— ¿Así se acaba todo? ¿Sin más? ¿Después de tantos años de amistad?
— Ale… Estabas furiosa conmigo. Pensé que no querías volver a verme.
— Por supuesto que estaba enfadada. ¿Es que tú no lo estarías en mi lugar?
— Sí, pero no te habría echado de mi vida.
— Yo no te he echado de mi vida. ¿Por qué no contestas a mis llamadas y mis whatsapp?
— No sabía que habías intentado contactar conmigo.
— Pues sí que lo he hecho. He ido incluso a tu apartamento varias veces, hasta que el portero me confirmó que te habías marchado. ¿Sabes lo mal que me has hecho sentir?
No pudo reprimir dejar escapar las lágrimas que hasta el momento había intentado retener. A mí me pasó lo mismo. Ambas nos abrazamos y lloramos en el hombro de la otra. Cuando conseguimos tranquilizarnos, fuimos a una cafetería y allí estuvimos poniéndonos al día. Le di mi nuevo número y la dirección de la casa de Harry.
— ¿Vives con Harry? ¿Te perdonó finalmente?
— Sí.
— Pues fíjate que yo pensaba que terminarías con Zayn.
— No he vuelto a saber nada de él desde el día de tu boda. – Dije con tono triste.
— Pero, ¿es que sigues pensando en él?
— Lo hago en pocas ocasiones y cada vez menos.
— Pues por tu forma de hablar, parece que le extrañas bastante.
— En todo este tiempo le he sido fiel a Harry. No me he acostado con otro hombre, pero tengo que confesar, que cuando pienso en James, me las apaño bien con Jack.
— ¿Jack? ¿Quién es Jack?
— ¿Te acuerdas del enorme pene que me regaló Zayn?
— Por supuesto, ¿cómo olvidarlo? Me compré uno igual. – Rió.
— Pues ese es Jack. Es de la única forma que he logrado mantenerme a raya y no ir a buscarle al hotel donde trabaja.
— Ya no trabaja allí. Le despidieron después de la pelea con Harry.
— Pero, no lo entiendo. ¿Cómo se conocieron? No se habían visto nunca.
— Zayn averiguó quién era Harry porque te vio bailando con él y eso le enfureció. Mantuvo las distancias hasta que te vio marcharte del hotel, completamente destrozada, por la situación que estabas viviendo con Harry. Zayn le buscó en el salón, y le encontró bailando con mi hermana. Aquello supongo que, para él, fue la gota que colmó el vaso. Le increpó y le echó en cara que hubiese sido el causante de vuestra separación. Harry se defendió, y tras unas duras acusaciones por ambas partes, James comenzó la pelea.
______, me pareció que James te amaba de verdad. Otro se habría mantenido al margen, sin más.
— Sé que me ama. Él mismo me lo ha dicho.
— ¿Y tú qué sientes por Zayn?
— También le amo. Aunque me va muy bien con Hazza, sigo sintiendo esa necesidad y dependencia hacia Zayn.
— Quizás deberías plantearte el buscarle y hablar con él. Puede que Harry no sea el hombre de tu vida.
— Lo es, Ale. Lo que ocurre es que yo siento lo mismo por ambos. Si pudiese mantener a los dos a la vez, sería la mujer más feliz del mundo.
— Ya te digo… Pero, aún así, creo que estás más enamorada de James que de Harry. Lo veo en tus ojos. ____, tengo algo para ti. No sé si lo querrás o te enfadarás conmigo, pero el caso es que lo he traído conmigo.
— ¿Qué es?
Ale abrió su bolso y sacó un papel. En él había una dirección y un número de móvil. Me lo ofreció y me pidió que lo guardase.
— ¿De quién son estos datos?
— Después de la boda, fui al hotel, acompañada por Michael, para pedirles explicaciones por lo que había hecho su empleado. Les dije que quería hablar personalmente con él, y ahí fue donde supimos que le habían despedido. Me dieron este papel porque insistí en que debía contactar y pedirle cuentas por cómo había destrozado el día más importante de mi vida. Ahí llevas tu boleto, ____. Súbete a ese tren o déjalo ir para siempre. Tú misma. No voy a juzgarte. Es más, si me lo pides, te cubriré unas cuantas veces.
— No puedo hacerle esto a Harry.
— No hablamos sobre Harry, sino de lo que tú necesitas.
— ¿Piensas que necesito un amante?
— Todas lo necesitamos de vez en cuando. Es una buena válvula de escape y hará que tu relación con Harry sea más relajada. Guardas demasiada tensión, cariño. Se ve en tus ojos que Jack no es suficiente. Necesitas que te folle el dueño del juguete. Es la única forma de que te sientas plena.
— No estoy segura. Además, no creo que se conforme siendo mi amante.
— Vuestra relación sería más excitante aún si cabe.
— La verdad es que me está costando mucho contenerme para no buscarlo. Pero, Ale, ha pasado un mes. En ese tiempo ha podido conocer a alguien.
— ¿Y qué más te da? Tú no vas a tener exclusividad con él, así que, ¿qué más te da si se acuesta con otras?
— Yo no soy así… ¿En qué clase de persona me he convertido?
— En alguien que sólo busca la felicidad y encontrarse bien consigo misma. Vive tu sexualidad plenamente, ____, ahora que eres joven.
— Ale, hablas como si tú ya lo estuvieses haciendo.
— Nunca hemos hablado sobre ello.
— No, la verdad es que ahora que lo pienso, tú nunca me has dado ningún detalle de tu vida sexual, y eso que te encanta meterte en todos mis asuntos, sobre todo los de esta índole.
— Salgamos de aquí y vayamos a dar una vuelta. Quiero enseñarte algo.
Cogimos el coche de Ale y nos dirigimos a las afueras. Paramos frente a una casa lujosa, situada en una urbanización de clase alta.
— ¿Qué es este lugar?
— Es la casa donde Michael y yo nos follamos a nuestras conquistas.
— ¿Qué?
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