Al día siguiente, me levanté, me bañé y me vestí. Cuando estaba desayunando, escucho mi celular. Voy corriendo a verlo y era una llamada de Mauro. Contesté y, para mi sorpresa, no era precisamente Mauro...
-¿Diga?-
-Mira niñita, no te quiero volver a ver con mi novio.-
Dagmar...
-Disculpa, pero Mauro y yo somos amigos y no voy a dejar de verlo sólo porque a todos se te da la gana, ¿oíste?-
-Ja... Amigos, ¿es una broma?-
-No, y hasta que él me diga que ya no quiere verme, lo voy a seguir viendo te guste o no. Tú opinión me importa bien poco...-
-Eres una niñita. Preocupate de estudiar y no andar maraqueando...-
A no... Ahora sí que no me para nadie...
-Quien habla de maraquear... Yo no fui la que salió posando desnuda en un video... Ya todos saben que eres una maraca. Arruinaste durante 3 meses la carrera de Mauro.-
-Ridícula.-
Fue lo último que me dijo porque luego cortó.
Después de media hora, vuelve a sonar mi celular.
-¡Qué!- contesté más que enojada.
-¿Qué sucedió con Dagmar?- me dijo Mauro en un tono preocupado.
-Me dijo que no quería que me acercara a ti y me trató super mal. Debo reconocer que tampoco la traté bien... Pero no quiero que vuelva a llamarme...-
-Aj... Disculpa. Necesito verte. ¿Nos juntamos en Cal y Canto dentro de una hora?-
-Mmmm... Bueno.- Soy tan fácil.
Al colgar, me puse lo más guapa que pude y salí a tomar la micro.
Llegué a Cal y Canto y ya estaba él esperandome en su deportivo.
Me subí al auto y lo saludo. Debo mencionar que se veía guapísimo con su polera musculosa de color rojo, sus jeans bien ajustados, sobre todo en su entrepierna... Ya sigamos... Sus zapatillas negras con naranjo fluorescente y una cadena en su cuello.
Me quedó mirando un largo rato hasta que me tomó la mano y me dijo:
-¿Me perdonas?-
-No tengo nada que perdonarte, tú no tienes nada que ver esto.-
-Pero no quiero que te enojés conmigo.-
-No estoy enojada contigo, estoy enojada con tú no"noviecita".-
-Disculpala, es que no se controla por sus celos.-
-Es que sí no se controla, lamentablemente tampoco me controlaré.-
-De acuerdo. ¿Querés comer algo?-
-No. No tengo hambre. Gracias.-
-¿Qué querés hacer?-
-Cualquier cosa... Me da igual.-
En ese momento, él se mete a la autopista y se me pone a conversar. Al principio sólo lo escuchaba y le respondía de malas, pero después me ablandó y hablamos de lo mejor.
Al rato, llegamos a su casa. Bueno, en realidad era un departamento, chiquito pero bonito. Me invitó a pasar, pero antes de entrar, le pregunté si acaso estaba su novia y como me dijo que no, entré.
Cuando ya estábamos adentro, me sirvió un vaso de jugo y me ofreció unas galletas. Acto seguido, me pidió que cerrara los ojos porque me tenía una sorpresa. Le obedecí. De repente siento que me hace estirar mis manos y pone algo encima. Abro mis ojos y quedé inmóvil. Era su camiseta oficial... La he anhelado por años. Me puse tan feliz, que me lancé a sus brazos y le di un beso... Pero en la boca. Cuando me separé de él, lo miré y, cuando iba a pedirle disculpas, me tomó la cara y me besó con una ternura... Yo sólo le respondí.
Después de besarnos, me llevó hacia su habitación. Me dio un poco de miedo igual porque no quería que pasara algo más. Jajaja, que mentirosa, en realidad quería que pasara de todo...
Me hizo sentar encima de la cama y él sé puso a mi lado.
-No sé que me pasa con vos. Desde que te conocí ayer, que no puedo sacarte de mi cabeza.- esto es imposible... -Pensé que era alguna locura mía, algo sin importancia, pero con el beso que nos acabamos de dar me ha quedado todo más claro... Siento algo por vos.-
Hola queridos lectores, los he extrañado un montón. Bueno, subiré otro capitulo él próximo finde... ¿Que creen que pasará? ¿Creen que es real o es sólo un sueño?... Comenten sus opiniones... Besos y que tengan una muy buena semana... Los quiero. <3
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Mi verdadero platónico
FanfictionEstá es la historia de una típica adolescente que pasa por ese período dónde se enamora de alguien imposible! Pero la suerte de ella puede cambiar con tan sólo doblar la esquina!