Un nuevo día, un nuevo comienzo, las bellas aves cantando en su ventana, el grito de su invitado resonando por todo el lugar, era tan...
A quien engañaba.
Estaba de mal humor y con sueño, tanto que podría torturar al primero que se le ocurriera decir una estupidez.
Por primera vez llego a tiempo para el desayuno, mordió su tostada lentamente bajo la mirada preocupada de sus padres, las sorprendidas de sus hermanos y las curiosa del hombre de patillas.
- ¿Se resolvió el problema? - se atrevió a preguntar su padre
Esa mirada analítica del castaño mirando fijamente como un depredador a su presa, junto con esa ausencia característica del brillo de sus ojos y esa aura de sed de sangre le hizo sudar frío.
Su hijo podía inspirar terror hasta el mismísimo demonio.
- Si - contesto bebiendo su jugo
El ambiente era tan tenso que solo un valiente o estúpido podría romperla.
- ¡Yo! ¡tsuna! - saludo Yamamoto entrando al comedor
Lentamente giro su cabeza para ver como su amigo sonreía mientras levantaba la mano.
- Hola - saludo cortante
- Veo que lo olvidaste - comento
Pestañeo haciendo una pregunta silenciosa.
- Hoy vamos a celebrar el aniversario en que Kyoya se volvió presidente del comité de disciplina - contesto
Se congelo para después levantarse de golpe y dejar caer su tostada.
¿Como había podido olvidar algo tan importante?
- ¡El regalo de Kyo-kun! - grito entrando en pánico - ¡Yamamoto-kun debemos ir por el! - ordeno tomando del cuello de la camisa al pelinegro - ahora - dijo como ultimátum para luego correr por su mochila y salir en dirección a la empresa
Basil suspiro, le debían la vida a Yamamoto y Kyoya, sabia o más bien presentía que en cualquier momento alguien soltaría alguna estupidez, y serian los invitados quien lo soltaran.
- Tsuna olvido su libro de matemáticas - dijo Basil
Nana solo suspiro mientras sonreía y sostenía su mejilla con su mano, a veces tsuna era tan olvidadizo.
- ¿Quien ira esta vez? - pregunto Fuuta
Se miraron entre ellos para saber quien iría.
- Creo que puedo ayudar con eso - respondió Reborn sonriendo
Sonrisa que hizo que Hayato y Natsume les recorriera un escalofríos.
-❇-
Oficialmente odiaba a su tutor.
Obligarle a él y Hayato a ir a la dichosa universidad para dejarle el libro era detestable.
Llegaron hasta la entrada de nami-chu donde caminaron por los pasillos buscando a tsuna.
- Yamamoto-kun - escucharon de gritaban algunas chicas
Después de ese grito vieron como el pelinegro emprendía carrera por el pasillo a una velocidad increíble.
- ¡Tengo que ir a practicas! - grito desapareciendo entre los pasillos
- Pudimos haberle preguntado donde estaba tsuna - comento Hayato
- ¿Buscan a tsuna? él esta en la segunda planta en las escaleras - dijo Hana caminando con unos libros en la mano
Siguieron caminando hasta que llegaron a las escaleras donde vieron como tsuna rodaba por estas con muchos papeles volando por todos los lados, el castaño golpeo su frente con el barandal de la escalera haciéndose una pequeña herida.
- ¡Mochida no es gracioso! - grito tratando de atrapar las hojas de su proyecto
Mientras recogía las hojas mochida y su grupo usaron una cubeta para lanzarle agua al castaño, inevitablemente todo su proyecto se mojo igual que él.
Natsume observo todo igual que Hayato y se acercaron para ayudar.
- Te lo mereces ¡Dame-tsuna! ¡Dame-tsuna! ¡el inútil tsuna! - se burlo mochida igual que su grupo y los que estaban allí
- Ah ¿cuantas veces tienes que hacer esto? madura mochida, dudo mucho que avances en la vida si sigues haciendo este tipo de cosas y ustedes dejen de reírse que son igual de imbéciles que él - dijo levantándose para ir a la enfermería
Natsume observo como tsuna caminaba apresurado con algunas hojas en sus manos, su fleco cubría su mirada mientras las burlas no cesaban.
- ¿¡Qué le hicieron a tsuna?! - grito Chrome molesta
Detrás de ella estaba Kyoya muy molesto mientras abrazaba al castaño.
- Kufufufu ave-kun deja que me haga cargo de esto - pidió Mukuro
- Limpia la sangre cuando termines - dijo llevando a tsuna a la enfermería - cualquiera que se atreva a lastimar a usagi vera mi verdadero enojo - amenazo Kyoya molesto
(...)
- Deberías de golpearlo, a ver si aprende - sugirió Shamal molesto de curar las heridas que los compañeros de este le provocaban al castaño
- Golpearlos significaría que rebajarían mis puntos, no arriesgare mi carrera por unos troglodita - comentó sentando en la silla
- Tsuna, has venido a la enfermería unas veinte veces ¡solo en esta semana! - regaño Shamal tratando de hacer entrar en razón al castaño
- Pero..
- No te atrevas a decir que es por tu torpeza, ambos sabemos que pasa.
Dicho esto la habitación se sumió en un profundo silencio, shamal estaba molesto a mas no poder no podía permitir que siguieran dañando al castaño, le informaría de todo a Hibari para que este se encargará de todo, sabia de antemano que el azacabache expulsaría como mínimo a los agresores de tsuna para después darles una paliza.
Natsume estaba en silencio detrás de la puerta escuchando todo lo que hablaban, por alguna razón le molestaba que molestaran a tsuna, no conocía bien al chico pero desde kilómetros se veía que este era amable.
Incluso una persona rodeada de otras que lo amaban y protegían a toda costa era dañado por otros.
¿Cuantos secretos mas guardaría el castaño?
¿Cuantos "esta bien" habría dicho?
¿hasta que punto fingiría ante todos que estaba bien?
No le importaba pero él lo arreglaría y para ello debía cortar el problema de raíz.
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Un príncipe Para otro Príncipe
FanficEn Italia y Japón existen familias altamente conocidas por todos, ya sea por su poder o por el hecho de que son de las mas antiguas que se conocen. Ambas familias tienen herederos con un destino escrito gracias a una promesa de hace muchos años de...