Capitulo 2: Segundo secreto

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Todos se encontraban divirtiéndose en la fogata ya sea haciendo amigos o jugando alguna que otra cosa.

Sin embargo él no la estaba pasando del todo bien, se encontraba cerca de un árbol observando como todos compartían amenamente menos el.

- ¿Porque tan solo amigo? - Llego de improvisto un castaño mirándole con intriga- Necesitas compañía.

-Estoy algo confundido...- Se mordió el labio ganándose la atenta mirada del más alto- Creo... creo que me gusta alguien.

Sin previo aviso el chico fue estampado contra el árbol siendo sostenido de sus muñecas, asustado observo al castaño.

-¿Quién es la bastarda? eh... -Se acerco peligrosamente al oído del chico- o tal vez bastardo...

El más bajo se quedó helado, no esperaba que lo descubriera. No él.

- Lo he notado sabes... como te avergüenzas cuando nos cambiamos ropa en los vestidores, como me observas -Se alejo de su oreja para observarle con picardía- Te ves tan indefenso- se lamió sus labios mientras sonreía.

Intento zafarse pero fue en vano, su amigo era más fuerte.

-Ni creas que desaprovechare esto.

El más bajo empezó a protestar pero fue callado por una presión en sus labios, le estaba besando.

El beso fue dulce y algo torpe por parte del más bajo, fue un beso lento hasta que el castaño mordió el labio inferior de su amigo pidiendo permiso para introducir su lengua. Fue así como se dejó llevar por el momento abriendo lentamente su boca y que en instantes la lengua del castaño invadiese por completo su boca, así empezó una pequeña guerra. Pero debido a la falta de oxígeno tuvieron que separar sus bocas de las cuales se notaba un leve hilo de saliva que les unía.

Tras eso el castaño dejo sus muñecas libres para luego mirar a su amigo e irse sin más.

Dejando al pobre chico con el corazón a mil.

Mientras tanto a lo lejos escuchaba un sonido un tanto molesto y despistando todo pensamiento del recuerdo, levanta levemente la cabeza y  poniendo un gesto un tanto intranquilo se da cuenta de que ya había llegado al instituto. Fue así como ese día se volvió un tanto tedioso lleno de dudas y pensamientos que no guardaban silencio dentro de su cabeza. 

Pasaron los días y el grupo de chicos seguía el ritmo escolar cada uno distraído en diversas cosas como sus talleres o simplemente estudiar para alguna prueba, además en el taller de deportes todos los miembros estaban más que emocionados ya que se acercaba el festival de deportes a pasos agigantados. Eduardo y Justin eran los mas emocionados con esto, por lo que pasaban la mayoría del tiempo practicando y compitiendo entre ellos.

Mientras transcurría el día miércoles, uno de los chicos se encontraba en su sala mirando preocupadamente hacia el patio, este era Vicente el cual sentía algo de angustia, pero no era el único que estaba en esta situación, en los otros salones  algunos tenían comportamientos mas extraños de los que tenían habitualmente.

Estuvo observando con una leve mueca hasta que uno de sus amigos se dio cuenta que el chico llevaba un buen rato ahí por lo que le observo directamente encontrándose con aquella cara de preocupación de su amigo, era mas que obvio que le ocurría algo y lo mas probable es que necesitase ayuda, sin embargo lo que le pasaba al chico era un misterio para el.

Encontrándose cerca de alvaro este le codeo para obtener su atención.

-Oye, ¿sabes que le pasa a Vicente - susurro lo más bajito que pudo para no ser escuchado por el otro chico- Se ve raro, me preocupa.

12 Secretos para el amor perfectoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora