Capítulo 16

98 7 3
                                    

—¿Por qué, acaso te enamoraste de mi?

—Por supuesto que no, era para recordarte que no debes hacerlo. - y de paso acordarme.

—De igual forma no creo en las relaciones a larga distancia.

—Hasta donde yo sé geográficamente no estamos lejos.

—Voy a estudiar en el extranjero. No trabajo para ti por diversión.

—¿Tienes el dinero suficiente?

—Si obtengo la beca si, no tendré una casa como esta, pero tengo lo suficiente para mantenerme.

—¿Dónde vas a ir?

—¿Por qué tan interesado? - pregunto divertida —¿Vas a irte conmigo y cuidarme o algo por el estilo?

—Tal vez tenga familia allí.

—No me gusta estar en deuda con nadie.

—¿Somos amigos, no? No me deberías nada.

—Gracias por tu amabilidad, no estoy muy acostumbrada.

—Lo dices como si te maltratara.

—Hablo en general, no hay muchas personas a las que les pediría favores
... si soy sincera me siento incomoda al hacerlo.

—¿Por qué?

—¿Eh? Perdón pensé en voz alta, no es nada.

Siguió tomando agua y prendió la tele.

—¿Por qué siempre haces eso? - pregunté sacando una coca cola del refrigerador.

—¿Qué?

—Siempre cuando estamos conversando y parece que me acerco a ti, simplemente te alejas. - me senté al lado de ella, nos miramos en silencio.

—¿Acaso tú no haces lo mismo? - dejó de mirarme y jugueteo con su vaso —Esperas que te cuente todo sobre mi pero realmente no sé nada de ti, no sé hasta que punto podamos llamar a esto amistad.

—¿Qué quieres saber?

—Nada en particular.

—Tremendo discurso para nada.

—El día en que prometimos ser amigos, estaba algo sensible a veces puedo tener demasiados problemas que me agobien y hagan que me comporte diferente.

—Si puedo ayudarte en algo solo tienes que decirlo.

—Si fuera un problema que cualquiera pudiera solucionar ¿no crees que hubiera gritado por ayuda?

—Así que es algo complicado.

—No me quejo. - dijo encogiendose de hombros. — Solo tengo dos cosas que pedirte.

—Te escucho.

—No tomes decisiones por mi y nunca me compadezcas.

—¿Solo eso? - pregunto con una sonrisa — Pan comido.

—Tengo que irme. - dijo levantándose.

—Te acompaño. - dije adelantándome y abriendo la puerta.

—No es necesario, no es tan lejos.

—¿Mejor, no? - me observó por un momento.

Cusndo abrí las puertas estaban mis padres del otro lado, mi madre tratando de encontrar las llaves en su inmenso bolso y mi padre llevando todas las compras.

—¡Alison, que grata sorpresa!

—Me alegra verte también, mamá. - dije sarcástico.

—Siempre fue un niño de mamá, por favor entiéndelo.- dijo papá a Alison.

Pretendiendo que te amo {PAUSADA}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora