Capitulo 3 - Segundo año de Secundaria (parte 2)

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Pasaron las semanas y cada ves me sentía mas sola, este iba a ser un gran año, no entendía que hacia mal, aun hablaba con ellas, estábamos juntas en el salón, pero era totalmente diferente salir sin ellas, aunque sonara estúpido, me dolía. 

Seguía enamorada de Aaron y mis amigas aun lo sabían, en este momento cuando lo pienso fuera de la situación creo que hasta el lo sabia, pero bueno, a mi parecer de 13 años era discreta.

Seguía hablando de lo perfecto que era frente a mis amigas (las veces que las veía) y ellas me seguían diciendo que podía funcionar, que nos veíamos bien juntos, que de seguro le gustaba, las típicas cosas que dicen todas las amigas cuando es obvio que el no te quiere pero les da pena romperte el corazón.

A pesar de que a las dos las quería muchísimo y me dolía su separación, Alinda era algo diferente, a ella la sentía como si la conociera desde siempre y me la estuvieran arrebatando, lloraba como si me hubieran matado a alguien y escribí muchas veces lo que le quería decir pero nunca me atreví a enseñárselo.

Pasaron mas días, semanas, incluso meses y fue cuando me arme de valor, no recuerdo las palabras exactas, pero se que dije que estaba harta de lo que estaba pasando y no seguiría siendo su plato de segunda mesa y las deje. Deje todo.

La gente se empezó a dar cuenta de mi ''separación'' parecia que era una pareja y todos querían saber quien le había puesto el cuerno a quien y a pesar de eso nadie estaba ahí para apoyarme, estaba Elinda y Amelia que seguían conmigo, pero siempre me hizo falta un abrazo diciéndome que estaría bien, que no estaba sola y nunca lo tuve.

Hubo alguien en particular que a partir de ahí empezó a formar parte de mi vida, siempre, era Keenan, el amigo de a mi parecer mi futuro marido, se fue convirtiendo en mi mejor amigo, le contaba todo y comenzó a llenar el hueco que habían dejado ellas.

Un día no se como, no se porque, se acercaron conmigo diciéndome que me extrañaban.

Nunca he sabido como le hago, pero siempre intento hacerme la fuerte, no me gusta que la gente me vea llorar y mucho menos que sepan que ellos son los causantes, que lo hagan es darles el poder de destruirte aun mas y peor. Así que cuando me dijeron que me extrañaban solo pude decir que debieron pensar antes de hacerme a un lado y me fui, me fui a mi casa a escribir todo lo que no pude decir y a llorar lo que nadie debía ver.

Paso el tiempo y por alguna hazaña del destino termine perdonándolas y volvimos a hablar, seguían dejándome sola en el descanso pero al menos ya no se sentía que me hacían a un lado. Había días en los que me invitan con sus amigos  y eran los peores, si me sentía excluida ahí yo era un extraterrestre o peor, al menos a un extraterrestre lo voltean a ver. 

Llegaron las vacaciones de invierno y cada quien se fue a su casa, al regresar algo había cambiado y no era bueno.

Katherine nunca se había llevado con Aaron, se saludaban, compartían cosas, estaban en el mismo salón, tenia que haber interacción. Pero lo que estaba pasando ahora era muy diferente. Había llegado el directo a saludarla y hablaban animada mente, como si se conocieran desde siempre, no negare que sentí celos, pero sabia que no pasaba nada entre ellos, era mi amiga y sabia lo que sentía por el.

Pasaron los días y cada vez pasaban mas tiempo juntos y los rumores comenzaban a surgir, que si eran novios, que si iban a serlo, que si ella lo estaba friendzoneando a el, todo decían pero Katherine nunca se tomo la molestia de decirme algo y yo no quise preguntar. Siguió pasando el tiempo y empezaban a decirse mejores amigos, los rumores eran mas fuertes, decían que así empezaban.

Llego un día en el que había una fiesta, no se que festejábamos, pero podíamos ir a la secundaria con ropa libre y arreglarnos. Me desperté alrededor de las 5 am cuando entraba a las 7 am, me planche el pelo, me puse todo el maquillaje que encontré (rimel y labial) cuidando que no se viera para que no me regresaran y me puse unos grandes tacones de 3 cm, era mi momento de hacer que se fijara en mi.

Llegue a la secundaria y Katherine se veía mejor que nunca, era imposible competir con eso, pero ella era mi amiga, imposible que estuviera intentado algo con el. Transcurrió el día y todos se tomaban fotos, Aaron nunca había sido amante de las fotos, no se tomaba con nadie, excepto Katherine, obvio, no le podía decir que no, ella era perfecta, imposible negarse.

Algo dentro de mi se quebró ese día, me sentía traicionada, aunque el no era nada mio y no era seguro que de ella si. 

De un momento a otro todos sabían que eran quedante (en mi opinion es un nombre estúpido para alguien que no tiene los suficientes pantalones para ser novio de alguien), me sentía peor que nunca. Estaba excluida por mis amigas y ademas una de ellas estaba a punto de ser novia de alguien del que yo estaba enamorada desde siempre, no lo creía.

Aunque a mi parecer Keegan no sabia que amaba a Aaron porque obvio era muy discreta, estuvo para mi siempre, escuchándome en mis lamentos inútiles de niña estúpida.

Yo seguía siendo la gran amiga de Aaron y de ellas, eso nunca cambio y un día el me mando un mensaje, como era de costumbre no me tarde en responder, ¿por que lo haría? es perfecto, los  mensajes fueron algo así:

-Andra, necesito que me ayudes con algo

-Esta todo bien? que necesitas?

-Esta alguien en tu casa?

-No, solo mi hermana y yo, que paso?

Algún duende idiota en mi cabeza decía que el me quería venir a ver porque obvio estaba enamorado de mi y lo de Katherine era cabeza, era lógico para mi y el duende hasta que la realidad llego.

-Es que se la quiero cantar a Katherine mañana y tengo planeado un cartel y flores, me ayudas a hacer el cartel? ya tengo comprado todo, pero necesito ayuda, eres en la única en quien confió, por favor

Nuevamente salio mi lado fuerte y bloquee cualquier sentimiento existente, me tenia que sentir feliz por mi amiga, un gran chico la quería y yo seria parte del momento, tenia que apoyarlos, ella no lo había echo con un mal, a lo mejor no sabia que aun lo quería, si eso debía ser. A demás a el nunca le gustaría, tenia que ayudarlo, me correspondía.

-Claro, vente y aquí lo hacemos

Lo siguiente que recuerdo a es el en mi mesa escribiendo ''¿Quieres ser mi novia?'' en una cartulina rosa y a mi haciendo pequeños corazones rojos alrededor de toda la cartulina, recuerdo haberle tomado muchas fotos para después mandárselas a mi amiga y viera como había echo el cartel y valorara el esfuerzo. Masoquista y estúpida.

La noche del día siguiente el se le declaro y toda la secundaria lo sabia. Yo disfrace mi dolor con alegría hacia mis dos mejores amigos, ¿por que no lo haría?.

Lo que resta del año solo recuerdo verlos juntos todo el día, todo el tiempo dándose el amor mas sincero y profundo que yo nunca recibí de el o de cualquier otro.

Durante el final de ese segundo año conocí a un chavo del salón de en junto, era de mi estatura, rubio y simpático, en unos días me pidió ser su novia, nada que ver a lo de mi amiga cabe mencionar y con el di mi primer beso enfrente de un parque. Recuerdo a ver sentido un pequeño hormigueo en el estomago, aunque solo duro un segundo, seguí caminando con la sonrisa mas grande de la vida.

Al día siguiente me dio un segundo beso en la sala de maestros con toda la adrenalina posible al saber que alguien podría entrar.

6 días después me termino, teniendo así mi primera relación, 1 semana, 1 día. No le llore como a Aaron, ni siquiera le llore la verdad, solo me sentía enojada conmigo misma por no haberlo terminado yo primero, fue lo único que me dolió.

Y fue así como termine lo que parecía ser un segundo gran año, con una decepción amorosa y un intento de novio.

Mi verdadDonde viven las historias. Descúbrelo ahora