-Victoria mi amor, que haces ahí -le dijo christian tomándola entre sus brazos- Ya calma hermosa, estoy aquí, no pasa nada- le susurraba mientras la llevaba alzada en brazos hasta su cama-
-Por qué lo dejaste entrar, no quiero verlo nunca más, que se vaya lejos de mi, lo odio -decía llorando-
-Lo frené, pero pasó por encima de mi, y estuvo bien que le hablaras fuerte para que entienda de una vez que no quieres verlo más. Esperemos que no se atreva a volver, ¿como sigues? -le preguntó mientras la recostaba en su cama-
-Nada bien, todavía no puedo creer que mi familia haya desaparecido de un día para otro. Cuanto quisiera haber estado con ellos. Christian, me siento abandonada, no creo que pueda superar esto nunca.
-Te entiendo, lo mismo sentí cuando mi madre murió, pero escúchame -le dijo christian a victoria tomando sus manos entre las propias y limpiando un poco sus lágrimas- Necesito que seas fuerte mi amor, eres muy valiente, y tu hermana te necesita, ahora más que nunca debes darle tu apoyo, brindarle un poco de tu fortaleza. Sé que estás destrozada, la pérdida de tu familia es algo muy difícil, lo sé por experiencia propia, pero tu hermana, no solo los perdió a ellos, también perdió a su hijo. Te necesita fuerte mi vida, yo te necesito, para que juntos salgamos adelante, para que seamos felices.
-Pero como voy a ser fuerte christian, no sé como hacerlo, mi familia era la que me llenaba de fuerza, sin ellos no sé que voy a hacer.
Mientras hablaban, alfred llamó a la puerta, era el único que sabía que el marques estaba en la habitación con victoria. Su mayordomo era el hombre más confiable, los había acompañado desde niños, siempre se mantuvo fiel al marqués, y este lo consideraba como parte de la familia.
-Señor -dijo alfred- hay un hombre que lo busca, dice que trae información a cerca de la familia de la joven
Tan pronto escucharon eso, ambos abrieron los ojos, el marqués miró a victoria sorprendido y de inmediato se puso de pie para salir
-Dile que en un momento lo atiendo- contestó del otro lado el marqués-
-Voy contigo -le dijo victoria-
-No, tu quédate aquí, aún estás débil, te prometo venir tan pronto termine y decirte todo, pero por favor quédate aquí.
-Está bien, pero trata de venir rápido por favor, acá te espero
Christian entonces salió de la habitación tan rápido como pudo, bajó las escalas y pronto estuvo parado frente al dueño de la compañía naviera propietaria del barco en el cual la familia de victoria había perdido la vida.
-Señor anderson- dijo christian sorprendido- No esperaba verlo por acá, hay algún problema?
-Marqués -contestó aquel hombre- lamento interrumpir lo que estuviera haciendo, pero tengo entendido que aquí se encuentran las hijas del conde de whonghil, y es necesario informarles a cerca de lo ocurrido.
-No logro comprender lo que dice, puede ser un poco más explicito con todo esto
-Verá, después de lo ocurrido, como sabe, se inició una investigación para esclarecer todo. ha quedado claro que fue el mal clima el que no jugó a su favor. Hemos podido encontrar los cuerpos sin vida del conde y su esposa...
-Sí, eso ya lo sabemos, pero qué es exactamente lo que pasa? -preguntó confuso christian-
-Tengo entendido que en el barco viajaban tres personas pertenecientes a la familia del conde; su esposa, su hijo y él mismo.
-así es, desgraciadamente todos estaban en la embarcación
-Como le dije, hemos encontrado el cuerpo del conde y su esposa, pero no el de el hijo. Por más que se ha buscado, no hay rastro de él, es como si se lo hubiera tragado el océano.
Christian se mandó una mano a la frente y tuvo que sostenerse para no caer al suelo, pues el impacto de la noticia había hecho que perdiera el equilibrio
-Quiere decir que.... pa... patrick no murió? -preguntó consternado-
-No es algo que podamos constatar aún, pero podemos contemplarlo como una posibilidad
-Se lo agradezco mucho señor anderson, ha sido muy amable al venir a informarme esto. Me disculpa que lo despida tan pronto, pero entenderá que debo hablar el tema con toda la familia. Alfred acompaña al señor hasta la puerta por favor- pidió a su mayordomo-
Tan pronto terminó la charla christian se dirigió al cuarto d fredrick y rosaline
-Que bueno que los encuentro juntos -dijo dirigiéndose a la pareja- Por favor manténgase aquí, traeré a victoria, hay algo de suma importancia que debemos hablar todos.
Tan pronto terminó de hablar, salio del cuarto y se dirigió hacia la habitación de victoria, sin decir una sola palabra la tomó entre sus brazos y la llevó al cuarto de roslaine
-Oye, que sucede, a donde me llevas -preguntaba confundida en brazos de christian camino al cuarto de su hermana-
-Ya lo verás
Al entrar, con delicadeza sentó a victoria en la cama de rosaline, y él junto a fredrick se acomodó también, pero antes, se fijó de no tener a nadie rondando por los pasillos, y cerró la puerta bajo seguro
-Por que nos tienes a todos aquí, pasa algo? -preguntó fredrick-
-El señor anderson vino a verme-contestó él-
-El señor anderson, el dueño de la compañía náutica?, vino a traerte en informe de la tragedia?- preguntó fredrick-
-Algo así. Escúchenme bien, sobre todo ustedes dos -dijo el marqués señalando a las hermanas- El señor anderson me dijo que la tragedia había sido desgraciadamente una mala jugada del clíma
-Eso ya lo sabemos -contestó victoria, quien comenzaba a molestarse- christian, no es gracioso esto, a caso crees que es momento para que nos tomes del pelo?
-Mi amor, escúchame
-Es verdad victoria, déjalo terminar -respondió rosaline- continua por favor
-Andreson me dijo que.... -guardó silencio- Encontraron los cuerpos del conde y su esposa, pero no encontraron el cuerpo de patrick
-Victoria miró a rosaline con los ojos abiertos hasta más no poder
-Que quieres decir con eso? -preguntó rosaline-
-Bueno, no se puede dar certeza de esto, pero hay posibilidades de patrick esté aún con vida
Las hermanas inmediatamente se soltaron en llanto, en medio de tanta tragedia había una luz de esperanza.
-Debo encontrarlo -dijo victoria aun llorando y desesperada- No sé donde está ni como está, debemos encontrarlo-
La joven se puso de pie y dificultosamente caminó hasta la puerta. Realmente victoria estaba mal, se sentía débil, su aspecto era lamentable, de la hermosa joven que había semanas atrás no quedaba nada. Saber que su hermano estaba vivo la llenaba de fuerza, pero saber que podía estar en cualquier parte del mundo sin saber en qué estado realmente la inquietaba, le generaba una angustia enorme. Su hermana rosaline, ni hablar, tantas pérdidas en un solo día la habían dejado con el alma muerta, y pensar en la posibilidad de tener a su hermano de nuevo a su lado, le permitía tener un nuevo motivo para luchar.
-Victoria a donde vas -le dijo christian sosteniéndola por la cintura antes de que cayera al suelo- Estás débil, no puedes levantarte de ese modo, debes descansar, te hace mal
-No me voy a quedar quieta christian, tengo que encontrar a patrick, saber que está vivo
-Yo me voy a encargar de eso, ahora mismo fredrick y yo iremos a hablar con el comisario, y mandaremos cartas a todas las ciudades, a todos los países si es necesario para solicitar la ayuda de las autoridades. Pero te prometo que lo encontraremos -le dijo abrazándola-
Tal y como el marqués lo dijo, pronto salió con su hermano. Christian estaba dispuesto a hacer todo por encontrar al hermano de su amada y devolverle aunque fuera un poco de felicidad.
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VICTORIA (¿Y si te quedas qué? 1)
Historical FictionDespeinada, loca y a toda risa; así era la vida de victoria collingwood, una chica de 20 años a la que no se le hacía fácil guardar compostura. Tenía un serio problema a la hora de comportarse, le costaba seguir las reglas implantadas por la estr...