CAPITULO VIII

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JOS CANELA

Miro aquella chica, con su cabello quebradizo y sus hermosas curvas, tiene algo que me gusta, que me ha vuelto loco, no quiero hacerle daño, ella es lo que más quiero en el mundo, parece absurdo pero no quiero hacerla una sumisa, he pensado hasta en casarme con ella, formar una familia...
¿Qué me hizo?
Por primera vez dormí con alguien, donde no acabamos en sexo, la contemple la mitad de la noche, el calor corporal llegó a gustarme tanto, quería tenerla así todo el día, en la mañana desgraciadamente tenía que trabajar así que le deje un desayuno listo, salí muy temprano de su departamento y llegué a mi morada.

Quede impactado al ver a una mujer, sentada en la sala de mi casa, alta estatura, cabello lacio, color rojo, ojos color marrón, un vestido azul, claramente una puta, pero...¡¿Cómo carajos consiguió la llave de mi apartamento?!
La odiaba con todo mi ser, mientras ella gozaba mi rostro y estaba con una sonrisa.

- Siéntate- me ordeno y yo como un maldito perro le obedecí
- ¿Qué haces aquí?
- Vine a ver a mi querido JUGUETE

Esas palabras retumbaron en mi cabeza, no podía tenerla más en frente de mi, ¡ya no! Sentía que me ahogaba, me daban ganas de matarla.

- Eleonor... Lárgate de mi casa

La tomé del brazo y la arrastre hasta la puerta

- Ella no te conviene Jos Canela

Me quedé frío

- ¿De qué carajos estás hablando?

La tomé del cuello y rápidamente cerré la puerta

- ¡Respóndeme!
- Hablo de ¿Liliana? Aa si, si Liliana.
Tu noviesita... Jajaja ¿Qué? ¿Crees que ella te va a aceptar y que ella te hará cambiar? Jos, Jos, Jos... Lo que eres lo serás siempre
- ¡Cállate!
- Solo te digo una cosa, o la dejas o realmente sabrás de lo que soy capaz...
- No me arruines más la vida- una lagrima cayó lentamente sobre mi mejilla
- Eres un niño todavía, la única que tendrás en tu vida, ¡a la que le haras caso! Es a ¡mi!

Lentamente la solté y salió burlándose de mi, yo no supe ni que responder, la debía de proteger, no quiero separarme de ella, no tan pronto.

Estaba tan enojado y comenzé a azotar cosas sin control, no sé cuánto dure así, me desconoci, estaba rabico, y reaccione muy tarde... Ya no había ido a trabajar, mis manos sangraban y mi casa era un horror, tome una botella de whisky, aunque no era de las mejores ideas pero sentía necesitar un trago, o dos o mil...

Desperté inconciente en la sala de mi casa, era noche, me di un baño, al salir, puse alcohol y vende mis manos, me puse unos jeans azules y una camisa negra, una chamarra de cuero, y unas botas Timberland entre café y gris. Conduje tan rápido como pude, la necesidad de estar con ella era inmensa, estaba asustado, estaba confundido, preocupado y me sentía tan indefenso, no es el momento de contárselo, de contarle quien soy, ni siquiera que por mi culpa está en peligro, solo quiero protegerla pero dejarla jamás...

Llegue y toque la puerta... Ella abrió, ahí estaba, tan linda apesar de las fachas en las que estaba, ella me miro tan dulce y yo solo la abrace, me solté a llorar como un niño pequeño.

- ¿Qué pasa?- susurro a mi oído - Jos, me estás asustando

No respondí nada solo me quedé inmóvil

- ¿Qué te pasó en las manos?

Sentí sus manos abrazarme muy fuerte, ella tampoco quería perderme lo sentía así. Ella me quiere. Mi llanto creció y ella solo deslizó su mano a mi cabello y lo acarició con tal ternura y delicadeza, la abrace más fuerte. Pronto sentí ganas de besarla, y lo hice, mis impulsos siempre son más fuertes...
Ella siguió el juego entre su boca y la mía, salto y sus piernas se enredaron en mi cintura, mientras yo cerré la puerta, la lleve lentamente a su habitación donde una noche anterior la contemple, caímos y yo estaba encima de ella, nuestras respiraciones crecían, pronto quite sus prendas muy rápido, estaba demasiado exitado, ella había quitado mi camisa, comenzé a chupar sus pezones y ella gemía, era música para mis oídos, baje dándole besos en todo su abdomen, solo veía como necesitaba que entrara en ella.
Llegue a su vagina e introduje mi lengua, ella se retorció, le di placer lentamente... Hasta que escuche:

-Jos te quiero dentro de mi...

No obedecí, y ella estaba tan cerca de un orgasmo, introduje dos de mis dedos en su entrada y los metía y sacaba con tal facilidad, luego fueron tres y ella solo se retorcía, soltó un grito ahogado y se corrio, subí mi rostro hasta quedar al frente del suyo y la bese. Me encantaba el calor que se sentía, la deseaba, tenía que dejar una marca, ella era mía, mordí una parte de su cuello y luego succione, y solté lentamente, Liliana mantenía sus ojos cerrados y al abrirlos me miro tan diferente como otras veces...

- Jos...
- ¿Si princesa?
- Quiero darte placer...
Dime cómo, aún no se, quiero hacerte un oral...

Esto me éxito más y me arrodille frente a ella

-¿Estas segura?

Ella asendio con la cabeza y pronto ella tomó mi pene con sus dos manos, lo introdujo lentamente y sentí el húmedo de su boca, lo saco y lo introdujo completamente, ¿De verdad era su primera vez?, Lo metía y sacaba cada vez más rápido y con sus dientes hizo un movimiento sobre la cabeza de mi miembro, era completamente placentero, me iba a correr, rápidamente lo saqué para que ella no sientiera mi semen en su boca y me corrí en sus pechos...
Pronto la recosté y me subí dentro de ella, introduje mi miembro en su entrada y ella gimió... Comencé a hacer embestidas lentamente, ella estaba tan exita y pidió más, no me negué y lo hacía cada vez más rápido, estábamos al borde de corrernos juntos y entre respiraciones rápidas caímos rendidos, y comenzamos a soñar.
Aún seguía con el miedo en mi interior pero estoy seguro de que a ella nadie la toca... Primero muerto.

HOLA MIS BEBES, VOLVÍ JAJA ESPERO DISFRUTEN ESTE CAPÍTULO. ESTOS CHIQUILLOS JAJA LAS COSAS SE COMPLICARAN MAS DE LO HABITUAL. NOS SEGUIMOS LEYENDO...

BY: LILI TORRES 😍😍😘😘💖💖

POSDATA: ESTE CAPÍTULO VA DEDICADO A #NaydelinCortes SALUDOS ESPECIALES PEQUEÑA

LA SUMISA DE JOS CANELAWhere stories live. Discover now