Incluso al haberlo visto y decorado yo misma esa mañana me sorprendí de sobremanera al entrar al jardín tomada de uno de los brazos de Lauren, Mary estaba tomada del otro. Los vestidos eran hermosos, había en una esquina una pila de regalos, yo había decidido dejar el mio en mi habitación, el idiota de Nicholas no se lo merecía, ni ahora ni nunca. Los adornos florales ya habían sido cambiados por unas flores blancas que desconocía las cuales se veían hermosas junto a las pequeñas Mandevillas rojas, los jarrones eran plateados y estaban envueltos con algún tipo de rama que le daba un aspecto natural, los cincos contratados tocaban hermosas canciones, la gente reía y bailaba, todos parecían estar de buen humor y supuse que la fiesta estaba haciendo un buen trabajo desconectando a la gente de la realidad. Habían periodistas y camarógrafos por todas partes grabando todo, sobre todo a Las Seleccionadas quienes conversaban con sus familias o con otras personas luciendo hermosas y risueñas, quienes estaban siendo enfocadas por alguna cámara reían con gracia y se tocaban el cabello para el público, las que no se movían por la habitación fingiendo normalidad buscando con la mirada alguna cámara o algún periodista al que darle una entrevista. Habían un par que bailaban despreocupadas, esas supuse que valían más la pena que las otras interesadas, entre las que bailaban se encontraba Claire quién reía y movía sus piernas con gracia al ritmo de la alegre música. Había una cantidad de gente enfermiza, la fiesta más grande que había visto en mi vida, por donde viera había grupos de personas y al igual que nosotras la gente seguía llegando mirando impresionada alrededor, por un momento dudé que todas las personas cupieran en las mesas que había decorado pero me despreocupé de inmediato, en este momento no era una doncella, era una falsa dos, amiga de la princesa, no podía lucir preocupada por esas cosas, tenía que disfrutar.
- Iré a saludar gente – Lauren me dijo – tu por mientras quédate por aquí y te buscaré luego para ir donde mis padres.
Y sin esperar respuesta ella y Mary desaparecieron de mi vista. Miré hacia los lados nerviosa, no sabía que hacer en este momento, normalmente me acercaría a una doncella a conversar, pero en este lugar no habían doncellas, solo había mucha gente de la más alta clase, pero tenía que sacar la personalidad de adentro, me lo debía.
Suspiré y me acerqué a un grupo de chicos que parecían ser de mi edad quienes conversaban con dos seleccionadas cuyos nombres no había retenido.
- Hola... - dije acercándome incómoda – acabo de llegar aquí y no conozco a muchos realmente.
- ¡Hola! – una de las seleccionadas me dijo energética, la otra me miró extrañada y me analizó de pies a cabeza entrecerrando los ojos – Dios, amo tu vestido, ¿de que diseñador es?
<<Wow, gracias, pero es mío.>>
- No recuerdo su nombre – mentí – mi madre lo mandó a hacer para mí y confío en sus gustos asique no me preocupé mucho.
- Me parece que debe de ser de alguno de los franceses, me suena como a Lorraine Jussieu, ella tiene un gusto exquisito.
Sonreí orgullosa de mi trabajo y de que el vestido haya causado la impresión que deseaba.
- Tiene razón – uno de los chicos dijo mirándome – te queda hermoso.
Tenía claro que las Seleccionadas no tenían permitido coquetear con chicos demasiado atrevidamente, por lo que estos chicos también sabían que las Seleccionadas por muy hermosas y simpáticas que fueran, no eran personas a las que se pudieran acercar con demasiada amabilidad ya que les podría ir muy mal si eso fuera malinterpretado por cualquier persona.
- ¿Tú eres una seleccionada también? – el segundo chico preguntó confundido.
- No no, respondí, yo no. Soy amiga de la princesa Lauren, ella me invitó.
- Oh – la seleccionada que me miraba feo de inmediato tomó una postura distinta hacia mí al escuchar eso, me miró sonriente y en vez de mirarme hacia abajo me dio de inmediato un aire de superioridad.
- No escuché tu nombre – el primer chico dijo poniéndose a mi lado y dejando de hablarle a la primera seleccionada.
- Victoria – respondí.
- ¿Y Victoria tiene algún apellido?
- Victoria Aubriot – respondí decidiendo que me quedaría con el apellido de mi madre para presentarme.
- Aubriot... no he escuchado de ningún Aubriot, ¿de qué provincia eres?
- Raltfour – dije pensando en una provincia lejana y grande.
- ¡Yo igual! Imposible que nunca haya visto tu cara y estoy bastante seguro de que si te hubiera visto en algún momento no eres alguien a quién olvidaría.
Me comencé a poner nerviosa y me dieron ganas de escapar de ahí, no podía ser que llevara menos de media hora en esta fiesta ya me sentía expuesta.
- Extraño – dije dando la sonrisa más normal que podía y pensando en una excusa para salir de ahí y que el chico no me siguiera preguntando sobre mi falsa ida personal.
Una de las seleccionadas comenzó una nueva conversación cambiando el tema y lentamente me retiré del grupo caminando hacia atrás desapercibida, me di vuelta justo para golpear a alguien.
- Oh yo lo lamen... - miré hacia adelante.
Nicholas me miró con los ojos muy abiertos y movió los labios para decir algo pero no le salió palabra, sorprendido de verme así tras tanto tiempo de verme en vestido de doncella.
- Victoria, te ves... - él dijo sonriendo.
- Ahórratelo – respondí pasando a su lado y alejándome de su persona. ¿Enserio iba a actuar como si nada, elogiándome por cómo me veía? Mi plan de darle celos volvió a mi cabeza y por un momento me olvidé de cualquier tipo de timidez que pudiera tener en ese momento. Varios metros frente a mí divisé a Eric Scheck, si había alguien perfecto para coquetear y sacarle celos a Nicholas, era él. Arreglé mi pelo, presioné mis labios juntos y caminé hacia él con mi mejor sonrisa.
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Elígeme: fanfic de "La Selección" (Kiera Cass) EN PAUSA
Fiksi PenggemarFANFIC DE "LA SELECCIÓN" POR KIERA CASS Para treinta y cinco chicas, la Selección es una oportunidad que solo se presenta una vez en la vida. La oportunidad de escapar de la vida que les ha tocado por nacer en una determinada familia. La oportunidad...