_Te dejo bañarte primero Ina, yo salgo un momento y emm te doy algo de espacio- dijo algo incomodo, tal vez un poco avergonzado Elías
_ Si, gracias.- le respondí y comencé a sacar las cosas para bañarme.
Al comienzo pensábamos alojarnos en habitaciones separadas pero momentáneamente no habían disponibles, pues se acercaba un festival en el pueblo del cual nosotros no sabíamos nada, pero era la causa de que hubiese pocas habitaciones. Así fue como quedamos con esta que constaba de un solo cuarto con dos camas gemelas y un baño privado, la habitación era hermosa y la vista hacia el mar era magnifica pero la privacidad para con Elías era limitada.
Me duche lo mas rápido que pude estaba algo sudorosa por el viaje en bus y la caminata por el pueblo, al comenzar a vestirme pensé si debería haber elegido algo mas bonito para presentarme en casa de papá.
Me miré al espejo, tenia unas zapatillas All Star negras, un jean clásico y una remera negra de los gun's and roses, el pelo atado en un moño ; respire hondo intentando calmarme. Estaba bien, así era yo e iría a conversar de forma autentica.
_ Ahora hueles bien
_ Siempre huelo bien bobo, a diferencia de algunos jajajjaja
_ ¡Golpe bajo! pero puede ser algo justo en este momento, voy a bañarme.
_ Esta bien
Antes de lo que pudiera darme cuenta Elías ya se había metido al baño con su mochila
_ Voy a bajar mi ropa a la lavandería así mañana temprano capaz que ya esta lista, es que no traje muchas mudas
_ Si, pero espera
_ ¡Qué?- dije aproximándome a la puerta para poder escuchar si iba a decirme algo, pero Elías abrió la puerta, con el torso desnudo y una toalla atada a su cintura.
_ ¿Te animas a llevar la mía también?
_ Si, claro que si- dije roja como un tomate de verguenza
_ ¿Estás bien?- dijo riéndose mio al darse cuenta de que me ruboricé
_ Si, bobo, es que me sorprendiste
_ ¿Porque?
_ No lo sé, no me esperaba que abrieras la puerta, ¿a ti no te importa mucho tu intimidad verdad?
_ La verdad es que no, ademas tengo la toalla
_ Esta bien, voy a llevar la ropa antes de que se nos haga tarde para entregar la ropa
Tomé la ropa y comensé a caminar para la puerta
_ Carina- me llamó Elías justo antes de que saliera
_ ¿Qué?
_ ¿Y te parezco lindo?- dijo haciendo payasadas y poniendo cara de tonto
_ Me pareces tonto
_ No es verdad
_ Claro que si, eso y que has echado algo de panza desde el barco
_ No tengo panza
_ Claro que si_ y me fui riéndome de mi maldad
Para nada tenia panza, para nada se veía tonto, tenía el torso bien marcado y en verdad era lindo, al ser mi amigo me incomodaba muchísimo verlo así, pero jamás se lo confesaría.
Al volver a la habitación encontré a Elías cambiado, sentado en la que sería su cama calzándose.
_ Genial, ¿nos vamos?
_Vamos, ¿nerviosa?
_ No
_Mentira
_ Si es mentira
Caminamos poco por el pueblo pues la casa de mi padre estaba cerca del hotel donde nos hospedamos. La casa se veía de aspecto sencilla pero hermosa, tenia un pequeño jardín al frente rodeado por muros blancos coronados por rejas verdes, un sendero de piedras hasta la puerta de madera de la casa blanca con tejas rojas. Se veía al menos dos plantas y un hermoso balcón en lo que supuse sería una habitación del que colgaba una enredadera con flores lilas y rosadas.
Respiré hondo y toque el timbre.
_¿Quién?- se escucho la voz de mi padre.
Sentí muchísimo alivio de que fuese él quien atendía pues sino no sabría bien que decir, demoré un poco dudando que decir, con el hormigueo que sentimos en la boca del estomago cuando estamos por dar el ultimo paso al abismo, con las manos sudorosas y el corazón alerta respondí
_ Soy Carina papá, vine a hablar
Creo que lo último que dije no lo escuchó pues salió al mismo tiempo por la puerta con paso apurado
_ Corazón, que hermoso verte, pasa.
Miré a Elías y el sonrió dándome ánimo.
_ Ina yo voy al café donde estuvimos hoy, ¿me llamas?
_ Si- no quería entrar, no quería quedarme sola, tampoco quería quedarme con Elías, estaba mas nerviosa de lo que había pensado.
Mil discursos ensaye en mi mente, ninguno me servía ahora, se me habían entreverado todos, ya ninguno estaba claro, eran un nudos de palabras que enredadas perdían todo sentido o coherencia.
Entre a la casa mirando pis pies, sintiendo vergüenza por mis acciones pasadas, pero no había venido hasta aquí para acobardarme ni me iría tampoco con las preguntas que tenía sin responder.
_Siéntate Cari- dijo papá señalándome un sillón de tela color arena, la sala era hermosa y acogedora llena de fotos de viajes y salidas en familia, sentí una punzada en el corazón al ver lo que por tantos años quise vivir con mi padre, ese padre al que creí muerto. Se humedecieron mis ojos al ver una foto de papá con Enzo pequeño jugando al fútbol, es algo que Diego no vivió y eso me enojaba y angustiaba pero logré mantenerme bajo control.
_ Quiero pedirte perdón por como actué, yo no me he encontrado muy bien y me desborde, no fue mi intención golpear a - me di cuenta de que no sabía su nombre y no podía llamarlo mi hermano
_ Se llama Simón, tu hermano no sabía de su existencia, al principio porque creímos que era algo pequeño y luego porque no me había atrevido, el te entiende incluso ha estado molesto conmigo desde ese día; ha querido hablar contigo pero Enzo le dijo que te de espacio.
Escuchar el nombre de Enzo provocó un estremecimiento en mi corazón pero me obligue a ignorarlo.
_ No finjas ante mi, Cari, ¿te interesa Enzo?
_ Me interesas tu y la familia que formaste; ¿cuantos hermanos tengo?
_ Dos, Simón de 19 años y Gaspar que nació hace unos días.
Mi próxima pregunta era visible en mi rostro, en mis ojos, en cada célula de mi cuerpo y no fueron necesarias las palablas
_ Si Carina, estaba con tu madre cuando comencé a salir con Fátima, ella era unos años menor, hermosa, alegre y supongo que me ayudaba a olvidar todas las responsabilidades que tenia cruzando el río. Creo que no lo recuerdas pero el último tiempo que estuve con ustedes, no fui un buen padre, me recluí en la bebida y varias veces me ausentaba con excusas de Anaís. No me enorgullece hija, no me enorgullece para nada y no tengo excusas validas; me equivoqué y actué muy mal. Pero los amo, de eso no tengas duda.
_ ¿Fátima sabia de mamá?
_ Si, lo sabia
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Perdida en mi (#PGP2018)
Non-FictionMe llamo Carina y tengo apenas 17 años, no se exactamente que es "estar viva" y que es "estar con vida" pero si se que no es lo mismo. Estoy rota por dentro, desgarrada de maneras inexplicables, perdida en fragmentos descoloridos de la persona que...