—¿Esto qué es? —Dijo mientras me miraba, con curiosidad.
—El hogar de Jack y sus amigos. —Sonreí. Zayn cogió a Jack y lo observó, sonriendo.
—Quiero enseñarte una cosa. —Me dijo mientras se quitaba la toalla y me mostraba su sexo.
Me incorporé en la cama y la sábana resbaló hasta dejar mi pecho al descubierto. Zayn se sentó en la cama y dejó a Jack sobre la mesita. Tomó mis pechos entre sus manos y se inclinó para lamerlos lentamente. Zayn tenía la virtud de encender mi pasión a su antojo. Tomé su pene y lo acerqué a mi sexo, para acariciar mi clítoris con él. A medida que seguía haciéndolo, ambos comenzamos a gemir y su sexo se alargó y endureció. Se apartó y volvió a coger a Jack.
—Observa atentamente. —Dijo mientras situaba a Jack junto a su pene.
Mi boca formó una “o” perfecta al darme cuenta que Jack era una copia idéntica del pene de James.
—Pero, ¿cómo puede ser? —Pregunté.
—Blanche tiene muchos artilugios. Te podrás imaginar lo que sentí cuando me contaste que te masturbabas con él pensando en mí. —Rio -. Verdaderamente es como si lo hubieses hecho conmigo.
No pude evitar ruborizarme al escucharle decir aquello. Sonreí e hice un ademán para levantarme.
—¿Dónde crees que vas?
—A vestirme. Deben estar desayunando ya, ¿no?
—Que lo hagan sin nosotros. Mi desayuno vas a ser tú. —Me dijo mientas volvía a tumbarme sobre la cama y me besaba apasionadamente.
Enrosqué mis piernas alrededor de su cintura y le atraje hasta que me penetró. Una corriente de excitación me atravesó y mordí su labio inferior.
—Vamos a jugar con Jack.
—Después de lo que me has dicho ya no puedo llamarlo Jack.
—¿Y qué nombre le pondrás?
—Zaynchu. (Por dios no se me ocurrio otro nombre ah no hay muchos apodos para Zayn bueno sigan leyendo ah)
—No te imaginas el grado de tensión sexual que estoy soportando en estos momentos. Escucharte decir eso no ha hecho más que incrementarlo. Vamos a hacer algo nuevo. Ardo en deseos de ver cómo te retuerces de placer.
—Eso suena muy bien, ¿pero qué hay de ti?
—No te preocupes por eso, conforme vayamos avanzando lo verás. Túmbate sobre mí, dándome la espalda, y abre las piernas.
Hice lo que me ordenó. Me encantaba dejarme llevar por él y sus fantasías eróticas. Hundió dos de sus dedos en el interior de mi vagina y me estremecí. Cuando los sacó estaban completamente lubricados y comenzó a acariciar mi ano en tanto lo lubricaba con mi fluido corporal. Cuando estuve preparada me penetró y gemí placenteramente. Esa postura era magnifica para recibir cada movimiento y embestida. Zayn alargó la mano y cogió a “Zaynchu” y me penetró con él vaginalmente. Mi cuerpo comenzó a retorcerse al notar cada embestida y vibración. Jamás hubiese podido imaginar que ese acto en sí me fuese a deleitar de tal modo. Cuando llegué el clímax, Zayn me liberó y cambiamos de posición.
Me senté sobre él, a horcajadas, pero dándole la espalda. Estaba tan excitada que cogí a Zaynchu, que todavía estaba húmedo y comencé a jugar con la punta sobre el ano de Zayn . Le escuché gemir de placer al notarlo y lo introduje poco a poco, mientras seguía moviéndome sobre él. Apenas unos segundos después, llegó a sentir un orgasmo tan fuerte, que gruñó y me embistió duramente, haciendo que yo también me uniese a él. Saqué el vibrador de su interior y tras liberarme de la presión que su pene ejercía en mi vagina, me tumbé a su lado y le abracé.
—No sé cómo hemos llegado a esto, pero tengo que confesar que ha sido extraordinario. —Dijo todavía, con la voz entrecortada y la respiración agitada.
—Quería que lo disfrutases tanto como yo. Ahora ya sabes cómo se siente.
—Se siente genial… Pero sobre todo, porque lo he compartido contigo. Jamás había hecho algo así con nadie.
—Yo tampoco. —Sonreí y le besé. Mientras nos besábamos y abrazábamos, escuchábamos cómo tocaban en nuestra puerta.
Me asusté y me cubrí con las sábanas.
—No te preocupes, _____. La puerta está cerrada y no se puede abrir desde el exterior. —Me susurró.
Escuchamos la voz de Blanche al otro lado de la puerta. Nos avisó que iba a bajar a desayunar y que nos esperaría abajo.
—¡No nos esperes! —Exclamó Zayn -. No vamos a bajar.
Reí y le di un codazo a Zayn .
—Danos diez minutos y estaremos listos. —Le dije mientras me levantaba para ir al baño.
Tras asearnos, nos vestimos de manera formal y bajamos. Estaban desayunando en una terraza frente al jardín. Cuando la doncella nos vio acercarnos, fue a buscar cubiertos y tazas para nosotros. Mientras tomábamos café y tostadas, estuvimos charlando todos juntos e hicimos planes para la celebración de nuestra boda.
Nos encontrábamos en mitad de la conversación, cuando sonó el teléfono de Zayn . Su rostro se ensombreció. Zayn se excusó y se marchó a atender la llamada a otro lugar para tener intimidad. Todos siguieron charlando como si tal cosa, pero yo sabía que algo iba mal. Conocía cada uno de sus gestos y aquel me había inquietado.
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