Llevaba unos pantalones oscuros y una ajustada camiseta azul marino. Sostenía el palo de billar con destreza y al inclinarse sobre la mesa, desplegaba toda su esplendida masculinidad. Golpeó la bola y acertó a la primera. Su compañero reprimió un quejido. Tiró una vez más y ganó el juego. Entonces se incorporó y rodeó la mesa de billar para recoger su bebida.
Fue como Jungkook miró sin reparo. Esa cara le resultaba familiar. Y también conocía la sonrisa descarada que solía acompañarle.Park JiMin.
La depresión se evaporó en un instante y una alegría infantil se apoderó de él. No lo había visto en muchos años, pero él siempre lo había tratado con afecto.
Y eso era justo lo que necesitaba en ese momento.
Pero Jungkook había olvidado que muchos años antes apenas era capaz de mirarlo a la cara sin sonrojarse. Él había sido su primer amor platónico adolescente. Sin pensárselo dos veces, fue hacía él con una sonrisa radiante.- Park JiMin. ¿ Como estas?
La expresión de sorpresa de Park habría bastado para hacerlo huir de allí si no hubiera sido reemplazada por una espléndida sonrisa que siempre había hecho palpitar su corazón.
- Jeon Jungkook, ¡ que sorpresa! - exclamó con una voz dulce.
El pulso de Jeon se aceleró aún más, había olvidado lo guapo que era. Le dió otro sorbo a la bebida y logró reunir el coraje que necesitaba para sonreír.
Miró por encima del hombro de Park y observó cómo le miraban Becca y Jules.
Había recuperado su fuerza.
Era el momento de demostrar que podía conversar con un hombre guapo sobre temas que no eran de trabajo. Ellas no tenían por qué saber que lo conocía hacía muchos años. Renovó su sonrisa radiante y miró a JiMin a los ojos.- Ha pasado mucho tiempo. - le dijo, en un tono provocativo.
Él parpadeó.
- Ya lo creo. Has crecido.- le dijo él, mirándolo de arriba abajo.- Y has tenido todo el éxito que te merecías. ¿ Que estás haciendo aquí?
- Estoy aquí por trabajo. ¿ Y tú?
- También.
El otro jugador los había dejado solos junto a la mesa de billar.
Hubo una breve pausa y Jeon pensó en qué debería decir mientras intentaba no mirarlo mucho. Él también había crecido mucho en los últimos años. Aquel adolescente tierno se había convertido en un hombre hecho y derecho.¿ Era posible que un hombre fuera hermoso?
Si así era, Park era el ejemplo perfecto. El silencio se extendía demasiado, JiMin lo observaba como él. Jeon se humedeció los labios al sentir su mirada sobre ellos.- Estoy trabajando en el hotel de al lado.
-¿ Sactuary?
JiMin asintió.

ESTÁS LEYENDO
Una tentadora propuesta | Jikook
RomanceSinopsis: De la noche a la mañana, perdió la cabeza por el hombre de sus sueños... Park JiMin era un millonario que trabajaba mucho y arriesgaba mucho, a diferencia de Jeon Jungkook, su antiguo vecino, un joven correcto y estirado. Asfixiado por un...