cuarto capítulo.

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El día en que los padres de Alexia partían había llegado y todos les ayudaban con sus equipajes.

Felipe: gracias por el tiempo que pasaron acá,conduce despacio Alex.

Hosana: y recuerden avisarnos cuando ya estén en casa.

Alex: así será, Alexia y Renato mis pequeños vengan y denle un ultimo abrazo a su padre.- dice con sus brazos extendidos.-

Alexia y Renato corren tristemente a despedirse de sus padres.

Sonia: mis pequeños pórtense bien con sus abuelos ayúdenles en todo lo que puedan.

Alex: bueno niños entren a la casa y déjenme hablar con sus abuelos, los amamos.

Dicho esto Alexia y su hermano entran obedientes a la casa.

Felipe: Alex estoy muy preocupado por ustedes ¿como diablos te metiste en ese lío?

Alex: sabes que soy inocente,jamás haría tal cosa.

Hosana: estoy muy preocupada, Alex esto es muy grave y tú actúas quitándole importancia.

Alex: tranquila Hosanna lo resolveré, saldré de esto.-dijo fingiendo ser fuerte.- de todos modos, gracias por aceptar quedarse con los niños.

Felipe: somos cómo tus padres y sabes que siempre te ayudaremos en todo lo que podamos.

Un Aura tensa recorría la entrada de la casa. Terminada la conversación Alex y Sonia se despidieron de los abuelos y se marcharon sin saber cuándo volverían a ver a sus hijos.

Alexia sale de la casa al ver que sus padres se han marchado, pero se encuentra con sus abuelos quienes portaban unas caras de preocupación.

Alexia: ¿pasó algo?.- dice mirando fijamente aquellos rostros.-

Justo antes de que pudiera escuchar una respuesta aparece el señor Alfonso quien traía pan recién comprado para acompañar con café que sería preparado en aquel hogar.

Días después de que Alexia se llevará el susto de su vida con el señor Alfonso, este decidió ir a disculparse educadamente por ello, llevo pan recién horneado y café para compartir con aquella familia la cual a pesar de ser vecinos eran unos desconocidos pues nunca se habían hablado hasta ese día. Así se fueron conociendo y su lazo creció tanto que el señor Alfonso iba todas las mañanas a tomar café con ellos.

Alfonso: buen día Señor Felipe, Hosana, Alexia.- dijo pronunciando lentamente el nombre de esta última y mirándole fijamente .-

Hosana: no tenía que molestarse Señor Alfonso.

Alfonso: es un placer para mi venir a pasar tiempo con ustedes .- mirando fijamente a la más joven del lugar.-

Felipe: pase y tomé asiento Señor Alfonso, Hosana está preparando el café.- dice amablemente.-

Alfonso: muchas gracias, también he traído donuts para los niños.

Renato: me encantan los donuts muchas gracias señor.- dice mientras agarra una de las tantas.-

Alexia: gracias señor Alfonso.- cogiendo una.-

Alfonso: no es nada.- dijo con su mirada clavada a más no poder en aquella niña.-

Mientras la abuela preparaba el café, Alexia y Renato comían los donuts, cuando terminan Hosana le dice a Alexia que le ayude a servirle el café a los señores.
Vierte el café en las tazas y se apresura a servirle a Alfonso, cuando está le pasa la taza, aquel hombre sujeta su mano e introduce su dedo índice haciendo un leve movimiento de arriba hacia abajo en la Palma de esta.

<nota del escritor: en mi país República Dominicana, hacer lo que hizo Alfonso en la Palma de Alexia es una insinuación a hacer cosas indecentes, espero comprendan y si no coméntenme y les explico con más detalles, muchas gracias por leer.>

Alexia no comprendía que significaba eso pero algo si sabía, el rostro de aquel hombre había cambiado ya no portaba esa amabilidad ahora más bien estaba lleno de maldad y lujuria.. eso la asustaba demasiado.

Continuará...

El demonio que vive dentro de mi.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora