Por él y él por mi

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Los últimos dos días me dispongo a ocuparme con mis tareas y una que otra cosa. Trató de no pensar en Thomas, en especial cuando la clase de historia inicia, la señora Lout procura su materia, pero aún parece un cadáver.

Salgo en busca de mi bicicleta después de mi última clase, a lo lejos veo a la Chica Violeta, su cabello es cada vez más rubio y su rostro ésta  cambiando, ya no parece que llora todas las noches, incluso se ve bonita desde donde estoy parada.

Siento cierta impotencia al saber que ella se ve bonita, porque sé que yo también lo era para Norman, incluso había cierto cariño entre los dos.

Y eso es lo que me quita el sueño por las noches, no estar segura de lo que realmente sentía por él y él por mi.

Me encargo de guardar el  candado de mi transporte rosa cuando Tyler se planta frente a mi.

—Clementine, sé que fui grosero el otro día y lo lamento — dice un poco más rápido de lo que esperaba. — Por raro que suene, quiero y esperó que seamos amigos, pero, no.

—¿No? — trató de entender lo que dijo, pero es muy confuso en realidad. — No tengo idea de lo que quieres decir.

El ladea un poco la cabeza y sonríe.

—Quiero o intento decir que me gustas, y que esperó que en algún momento, tal vez, llegue a algo más.

Sonrió cuando escucho sus palabras, he tenido esta clase de conversión muchas veces, pero jamás me había dado cuenta de que no les tomaba importancia. Cuando Dennis y yo comenzamos a salir fue algo que determinamos en el sexo, no con palabras, supongo que fue algo que desde un inicio hicimos mal. Debería tomar en cuenta esto, esta nueva manera de hacer las cosas.

—Suena muy lindo de tu parte — le digo y él me ve atento. — Por el momento solo puedo ofrecer mi amistad, pero tal vez llegué a algo más.

—Creo que es una oportunidad, ¿No?.

—Lo es, no trates de arruinarlo.

Le regaló una sonrisa a Tyler y subo a mi bicicleta, el se quita de en medio y hago el camino a mi hogar. Al pasar por la casa de los Lout pienso en los secretos escondidos en los Rosales y las blancas cortinas que lo cubren, ¿Thomas sabra todos y cada uno de esos secretos?.

Detengo la bicicleta a unos metros y veo como la señora Lout sube a su auto una maleta color marrón y después su esposo sube una mochila negra, después, Marie se pone al volante y el auto pasa a mi lado. Cuando paso por la puerta de la casa, ninguno de los padres de Norman sigue afuera.

¿Irá con Norman?.

Es lo primero que pasa por mi cabeza, que tal vez Marie Lout vaya de visita con su sobrino, posiblemente a llevarle cosas en su nueva estancia o solo son maletas sin importancia.

Continúo el camino a mi hogar y siento algo muy raro en el pecho, como una presión constante. Al llegar a casa noto que el auto que estuvo recientemente en la casa Lout está en fuera de mi casa y de el baja Marie la loca, su cara es preciosa al igual que sus zapatos, pero hay algo raro aquí.

Me acerco y trato de imaginar cualquier cosa que no involucre a Norman o incluso a mi, nada bueno pude venir de eso, mucho menos de la mujer más loca del pueblo y amada por Norman.

Todo lo acontecido en el diario viene a mi cabeza, ella lo llevo al psicólogo en primer lugar, ¿Qué no se supone que eso le ayudaría? ¿Hay algo más? ¿Algo peor que saber la intimidad de la chica violeta? ¿Sabré algo malo de ella?.

—Hola Clementine —dice su suave voz. —¿Crees que pueda hablar contigo unos minutos?.

—Claro, señora Lout, ¿Gusta pasar?.

—Oh no cariño, tu madre es una gran mujer, pero no es mi gran amiga, prefiero charlar en mi auto, si no te molesta.

—Para nada, solo dejaré la bicicleta.

Marie solo asiente y camina de nuevo a su auto, yo en cambio dejó la bicicleta en la puerta de mi al igual que la mochila, después, con cortos y dudosos pasos camino al auto.

Todo saldra bien, Clem.

Todo será una conversación sin importancia, no hay de que preocuparte.

Claro que hay de que preocuparte, Clem, un chico, el sobrino de la mujer que te espera, trato de quitarse la vida, claro que hay algo de que hablar y pensar.

Tú, Clementine Deal, tienes el diario.

Subo al auto y espero a que Marie hablé, en lugar de hablar toma de un termo de café y cierra los ojos.

—Norman fue como mi hijo — habla rompiendo el silencio. — Siempre noté como te miraba, así lo veía yo. Lo que trato de decir, Clementine, es que no dejes que el diario te haga sentir mal, solo piensa como se sentía él al escribir tales cosas. Sigo sin entender porque te escogió a tí, Violet es en muchos aspectos mejor que tú, pero aún así, te escogio para que supieras la verdad, ni siquiera a mí y te envidio por eso, chica Deal.

Trató de permanecer en calma, pero no puedo, tengo tanto que decirle a esta mujer, incluso más que Norman, porque tal vez él la amaba, pero no a mí, lo dejo en claro, jamás volvería a amar a una chica como yo, hueca.

—Yo solo he tratado de dejar de pensar en todo lo que pasó, Marie —contesto con toda la calma posible. — Al igual que muchos, pero detesto los rumores, detesto saber que no conocía a Norman y detesto que me culpes de algo que no tengo implicación en ello.

—Te equivocas, ¿Has leído últimamente?.

—No.

—Por la vida que llevas y el interés que le prestas a los demás, claramente no llevas mucho, pero te diré algo,  septiembre es un punto de quiebre —noto como la voz de Marie comienza a ser débil. —Todo fue por algo y tú solo te preocupas por saber la verdad, no toda la verdad está en el diario, la verdad no es la que escribió, al menos no ese día.

Mi mente está en blanco, puedo incluso llegar a pensar que Marie está loca, pero no, ella está rota y le duele saber que Norman lo está también, pero eso no es por mi causa, jamás rompería a alguien de la manera en como tía y sobrino están.

—Lamento saber que te escogio a tí, pero es un chico listo y bueno, espero que sepas apreciar eso, Clementine.

—Lo hago.

—No, no lo haces —sus manos pasean por el volante y después se detienen. —Creo que es momento de irme, fue bueno hablar, si.

Parece pérdida en si misma, incluso muerta, pero Marie Lout es de esa manera.

Me despido de ella y bajo de su auto, tarde unos minutos en irse, pero al hacerlo, no puedo evitar pensar que tal vez tenga razón en todo lo que ha dicho de mi, de Norman y de todo los he está pasando últimamente.

Entro a mi hogar y está solo, una nota me informa que las justas de trabajo se alargarán pero que mañana iremos a una cena en un restaurante.

Todos en el pueblo la mañana siguiente habla de la reciente mudanza realizada por Marie Lout, la loca del lugar.

Se ha ido, Marie al igual que Norman, se han ido.

Don't Say Goodbye  #AwardsEs2017 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora