BUENOS DIAS

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Después de dormir como un bebe despertó temprano con mucha energía, ella solía salir a correr por las mañanas pero no conocía el lugar, se ducho se puso unos shorts de licra y una blusa corta también de licra, salio a la cocina y puso café. Revolvió lo que había en el refrigerador pero no encontró nada, tenia hambre y mucha.

Cuando estuvo el café se sirvió una taza y se sentó a tomarlo, pensando sin querer termino su café, lavo la taza y salio de ahí buscando a Sebastian pues en realidad tenia mucha hambre y solo el podía saciar la, puesto que ella no tenia dinero.

Camino por el pasillo en donde estaba su habitación la de el debería estar por ahí, entro a la primera que vio, pero no estaba el y aun así le encanto estaba decorada en tonos beige y cafés con un delicado rosa palo, exquisita debería ser femenina, tal vez de alguna hermana o de su ex, recordó que su maridito le había dicho que su es no metió mano en esa casa y recordo también que no sabia nada de su familia, ella que sabia si tenia hermanas o no.  Salio de ahí y se aventuró así en todas las habitaciones cuando llego a la del fondo supo que era esa pues era la única que le faltaba por revisar.  Quien vive solo con tanta habitación??? Estaba loco. Abrió la puerta despacio y olió su aroma después de la ducha, su habitación estaba decorada también en tonos cafés, debería ser su color favorito, sonrió, tenia tonos verdes en varias gamas, la cama era muy grande cabría una familia completa ahí, era de dosel y se cubría con un fino tul o al menos ella creía que eso era, tenia un gran tapete café obscuro a los pies de la misma y dos buroes rústicos con unas lamparas preciosas de vidrio soplado. Se encamino tocando las texturas la cómoda parecía estar a medias de lo rústico que era y cuando iba a tocar el edredón de la cama la puerta del baño se abrió.

Sebastian se despertó con un gran dolor de cabeza, de nuevo, la noche anterior olvido tomar el medicamento así que se levanto y se metió a la ducha, mientras permitía que el agua tibia acariciara su cuerpo pensó en la noche anterior, sonriendo empezó a trazar un plan para desbaratar los de la muchacha, no creía en la infidelidad, después de todo fue el motivo por el cual sus padres terminaron en divorcio y ver a su madre destrozada por el hombre que amaba le marco de por vida, su padre había sufrido lo indecible después, aunque reconoció su falta él amaba a su madre y no tenia una razón para haberlo hecho pero en fin así fueron las cosas y no había marcha atrás.
Salio del agua y seco su cuerpo, se enredo una toalla en la cintura y fue a vestirse, cuando abrió la puerta  valla sorpresa Isabel estaba ahí al pie de su cama, se veía hermosa de licra, aunque con el pelo recogido lucia mas menor aun de lo que ya era, así que después de todo ella fue la que llego ahí, Sebastian sonrió y se acerco a ella.

- perdón, no pretendía molestar pero tengo hambre - le dijo Isabel queriendo no mirar pero se le hacia imposible, el hombre era un adonis y con el cabello mojado se veía tan... Apetecible??
- No hay problema, es una agradable sorpresa - el camino despacio hasta ella y volvió a sonreír cuando vio que ella caminaba hacia atrás topando con el borde de la cama - aunque pensé que el motivo sería darme los buenos días, esposa - arrastró la ultima palabra llegando hasta ella, ya  frente a Isabel.
Ella no podía ir mas atrás sus piernas habían topado con la cama, trago saliva y solo le miro a los ojos, pues no quería seguir mirando mas.

Sebastian acaricio su mejilla y de ahí fue a su cuello siguiendo hasta la nuca y se acerco lentamente a sus labios, Isabel parecía hipnotizada no podía despegar su mirada de la masculina pensando que la iba a besar, el desvío su boca hacia la mejilla de ella y la beso despacio, la muchacha tembló al contacto de sus labios y levantó su mano derecha, el pensó que le iba a retirar pero solo se agarro de el pues estando tan cerca de la cama temió perder el equilibrio, al no sentirse rechazado el siguió besando su cara hasta llegar a los labios femeninos, Isabel se dejo besar, no pensaba, solo sentía, después del primer contacto llegaron a ella los recuerdos de su noche de  bodas lentamente primero, luego fueron como relámpagos en una noche de tormenta, sus manos, sus labios, su piel y se sorprendió queriendo repetir la experiencia.
Ella llevo sus manos al cuello masculino mientras abría su boca para darle pie a profundizar el beso, movimiento que el aprovecho, la tomo de la cintura con la mano libre y la apretó a su cuerpo, ella gimió y se abrió mas para el, sus manos vagaban entre los cabellos masculinos y sus dulces gemidos estaban poniendo a Sebastian al mil, el soltó su largo cabello y lo acaricio a todo lo largo bajando hasta las nalgas de ella pegando mas su cuerpo al femenino, la levanto y ella abrió sus piernas para abrazarlo, se sintió caer sobre la cama con él encima, el beso se hizo salvaje y apasionado, fuerte. Isabel activo su cerebro con varias alarmas, pero EMBARAZO fue el detonante para reaccionar, aun así se permitió disfrutar un poquito mas del momento. Ella levanto la cadera hacia el sintiendo su excitación, pero lo que quería era retirarle, pero Sebastian lo sintió como una invitación, así que el se restregó contra ella como un gatito, pero no cualquier gatito sino como uno salvaje y en celo, Isabel sintió la humedad en su centro y soltó un gemido entre sorpresa y placer, el bajo sus labios a su cuello lentamente, fue a su clavícula derecha y de ahí hacia uno de sus senos, le dio un mordisco al pezón sobre la ropa y se embriago con su perfume, olía tan bien, tan fresca y tan caliente, no pudo conformarse solo con eso así que saco con ambas manos el seno de la blusa y se dio un festin con el, ella suspiro y se arqueo hacia el para darle un mejor acceso, Dios la estaba desarmando, quería sentirlo mas, su piel, sus manos sobre la propia y muy dentro de ella, si, lo quería hacer con el de nuevo, al diablo el embarazo, estaban casados que no?? Sin darse cuenta su blusa estaba en el suelo, valla que era ágil el señor, pero no le molesto al contrario el la levanto y cambio posiciones pues quería esos deliciosos senos a toda su disposición, la sentó a horcajadas sobre el al borde de la  cama, el lamia, chupaba, y masajeaba a todo placer, cuando el estomago de Isabel rugió como gatos en pelea, Sebastian levanto la mirada y sonrió, ella estaba como tomate de roja, miro sus ojos y se soltó riendo como loca, el le abrazo de la cintura y también río, el momento se había apagado, después de respirar lentamente y lograr el control de sus cuerpos se levantaron en silencio, ella fue por su blusa y el, el había perdido la toalla en el camino, fue a su cajón de ropa interior, saco un bóxer y se dio la vuelta al baño.

- Esto, debe continuar - dijo y se metió al baño, abrió la ducha con agua fría y se metió.
Isabel se quedo parada ahí hasta que reacciono y se dio vuelta saliendo de la habitación.

Intenso...
Gracias por leerme y estoy feliz por mi primer comentario, tratare de publicar mas seguido.
Por lo pronto gracias.

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