Caminata nocturna

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La oscuridad de la noche no le permitía ver, el temor de lo desconocido, abrumaba sus pensamientos. Solo podía ver tenues siluetas de lo que parecían ser sus manos, mas alla, nada podía contemplar. Enceguecido como iba, no quería avanzar, lo invadía el comprensible temor a lo desconocido, sintió nuevamente la desesperanza y la ansiedad hacia lo porvenir. ¿Cómo iba a enfrentar los desafíos que se le venían, ciego como estaba?, fue entonces cuando recordó tiempo atrás, una noche similar a esta, igual de oscura, igual de lúgubre, o tal vez peor. Recordó aquella vez en la que cuando no creía que pudiese oscurecer mas, sombras mas espesas le rodeaban, aquella noche en la que sofocado por la densidad de las tinieblas, cuando la oscuridad era tan solida que no le permitía respirar, cuando pensó en que era su final, y recordó tambien aquel momento culmine en el que por fin amaneció. Recordó que la noche es mas oscura justo antes del amanecer, tal vez aun le faltaba a esa noche que estaba viviendo para llegar a su óbito, pero aunque la oscuridad aumentase mas alla de lo que podía imaginar, al igual que aquella noche de sus recuerdos, sabia que en algún momento de su lúgubre instante, cuando las sombras no pudiesen ser mas espesas, serian desgarradas por la luz del amanecer. Aunque ya su vista no alcanzaba a distinguir mas alla de sus codos, supo que las sombras solo estaban en su imaginación, que por mas que no viese el camino, debía continuar, que pronto un nuevo amanecer iluminaria sus pasos y le traería seguridad a su caminar.


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