sincero- la diosa entendió que había venido Eros, era muy hábil y astuta, podía haber deducido su plan.
- Tú secreto está a salvo con nosotros- Percéfone hizo un ademán con las manos y en ellas aparecieron dos pequeñas y resplandecientes esferas.
- Puedes quedarte aquí mientras ella se recupera - Eros tomó las dos esferas entre sus manos y asintió agradecido.
- Te llevaré a una habitación-
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Eros contemplaba la figura de Maya recostada sobre la cama, la chica murmuraba cosas sin sentido como efecto del alcohol.
- Es una buena chica- Percéfone entró a la habitación con media sonrisa sobre el rostro, aun se sentía avergonzada con la pareja.
- Lo es- confirmó Eros sin dudar
- Tus ojos irradian felicidad cuando la miras- dijo ella en un tono melancólico
- Es porque cuando estoy a su lado me siento completo-
- Espero que en algún siglo pueda encontrar a alguien que haga lo mismo por mi - Eros se acercó a la diosa con el ceño fruncido
- Pero si ya lo tienes, Hades...- la chica hizo una mueca con solo escuchar el nombre
- Yo era una humana y Hades un dios solitario, no fui creada como Maya para ti- Eros estaba confundido, cuando había visto a Percéfone vagar por el prado le pareció la mujer perfecta para Hades, cuándo los juntó creyó que eran almas gemelas.
- Siempre he pensado que tu amor por él era algo real- Percéfone quiso soltarse en lágrimas pero no quería sentirse débil ante el dios del amor
- El mío hacia él lo ha sido siempre pero en una relación ambos lados deben de quererse, Hades me tiene aquí para no volverse loco con su soledad- la diosa había guardado por tanto tiempo aquellas palabras
- Hades no es el dios más expresivo, no puedes dar por sentado su falta de cariño hacia ti por ello, de lo único que sería culpables es de no decirlo pero yo te aseguro que vales mas para él de lo que piensas e incluso mas de lo que él piensa, eres lo más valioso que tiene-
- Nací como humana, que podría tener yo para atraer tanto a un dios como Hades? Podría viajar a la tierra y volver con un centenar de mujeres más bellas que yo, todas dispuestas a saciar sus caprichos divinos y carnales sin reprochar-
- Mi querida diosa, en ti fue puesta la divinidad del olimpo, eligió compartir contigo su eternidad, suplicó a Zeus su aprobación para darte tus dones, quien ha metido tanta ceguedad en tu pensamiento, Percéfone, quien tuvo la valentía de meterse con la gran y poderosa reina del inframundo?- Percéfone se sintió poderosa de nuevo, aquella persona que le había dicho todo eso no era más que ella, y se lo haría saber.
- Nadie importante...pondré eso en su lugar después, gracias Eros, siempre has sido un gran consejero -
- El amor es lo mío cariño- alardeó con diversión el dios.
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Amor Escrito en Griego (TERMINADA)
RomanceSi te gusta el amor y la mitología griega, este libro es para ti. Cuando cupido busca a su alma gemela con los humanos pero no es fácil estar con una mortal.