La noche comenzaba a ser más oscura, yo seguía sentado en el suelo de mi cuarto. Intentando no pensar en aquel infeliz que tiene el privilegio de acariciar el cuerpo de Runa.
Si algún día lo veo, juro que voy a matarlo.
Admiraba el brillo de la luna, y lentamente el beso de Runa paso por mi mente, al recordarlo mi corazón se aceleraba y mi piel se erizaba emocionada.
Si sigo así acabaré por no dormir en toda la noche.
Intenté borrar todo de mi mente y salté a mi cama, me quité la camiseta e intenté dormir.
Al día siguiente unas pequeñas manos y unas suaves caricias me despertaron.
Runa estaba acostada a mi lado, con su apariencia de niña, y me miraba con ternura.
—Buenos días —susurró al ver como abría mis ojos.
Intenté hacerme el ofendido por lo de ayer, así que no le respondí.
Ella rió y besó mi frente.
Aquel beso liberó todas mis tensiones y desapareció mis preocupaciones.
—Muéstrame— hizo una pausa— muéstrame tu manada —liberó una tímida sonrisa.
Sin decir nada me levanté y busqué una musculosa.
Ella se paró detrás de mí y me siguió hasta afuera de la casa del Alpha.
—Primero te mostraré el campo de entrenamiento, es lo que está más lejos—Suspiré— de ahí volvemos y vamos viendo el resto.
—Por mi esta perfecto —con su pequeña mano se agarro de mi dedo índice.
La caminata hasta allí fue en completo silencio.
—Ahí —señalé —Ese que está allí es León, es el entrenador. Podría decirse que siempre hay que estar listos para un ataque y el se encarga perfectamente de ello.
—Ethan — me saludó León mientras nos acercabamos—¿Quíen es la bella señorita? —se agacho a su altura.
—Buenos días —ella respondió —Soy Runa —extendió su mano— Soy algo así como la princesa de la luna —sonrió.
León me miró confundido, yo solo asentí, dándole a entender que era cierto.
—Un placer Princesa —el tomo su mano y la beso.
Mi mandíbula se apretó con molestia, la cual Runa notó ya que rió por lo bajo.
—Me gustaría, claro si se puede, tener una lucha con usted —Runa lo miraba serio.
—¿Estás segura? —Pregunté nervioso.
—Por supuesto —soltó mi mano.
Los alumnos que estaban practicando al escucharlo todos voltearon a ver.
—¿Podrías concederme ese deseo León?
—Si — respondió con inseguridad.
—Muchas gracias —ella sonrió.
—Pero no deberías cambiar tus vestidos — el intentaba ganar tiempo.
—Eso no es problema — ella con ambas manos recorrió su torso y su ropa cambió.
Todos los presentes quedaron con la boca abierta.
—Ya estoy lista — avanzó hasta el ring improvisado de la manada.
León me miró con miedo y la siguió.
—No te contengas solo por mi tamaño — habló poniéndose en posición de pelea.—Será pura habilidad, no usaré mis dones.
—Señorita — él tragó fuerte —No me gustaría lastimarla.
—No lo harás —ella le sonrío altanera.
Si hay algo que los lobos no soportamos es que nos traten de menos.
—Ya empiecen —Gritó uno de los lobatos que estaba antes entrenando.
León quien se había colocado muy lejos de ella comenzó a correr a toda velocidad para dar el primer golpe, el cual fallo ya que Runa se movió mucho más rápido que él y esquivó su puño.
León frustrado y con su orgullo por el suelo comenzó a dar golpes por todos las aperturas que Runa dejaba, pero ningún golpe le lograba dar.
Ella paró su puño con un dedo y le sonrió mientras lo hacía a un costado. Claramente León estaba poniendo todo de sí para que ella no lo moviera, pero no le estaba dando resultado.
—No lo haces mal León —ella habló —Pero te ciegas, y no prestas atención. En una batalla dar el golpe no es lo importante — lo miró —Lo importante es mantener la mente fría y prever los movimientos del oponente, para así —con un rápido movimiento tomó su brazo y lo colocó detrás de él, realizando una llave que lo inmobilivizaba.—Ganar con seguridad y demostrar quien manda —le susurró al oído.
Lo soltó con suavidad—Se acabo por hoy —volvió a pasar sus manos por su torso y su vestido reapareció.
León aún molesto por dejarlo en ridículo fue a tocarla por la espalda.
Al ver que el no iba a detenerse y que ella estaba distraida tuve que intervenir.
Corrí hasta ella, la abracé y volteé para quedar en su lugar. Y terminé recibiendo el golpe
—¡León! —Gruñí.
—¡Ethan! —Ella tomó con sus manos mi rostro.
Mi labio sangraba.
—Lo siento —el tartamudeó asustado —No quise.
Runa comenzó a brillar más y se volvió adulta.
Aun con sus manos en mi rostro curó mi herida.
Me soltó y con mucho esfuerzo se mantuvo de pié.
—Actitudes como esa —Señaló a León —hacen que termines muerto, tu y tus seres queridos. Aprende a controlarte, o yo tendré que domarte.
Al terminar de decir eso cayó al suelo inconsciente y volvió a ser pequeña
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Cry Wolf
WerewolfEthan es el próximo alfa de la manada RedMoon, pero hay un problema, el todavía no encontró a su mate (su alma gemela), bueno, al menos eso es lo que los demás saben. La verdad es que Ethan está enamorado de ella, de la Luna. Estaba seguro que de...