Prólogo

9.4K 296 17
                                    

No es posible despertar a la conciencia sin dolor. La gente es capaz de hacer cualquier cosa, por absurda que parezca, para evitar enfrentarse a su propia alma. Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad. (Carl Jung)

Dolor. Tal vez ese era el motivo por el que Boruto había optado por apagar su conciencia y sumergirse en un mar de oscuridad. La falta de luz lo llevó a buscar venganza a toda costa contra quienes le arrebataron aquello que más amaba. Tal vez su amor por ella no era tan arrollador y el nivel de entrega demostrado por su amada lo superaba –por más que él se esforzara en sentir con la misma intensidad- , pero siempre veló por su felicidad. Sintió la necesidad de protegerla desde que la salvo hace más de ocho años, trató por todos los medios de evitar que cualquier cosa la dañara; sin embargo, al final fracasó y ella estaba muerta.

Ahora, su mente aletargada le avisaba que se estaba moviendo, mas era incapaz de despertar. Yukiho lo tenía atrapado, por lo que por más que lo intentara no lograba moverse. Deseaba correr en dirección contraria y volver a hundirse en la oscuridad de su habitación, en donde volvería a lo de antes. A ignorar al mundo exterior, sumergiendo su alma e ignorando a su conciencia, con el propósito de olvidar.

-Ya estamos cerca.

-Al fin, Boruto pesa. Mi pobre espalda.

- No te quejes, lo hacemos por un amigo.

-Tú no estás haciendo nada.

-Lo haré en cuanto lleguemos a la aldea. Ella es nuestra última esperanza.

-Ya lo sé. No tienes porqué repetirlo.

Dos horas más tarde Yukiho y Midori llegaron a la aldea de la hoja. Tras un breve intercambio de palabras con los vigilantes en la puerta, continuaron con su camino. Yukiho llevó a Boruto a una casa que pertenecía a la familia de Midori, mientras esta iba a avisar a la familia Uzumaki de la lamentable situación de Boruto y después –aunque ella no lo dijo- fue a buscar a Shikadai Nara.

La casa del clan Uzumaki era enorme, tres plantas de altura con grandes jardines y un muro que rodeaba toda la propiedad. Un lugar hermoso y pacífico en donde Boruto podría sanar sus heridas, e incluso iniciar de nuevo. La aldea o más específicamente, Himawari era la última esperanza de ambos jóvenes para sanar a su compañero. Ellos ya lo intentaron todo, pero nada, no lograron ningún resultado en su amigo; pero este siempre expresó una preferencia por su hermana pequeña. Aun cuando al inicio casi no hablaba de su familia, siempre les contó sobre su hermana pequeña con gran cariño. Si Himawari Uzumaki no lograba sacar a Boruto del agujero profundo en el que se encontraba sumergido, nada lo haría.

Después de depositar el cuerpo de Boruto en la cama de la habitación habilitada para él, Yukiho sacó a su amigo del trance en el que lo sumergió para transportarlo sin que diera problemas.
Poco a poco los ojos del joven se abrieron dejando ver sus ojos azules, que desde hace meses dejaron de reflejar esa pequeña luz característica, para dejar dos pozos vacíos. De forma lenta la conciencia resurgió en él y con cautela revisó el cuarto para tratar de ubicarse.

-En dónde estamos.

-Bienvenido a Konoha.

Los ojos del Uzumaki se abrieron de golpe y con la misma prisa se incorporó en la cama.

-Tú....

Yukiho no se quedó a escuchar la respuesta de su amigo, lo vio en su mirada, si no salía de ahí hubiera terminado golpeado y prefería salvaguardar su bello rostro.



Bueno chicos de a poco voy a ir recuperando esta historia, así que agradeceré su ayuda. Si alguno recuerda que seguía o cual era el orden de los capítulos por favor me lo dice en un comentario o me manda un mensaje. Esta historia empalma con la segunda parte de la historia Inohima, pero es también la estoy recuperando de a poco, por lo que dejaré un resumen de los nuevos personajes que aparecen en esta historia.

Midori: el Shikadai Nara fueron protagonistas de la segunda parte de "Nuestro pequeño secreto". Cuando Shikadai es emboscado por el enemigo, en una misión de rango C, es herido de gravedad, pero Midori y Yukiho lo rescatan. Midori Uzumaki, descendiente del clan Uzumaki masacrado durante una de las guerras ninja, ha vivido lejos de Konoha junto a su madre y su abuelo, cuando encuentra al Nara herido lo lleva a su casa y pasa seis meses cuidándolo. Durante este periodo de tiempo se enamora de él y juntos viven un breve romance que termina cuando Shikadai debe regresar a la aldea junto a su familia. Sin embargo, queda la promesa de comunicación y de volverse a ver, para estar juntos para siempre.

Yukiho Uchiha: tiene una personalidad alegre y extrovertida –diferente a los Uchiha de Konoha- es calificado como un mujeriego, motivo por el que sus amigos lo molestan constantemente. Es un chico atractivo y con una personalidad trayente. Sin embargo, posee un gran control sobre sus emociones, por lo que pasa de ser un chico alegre a ser una estatua de mármol, eliminando todo rastro de emoción de su mirada. Desciende de la rama de Shisui Uchiha y tiene un hermano mayor que reside en el país de las Nieves, junto a su esposa e hijo.

Hikari: fue novia de Boruto hasta que es asesinada en medio de un confuso incidente. Puede ser descrita como una mujer de una belleza ideal, que sigue los cánones de la belleza clásica. Cabello rubio, ojos color cielo y piel blanca como la porcelana. Es rescatada por Boruto cuando está a punto de morir y desde ese momento lo acompaña a donde vaya. Al vivir y empezar a convivir con sus nuevos amigos, se da cuenta de la necesidad de volverse más fuerte para no ser una carga, por lo que entrena con esmero para ser capaz de proteger a quienes ama.

Cuando el sol dejó de brillar- BorusaraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora