Cap 38 "Horrible despedida"

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¿Pero que hacían ellos aqui? Aun no puedo creer que mis padres estén frente a mi, y lo peor de todo fue como vieron por primera vez a mi novio....¡Al culo, es mi novio!

-¿Que hacen aqui?- pregunté. No me había movido de donde estaba, y no lo haría hasta que ellos se largaran de aquí y Australia.

-Queríamos visitarte hija- habló mi madre caminando hacia mi y....abrazandome.

"Oh por dios" grité para mis adentros

"¡Apartenla de mi! Se me pegará lo de idiota si no lo hacen" supliqué y de la nada me aparté de ella como si fuese una plaga, mas bien lo es. Su mirada era triste, pero eso no conmovía no corazón.

Me giré hacia Caleb y este me miraba preocupado. El sabía cuan incómoda me sentía cuando estaban mis padres. Así que me dió un beso en la mejilla y fue a la cocina con las chicas. Respiré profundo aun dandole la espalda a mis padres y ya "calmada" me volví a girar.

-Los 3 sabemos que si vienen no es para solamente ver a su "hija".- les dije como si nada. Hablaría las cosas claras y precisas.- al grano, ¿que hacen aquí?

Mi madre miró a mi padre nerviosa y éste habló por ella. Siempre que hacía eso y era mi padre quien hablaba, eran malas noticias o "ideas". SIEMPRE.

- Queremos que vuelvas a California con nosotros y tus antiguas amistades.- dijo como si fuese algo mas que solo decir eso y "woala" yo también voy a volver.

-¿Perdon?- me llevé las manos a la cadera. Los miré y comencé a reir.- es un maldito chiste por parte de ambos...ya entiendo- dije y Marc (nombre de mi padre) se acercó lenta y seriamente hacia mi. Sé que trataba de intimidarme con ese aire de superioridad que siempre tenía, o creía tener. Lamentablemente yo jamas expresaba nada con ellos, excepto enojo y desesperación.

-No Dana, estamos hablando muy enserio. Hay muchas personas en California que te extrañan, empezando por....Jack.-dijo y sonrió.

"Debe estar bromeando. Díganme que solo lo hace por joder, por favor." pedí a gritos.

-Tu no sabes nada papá- caminé hacia él y lo miré a los ojos desafiante- nunca te enteraste de porque lo dejé. Pero tu siempre lo has dado por el chico de oro, pues te diré que es cualquier cosa excepto bueno.

-Entonces explícame de una buena vez lo que sucedió, hija- estuve a punto de decirle, pero sentí unos brazos en mi cintura que me llevaban lejos hasta sacarme de ahí.

-Cálmate Dana, mírame- Caleb trató de calmarme pero simplemente no podía.

Es tan difícil hacerlo cuando tu padre no te cree y todo lo que dice es lo que se supone que sea. Que primero era tu héroe y luego pasó a ser un completo extraño. Del día a la noche te sentiste abandonada. Nunca volvió a preocuparse como antes, no te saludaba, no le importabas. Era como si fueses una carga nueva que ellos no querían en su vida. Te dejaban en cualquier lado y con quien fuera por salir de ti. Y tu madre, ni si quiera sabía lo que era preocuparse por ti. ¡¡¡Hasta la muy idiota compró un manual de como ser madre!!!

Todos esos años siendo amada por la única persona con menos vida. Tu abuela. Que lo dió todo por ti, cuando se suponía que eso lo hicieran mis padres, pero no. Mi abuela. Mi única familia de sangre.

Sentí algo húmedo bajando por mis mejillas y noté que eran lágrimas. ¡Estaba llorando! y por mi ¡padre! Me sequé las lagrimas porque él no las merecía, nadie se merece mis lágrimas, excepto que sea algo bueno claro está. Caleb puso ambas manos en mis mejillas y me hizo mirarlo a los ojos. Y ahí estaba una de las cosas que amaba de él. Sus ojos. No solo por su color, si no porque era una de las pocas formas de ver su alma. De ver como era por dentro Conocer sus miedos, sueños....todo.

El "Salvaje" de mi corazónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora