Zayn
Tomé la camisa color blanca del placard, me la puse, y me miraba al espejo mientras me abrochaba los botones. Esperaba encontrar a aquella chica esta noche en ese baile, no podía seguir perdiendo tiempo como lo estuve haciendo toda esta semana. Sí, Samantha era una humana más que adorable y confiable, pero no la veía más que como a una especie de.. amiga. Y es que quizás ni eso podía ser, porque no éramos de la misma.. 'especie', si es que lo puedo llamar así.
Me puse la corbata roja, tomé mi saco negro, las llaves de mi nuevo auto, de la casa, mi nuevo teléfono, y salí de ahí rumbo a la casa de Sam. De camino a su casa paré en un pequeño puesto y le compré un ramo de flores, como un buen caballero.
Al llegar, me paré frente a la puerta, me acomodé la camisa, como si quisiera impresionar a alguien.. ¿quería impresionar a Samantha? No, claro que no. Ella es una humana, y yo sólo estoy aquí para cumplir una misión, no debo distraerme.
Toqué timbre, y esperé unos segundos hasta que una mujer, de unos 35 años me abrió la puerta -
- Buenas noches.. ¿eres Zayn cierto? -
- Buenas noches señora Bradforth, sí soy Zayn. Es un gusto conocerla - le di mi mejor sonrisa, pero la mujer sólo me miró con desconfianza -
- ¡Zayn! ¡Has llegado! - oí la voz de Sam detrás de aquella mujer que me miraba a los ojos, cruzada de brazos como si supiera que yo escondía algo. Sam la hizo a un lado sonriente y se paró enfrente mio -
- Son para ti - estiré mi brazo entregándole las flores, rosas rojas, y ella se las llevó a la nariz -
- Oh, no debiste - sonrió - gracias. Iré a ponerlas en agua, y nos vamos - la ví correr hacia la cocina, y volvió en cuestión de segundos - ¡Adiós mamá! - gritó y cerró la puerta.
Se volteó y me miró con esa sonrisa radiante que parecía que la tenía pintada en la cara -
- Te ves hermosa - le dije sin dejar de mirarla. Me sonrió y pude ver como sus mejillas se enrojecían. ¿Qué estaba haciendo? Caminamos hacia mi auto, le abrí la puerta, subió, la cerré y luego subí yo.
De camino al baile, Sam se la pasó hablando de su mejor amiga, de como ______(tn) a veces era algo descortés y mal educada, pero que era una gran persona sin importar qué. Sinceramente, no me interesaba en nada saber como era su mejor amiga, a mi lo único que me interesaba era encontrar a la maldita perra que debía matar y acabar con todo esto.
Mi paciencia se estaba agotando, y no iba a demorar mucho más para realizar el maldito ritual, tener mi puesto en el Ministerio e irme de esta mierda de mundo. Sí, lo sé. Tuve un ataque de locura de la nada, pero así me pasa siempre. Es una de las desventajas de no ser humano, vengo de un lugar tan rencoroso, con tanto odio, que es normal que tenga esos ataques repentinos, pero aquí debía cuidarlos.
Suspiré mientras giraba el volante y estacionaba a una cuadra del colegio donde Sam estudiaba. Ella sólo se puso su máscara y comenzó a correr. Me quedé unos segundos mirándola y preguntándome en mi mente, qué rayos estaba haciendo.
Comencé a correr detrás de ella, y al llegar a la entrada del colegio me gritó -
- ¡Ven y encuéntrame! - y se perdió entre la multitud de humanos con máscaras todos iguales. Me paré en seco antes de entrar -
- Maldita sea - maldije en voz baja, algunos se voltearon a verme, yo sólo los ignore, suspiré y entré.
Caminé por los pasillos, donde había grandes carteles, algunos con luces y flechas que indicaban que siguiera caminando hacia adelante. Luego una gran flecha con luz estaba en medio del camino, indicando hacia la derecha. Seguí el camino que me indicaba y me encontré con la entrada a lo que parecía ser el gimnasio, de donde salía una fuerte música, y algunas luces de colores.
En la puerta, se encontraban dos chicas, y un chico. Intenté entrar, pero él puso su mano en mi pecho, una de las chicas rio y me miro simpática -
- Debes ponerte tu máscara para entrar, son las reglas - suspiré. Estos humanos y sus estupideces -
- No tengo una -
- Pues ten - me dio una máscara, y no tuve otra opción más que ponérmela.
Aquel grandulón de traje negro se corrió de mi camino, y me dejó el paso libre. Suspiré como por décima vez en la noche, y caminé puertas adentro. Eso era una locura, Sam estaba enserio trastornada si creía que iba a encontrarla ahí adentro ~
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The heart of the Darkness - (Zayn y Tu)
FanfictionEl Lexa Eight era un antiguo ritual, que se viene trasladando de generación en generación en mi tierra, con los aspirantes como yo, y como lo superó mi padre. Y aunque me asustaba un poco subir a la tierra, estaba preparado para hacerlo.. el Infiern...