Capitulo 5 : Malestar

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Después de que tuviera una mala sesión de vómitos con un gran vacío, pero sobre todo el dolor por todo el esfuerzo abdominal, tanto como su cuerpo como mente estaba demasiado al límite para relajarse tenía que inhalar y exhalar buscando aire con desespero, esto ya se estaba saliendo de control, todo esto no sabía lo que le pasaba, siempre tenía la sensación de ser observado todo el tiempo ya no estaba seguro de que ya no diferenciar de la mirada de un muerto o un vivo.

Lo bueno de esto es que lo tenía ocupado en tanto de su trabajo como escuela ya se podía distraer, como le gustaría hablar sobre su don a alguien sin que lo tacharan de loco. Ya que a su pesar todo los seres vivos reaccionaban de la mejor siempre llevados del miedo o pánico ante lo desconocido, tomo el cepillo de dientes para quitar los residuos del alimento expulsado de mala manera, otra vez esos acosos pero lo que mas le aterraba solo viendo ala figura de un hambre no tenia nada de esqueleto era como ver una sombra pero sabia que tu sombra no podía seguirte por todas partes ni mucho menos tener la voluntad de moverse a su antojo, le ponía la piel de gallina de que no se acercara a él y le pedía ayuda como los demás condenados a estar en la tierra.

No podía hacer nada por que mas le hablara para invitarlo a que se le ofrecía solo se quedaba ahí, no le quedaba más opción que ignorarlo hasta que se decidiera hablar de una vez.

¿Qué podía hacer? con este ente por que para este lo era más que le cuestionaba la mayor parte del tiempo, un suspiro de alivio al saber que el robot blanco llamado Baymax que varias ocasiones le detectaba que su ritmo cardiorrespiratorio acelerado también un alto nivel de oxitocina cada vez que le el semblante con la piel canela pálida en estado de pánico gracias a esta hormona lo ayudaba a controlarse o también se eleva mucho más cada vez que ve al azabache nipón, claro que debe tener confidencialidad de medico a paciente, gracias a que Tadashi, hermano de su enamorado le puso esa ley pero eso no quita que tengo diagnósticos o fotos de sus estados menos favorables.

Al bajar de las escaleras se podría ver al nipón genio de la robótica al estar ocupado al parecer, al parecer tenia que disculparse con el por haberlo ignorado pero para opinión de el era mucho mejor eso que haberlo vomitado en cima pero al parecer pero lo interrumpió las noticias que trataba de un persecución en vivo, el azabache sin darse cuenta se levanta a toda prisa para salir, Miguel con cara de angustia solo rezaba para que Hiro, llegaba a salva a pesar de que no le se le ha dicho de que era el y su grupo de amigos eran los héroes de San Fransokio.

Un estruendo de la puerta lo asusto después de que el que aportaba del traje morado se fuera en unos minutos.

_! ya llegué, perro ¡_ escucho de tras de él.

_! ¿Leo?!_ se pregunto del mismo tono de voz con mucho que cuestionar. 


Cempasúchil y LycorisDonde viven las historias. Descúbrelo ahora