-Los guiones de Hollywood son subrealistas...- ver una película con Mich a veces es todo un reto. Saca cada fallo, cada incoherencia, cada mínimo detalle...Es desesperante.- ¿Cómo va a salir así con el frío que hace a buscarla?.- la película transcurre en Alaska, y por lo que me he podido enterar hasta el momento, una chica se ha perdido de noche, y un hombre, que creo que es su pareja, ha salido a buscarla casi en sudadera. Si, sudadera, en Alaska. Hay que ser muy valiente...
-Pues porque la quiere mucho.- respondo, intentando defender en parte el argumento del film, aunque no la falta razón.
-Yo te quiero mucho, Willy, pero con ese frío te vas a buscar tú solito...- me mira, guiñandome un ojo y sacándo la lengua, divertida, picándome.
-La próxima vez te dejo en Lozoya con tu camiseta de tirantes y tu manta, y no corro como un gilipollas...- finjo indignación, y Mich estropea mi actuación tomando mi mentón y robándome un beso. Cierro los ojos, y me quedo totalmente alelado, como de costumbre, y con la necesidad de más. Ella, mientras, se ríe.
-Sabes que no te puedes enfadar conmigo...- suspiro, y ella vuelve otra vez a mis labios. Es entonces cuando inicio mi ataque, utilizando su punto débil: Las cosquillas.
Estábamos retorciéndonos de risa en el sofá, cuando el tono de llamada del móvil de Alena nos interrumpe. Muy a nuestro pesar, se levanta, y se dirige hacia la mesa donde está su teléfono.
Algo pasa cuando ve la pantalla. Su gesto cambia. La alegría se ve tapada por un velo oscuro, extraño, que me inquieta. Observa la pantalla unos segundos, dubitativa, mientras la canción sigue sonando. Finalmente, coge.
-Dime.- responde, seca, y diría incluso que con rabia.- Bien. Como siempre. Si. Si. No...- aquello parecía una conversación de besugos. Era fría, apática, como hablar con la pared. Mich solo es así cuando se trata de algo realmente feo, y saber eso no me hace sentirme más cómodo.- Espera, espera...¿enserio?.- Mich aprieta fuerte el puño que le queda libre, baja la cabeza, y tensa la mandíbula.- Llegas 12 años tarde.- después cuelga, y lanza el móvil al sillón.
Se acerca al sofá, al lado mío, y se deja caer. Se lleva las manos a la cara, y de aquí al pelo, echándoselo para atrás. Me giro sobre mi mismo, mirándola de frente, viendo como pierde sus ojos en algún punto del techo, pensativa. Ambos nos quedamos así, en silencio; ninguno de los dos quiere comenzar una conversación que, por lo menos, será desagradable.
-Si vas a esperar al momento adecuado para preguntar...- comenta Mich, leyéndome la mente.- No lo hay, así que puedes preguntar ahora.
-Yo solo...- trago saliva, tomándome unos segundos para pensar. Son demasiadas preguntas, y no se cual hacer ahora para acertar.- Me pregunto quién te ha llamado, y porque te ha hecho sentirte así.
-Willy...- suspira, liberando tensión, y vuelve a tomar aire.- Era mi padre.- Willy, llevas un año con Mich, tienes una familia (o algo parecido) con ella, y todavía no conoces a sus padres. Y te acabas de dar cuenta ahora, bravo.- Quiere que vaya a comer con él, y con mi madre...Bueno, comamos, no sé como malditas se ha enterado de que tengo pareja...
-¿Y cual es el problema...?.- me fulmina con sus ojos abiertos y su ceño fruncido. Me apunto para hoy una metida de pata...Pero es que Mich nunca habla de su familia, ni tampoco habla mucho sobre su vida pasada, por lo que cada vez que salía el tema, todo era una sucesión de sorpresas inesperadas.
Vuelve a suspirar, y esta vez se lo toma con paciencia, respirando profundamente.
-Mi madre le fue infiel a mi padre cuando tenía 15 años, y mi padre se enteró. Se divorciaron de manera muy precipitada, y, bueno...Nunca fueron muy cuidadosos conmigo. Yo era una adolescente que veía como su familia se desmoronaba, como su madre rehacía su vida, y como su padre se hundía en la mierda porque le habían roto el corazón. Es una etapa difícil para todos, y eso no lo hace más sencillo. Tuve que ver como mis padres se separaban, y como se peleaban por mi custodia...- paro un segundo, y solto una pequeña risita.- Pero no por tenerme, sino porque me quedase con el otro. Mi madre quería vivir una nueva vida, olvidarse de todo, y mi padre no creía estar preparado para criarme solo...Y así era, pero al final me quedé con él.
-Joder...- comenté involuntariamente por encima. Esto es más gordo de lo que parecía, es...es brutal.
- Mi padre no hacía poco más que trabajar para que tuvieramos lo justo para vivir, dormir, pasar las horas muertas delante de la televisión, incluso a veces con esta apagada, escuchar música, lánguido, sin apenas nada por lo que vivir, o salir hasta altas horas de la madrugada para oler a tabaco y JB...Mi madre le destruyó, y a mi tampoco, pues no se acordaba que con él vivía una hija que era dependiente. Mientras ella formó una nueva familia, y solo hablaba con nosotros por teléfono un par de veces al año. Ignoraba todos los problemas, las circustancias...Solo le importaba su felicidad, y no dependía de la nuestra.
Con todo esto, mi adolescencia no fue fácil, y lo admito, pero mi padre...Mi padre no supo llevarla. No tuvo nada de paciencia conmigo. Yo me preparaba la comida, mantenía el piso lo más limpio que podía, estudiaba en el conservatorio, e intentaba sacar tiempo para mi, a veces sin éxito. De vez en cuando explotaba, no podía más, e ignoraba totalmente la escasa autoridad de mi padre...Pero eso llevaba consecuencias...¿Sabes la cicatriz que tengo en la espalda?
-Si, de cuando te opera...- me detuve cuando Mich negó con la cabeza, indicando que estaba equivocado.
-Mi padre perdió los papeles...- no dijo nada más, porque tampoco hacía falta para que lo entendiera.- Por eso me independicé a los 17, cuando pude reunir algo de dinero. Todo comenzó a ir bien, y hasta hoy...Pero esto siempre vendrá conmigo.
Me acerqué a ella, y la rodeé con mis brazos, reconfortándola, intentando ayudarla sin saber cómo. Quizá así, protegiéndola conmigo, consiguiera algo, aunque fuera una absoluta idiotez.
Nunca imaginé que Mich, siendo como es, hubiera pasado nunca antes por algo así. Siempre supe que era fuerte, pero hasta ese momento, no llegué a tener claro cuanto. No se merece haber pasado por algo así. Verla abrumada por todos esos recuerdos...Puedo sentir el reflejo de su dolor en mis entrañas, percibiendo tan solo una pequeña parte de todo el daño en mis carnes. Los pensamientos y las dudas se mezclaban con el odio hacia esas personas por haberselo hecho pasar así durante su juventud.
-Y entonces, ¿por qué no rompes el contacto de una vez con ellos...?.- aquello fue más un pensamiento en alto que una pregunta intencionada, por lo que me sorprendí a mi mismo, pero era una gran duda que no encontraba en mi mente una respuesta y necesitaba salir. Mich se talló un ojo, seguramente intentando retener alguna lágrima salvaje, y bajó la vista al techo, como si se sintiera avergonzada de algo.
Se quedó unos instantes en silencio, hasta que se decidió a responder.
-Porque son mis padres, y no puedo evitar quererlos.- sentenció, haciendo evidente su debate interno.
No supe que hacer, ni como reaccionar. Lo único que acerté a hacer fue abrazarla más fuerte, mientras ella se recostaba contra mi pecho, en completo silencio, sintiéndose más segura y libre.
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2da TEMPORADA "Tras una pantalla, Tito Willy" (Willy Fanfic.)
FanfictionLa vida puede cambiarte en un abrir y cerrar de ojos. Lo que tenias ayer, puedes perderlo hoy. Lo que ayer buscabas, hoy lo encuentras. Lo más inesperado, loco y impredecible puede ocurrir. Las cosas ocurren en la vida por una razón. Cuando la vida...