Terminé de escuchar la historia totalmente en silencio.
No podía creer lo que escuchaba. El que hubieran golpeado a mi padre para mi era algo que me costaba creer, aún viéndolo, pero el que lo vencieran... dos veces...
Mi madre estaba inconsciente, Hannah herida gravemente y mi padre ni siquiera pudo regresar con nosotros. Alessandra me contó que en el momento en el que enmascarado amarró las vendas en mi cara comencé a gritar, aún sin poder moverme y que de mí salía una presión que la dejó completamente aterrada. No entendía qué había pasado, ya que no recordaba nada más que el cuarto en el que había pasado conversando tranquilamente conmigo mismo, sin ningún grito. Decidí no mencionar esto, tanto porque mi clon me había dicho que era recomendable no hacerlo, como porque aún no me parecía algo lógico y algo extraño.
Al parecer el enmascarado venía por mi, ya que luego de que me calmé, me quitó lo que tenía en el cuello y tras dejarme caer vegetal en el suelo, desapareció.
No entendía bien la historia, porque parecía tener grandes huecos, pero no pregunté porque estaba ocupado sintiéndome culpable. Si había llegado por mí, entonces si no hubiera regresado a la casa, no hubiera metido en problemas en los demás. Mi madre estaría sin problemas y mi padre aún seguiría con nosotros.
Sacudí mi cabeza de lado a lado tratando de despejar mis pensamientos, y fue en ese momento en el cual comencé ser consciente de mi alrededor.
-Emm... ¿Dónde estamos?
Estábamos dentro de lo que seguramente era la típica casa de las montañas. Muebles hechos de madera, incluyendo la cama en la que me encontraba, espacio para una fogata, varios adornos y una par de alfombras gruesas. La única diferencia es que la casa era completamente de hielo. Al principio creí que el diseñador tenía unos gustos extraños y había pintado la casa de un color celeste muy claro, pero tras fijarme nuevamente me di cuenta que era hielo puro. Incluso las ventanas, aunque éstas seguían estando cubiertas por cortinas de tela. Algo que no entendía era cómo podía estar la chimenea de hielo sin derretirse, estando el fuego encendido.
-Es la casa de Anna. -respondió mi hermana.- Nos está dando posada, temporalmente.
-A, claro, muchas gracias por la información. Ahora, ¿Quién es Anna?
-Hola, soy Anna. -Parada en la puerta del cuarto, se encontraba apoyada una mujer joven, a la cual no parecía molestarle el encontrarse en una casa hecha de hielo, ya que vestía unos shorts deportivos y un simple bra deportivo, incluso estaba descalza, siendo el suelo de hielo también. Su ropa tenía una combinación de colores que la hacían parecer brasileña, y su color de piel moreno junto con su pelo rizado fortalecían ese pensamiento.- Entonces ¿Para qué soy buena?
Me miraba fijamente con sus ojos verde claro, lo cual me desorientó por un momento.
-No, nada. Solo era curiosidad. ¿Vive usted, mmm... Aquí?
-Si, aquí vivo. -dijo riendo, mientras se acercaba para sentarse a la orilla de la cama en la que me encontraba.- Se que no parece de lo más cómodo, pero uno se acostumbra.
-A si claro, es muy bonito.
Me miró sin decir nada un momento más, luego se levantó nuevamente.
-Muy bien, si ya pasaste el momento de hacer preguntas al azar para no parecer tan idiota y puedes levantarte ven a comer, que ya va a ser hora del almuerzo. Tu ven también -dijo dirigiéndose a mi hermana.-, y aprovecha a ver a Hannah que está tratando de jugar con el agua con la mano que no debería nuevamente. A mi no me escucha, así que es tu tarea. Luego acérquense a la mesa ustedes también, vamos a hablar bien ahora que están todos.
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Prisión Fantasma
Teen FictionLos poderes son algo peligroso. No puedes vivir con ellos sin huir. Primero ser atacados y luego separados. Darse cuenta que aunque la mayoría de la vida a sido dedicada a entrenar, aún se puede ser muy débil ante los peligros del mundo. Kai está ca...