Sin salida

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He muerto...

No sé cuántas veces soñé con mi muerte ni tampoco recuerdo cuántas veces me asusté por pensar que cualquier día no vería un hermoso amanecer.

Cuando tienes familia, amigos y un enamorado, no te preocupas de las cosas negativas que otros viven, pero cuando a pesar de tener todo empiezas a pensar como aquellos que sufren. Tu vida empieza a formar caminos diferentes.

Eso me pasó  a mi...

Tenía tantas ganas de cumplir mis sueños de ser una profesional con una vida sin preocupaciones, que no me di cuenta cuando mis sueños se convirtieron en pesadillas y mis pesadillas pasaron al mundo real.

En esta vida aprendí a amar y así mismo a odiar. Las palabras hermosas que tanto me gustaban ya no salían de mi boca y empecé a encerrarme en mi mundo de amargura.

Sonreír para que nadie se dé cuenta de que por dentro eres una persona retorcida no es fácil, más si conoces a personas que no se merecen tu desprecio.

Cada noche soñaba con un sin número de posibles muertes que me podrían suceder. Y todas las mañanas despertaba asustada pensando que algún día se convertirían en realidad.

Con el tiempo comprendí que sea cual sea mi destino, no importaba si lo vives al máximo con tus seres queridos. No estaba sola, aunque lo sintiera de esa manera...

Si lloras bajo la lluvia, si cantas bajo un árbol, si juegas aun sabiendo que vas a perder. Todo eso multiplicado por todo lo que has recibido, considérate afortunado.

Hoy me levanté como todas las mañanas, y traté de vivir lo mismo de siempre, pero la pesadilla que tanto me perseguía hoy se hizo realidad.

Fui hospitalizada en breves minutos después de haber tenido un accidente automovilístico, no sé cómo pasó ni recuerdo lo último que hice, pero ahora cada vez que me acercaba a mi cuerpo tendido en una camilla rodeado de muchos cables, me iba olvidando de quien había sido en esta vida. Me olvidé de mis padres, de mis hermanos y de mis amigos.

Empiezo a entender que he muerto...

Un nombre muy nostálgico se escuchaba a lo lejos, es repetido por varias voces, pero no sé a quien se refiere ni tampoco me interesa.

Luego una duda surge en mi y me pregunté quién era yo y cuál era mi nombre.

Yo no lo recordaba... y eso me presionaba el corazón.

"Regresa conmigo" dijo la voz de una pequeña. La miré y ella me tendió su mano.
Era tan parecida a mí de cuando era niña que por fin lo entendí. Ella era yo y quería regresar conmigo al mundo real.

Yo la seguí sin negarme hasta que ella paró y me mencionó que no importa cuán difícil sea la vida, siempre hay un "Yo" que iba a estar apoyándome.

Todo se volvió oscuro después de eso, y mis ojos se abrieron de par en par con la respiración alterada.

Observé a mi alrededor y dije casi en susurro... "He vuelto".

Diarios del alma ||TERMINADO||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora