- ¡¿Patrick?! - se escuchaba por los pasillos del supermercado
Ambos se quedaron quietos en la posición que estaban con nervios y miedo casi a flor de piel, Patrick recargado en uno de los estantes con sus glúteos al aire y Pete con su dedo medio aún dentro del ano del rubio, siendo dueño de una horrible erección a punto de romper su pantalón por la presión que este ejercía.
- ¡oh mierda! - exclamó el pelinegro con desesperación tragando saliva en seco. - ven cariño, terminemos esto en mi oficina - dijo esto en tono pícaro comenzando a caminar sin sacar su dedo del ano de Patrick.
Al llegar a aquella habitación, Pete colocó a Patrick sobre su escritorio con su pecho sobre aquel mueble. El pelinegro sacó su dedo y bajó el pantalón de Patrick de un tirón quedando en sus blancos tobillos.
- Eres perfecto - sonrió de lado el moreno.
Patrick había cambiado de posición, ahora estaba sentado viéndole directo a los ojos color café que le volvían tan loco. Sus pies comenzaron a moverse quitándose el par de zapatos que tenía puestos al igual que las prendas mantenidas en sus tobillos hace un momento, sus ojos seguían a Pete, el cual había caminado hasta la puerta colocando seguro.
- Estoy listo - sonrió con picardía el ojiazul pero algo nervioso.
Pete se dirigió a él lentamente y con su vista pérdida en él, sus manos pasaron por encima de la camisa azul hasta tomar uno de los botones comenzando a subir desabotonando cada uno; sus labios se unieron lentamente con los del rubio comenzando a moverse al ritmo. La camisa fue removida al fin después de un cierto tiempo dejando a la vista el dulce cuerpo desnudo de Patrick dándole a desear más con esa sola corbata puesta.
Ambos seguían besándose con calma y deseo puro, el calor comenzó a sentirse dando la necesidad a Pete de quitar su ropa de encima, las ganas de Patrick de sentirlo completamente eran ya mayores provocando así un clímax especial.
El rubio llevó sus manos lentamente al pantalón de Pete quitando el botón de la bragueta para después bajar la cremallera con delicadeza; la prenda resbaló lentamente hasta los tobillos contrarios por sí sola.— ¿estás seguro de esto? — cuestionó Pete con la respiración agitada mientras su mano se encontraba en el trasero del contrario y la cabeza de Patrick sobre su hombro.
— tan seguro de todo — sonrió Patrick tomando el resorte de los calzoncillos. — me encantas Peter, desde el primer día que te ví — mueve su cabeza de modo que pueda observar fijamente su rostro.
Pete sonrió con demasiado entusiasmo, no sabía eso de el rubio, jamás pudo pensar tan siquiera que eso podía pasar.
— Patrick, tú me encantas más que un atardecer, más que el rocío posado sobre las tiernas y suaves hojas de una planta, más que el sonido de la lluvia, más que mi película favorita — concluyó Pete para después llevar su mano hasta su mejilla concluyendo en un beso lento.
La desesperación y el deseo comenzaron a crecer conforme se besaban, Pete quito completamente su camisa y Patrick... El había bajado la ropa interior con demasiada facilidad liberando la erección de Pete.
El moreno se acercó más juntando ambos cuerpos en un contacto especial, sus manos tomaban por la espalda a Patrick manteniéndolo cerca en cada momento, por el contrario el rubio se sentía único, se sentía infinito, especialmente en cada toque y/o roce que daban. Pete bajó lentamente por el torso contrario hasta llegar a la entrepierna de Patrick dónde rodeo su miembro con sus manos comenzando a hacer un vaivén de arriba a abajo; los jadeos no tardaron en salir por la boca del rubio, se encontraba con la boca abierta y sus dulces ojos yacían cerrados tan extasiado con algo tan placentero.
— Pete... — dijo en un jadeo al sentir la áspera y a la vez suave lengua húmeda del contrario.
Pete comenzó a jugar con el miembro de Patrick haciendo movimientos con su lengua, pero de un rápido movimiento lo metió a su boca completamente.
«Es tan placentero y el tan irresistible» pensó Patrick.
Pete seguía haciendo movimientos con su cabeza felando el miembro del rubio con movimientos lentos y algunas veces acelerados. Al cabo de un rato lo saco de su boca haciendo un ligero "plop" dejando un hilo fino saliva que unía sus labios con la punta del miembro.
— Oh, Pete ... — soltó Patrick descansando de la sensación.
El moreno no podía quitarle sus ojos de encima, verlo de esa manera le tenía loco completamente, verlo a su disposición era la sensación más jodidamente hermosa del universo provocando una sonrisa en el mientras movía su mano.
Patrick no necesitó de una indicación, por voluntad propia se colocó en cuatro sobre el mueble dejando a la vista su rosada entrada mientras Pete le veía asombrado, «¿Cómo es que siendo tan inocente parezca alguien más?» pensó el moreno soltando una risita. Se acercó amenazante comenzando a lamer esa cavidad con cierta lentitud mientras ya manos se encontraban posadas en el pálido trasero del rubio.
Patrick sólo disfrutaba el momento, la sensación y sentimiento, sus ganas eran mayores llevando sus manos hasta su miembro comenzando a masturbarse por inercia. El moreno seguía jugando con su lengua sobre ésta hasta que de un movimiento desesperado se detuvo quedando de pie contemplando a Patrick en la posición que se encontraba.
Pete camino hasta su silla tomando asiento ahí, era su turno de hacerlo suyo, y ¿que mejor manera de marcar su territorio?. Patrick, por su parte, se levantó hasta llegar a él dónde, después de mirarlo fijamente subió como pudo a esa ancha pero cómoda silla de cuero bajando sus caderas lentamente apoyándose con sus manos en los hombros del moreno. Pete alineó su miembro dónde al cabo de segundos sintió como penetraban a Patrick lentamente, sus ojos observaban los gestos de dolor combinados de placer que Patrick hacía.
— ¿Estas bien? — respiró y su tono cambio a uno preocupado. — ¿Te duele?—.
Patrick asintió pero cuando el contrario creyó que lo sacaría de sí, sintió como entró por completo.
— Es demasiado angosta y grande, pero fácil de montar — dijo Patrick comenzando a reír.
Pete hizo lo mismo pero su rostro cambio al sentir los movimientos del rubio sobre él, aquellos pequeños y lentos saltitos le llenaban de un placer único al sentir lo apretado que estaba ahí adentro.
— joder... — tragó en seco. «eres tan delicioso y cerrado» pensó.
To be continued...
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SUPERMARKET {PETERICK}
FanfictionPatrick El lindo cajero de supermercado en Evanston, Illinois es acosado por el gerente del lugar portada hecha por @-socialxliz :) <3