Damas y Caballeros, el momento que han estado esperando

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Un silencio incomodo rodeaba a los tres jóvenes mientras la chica asimilaba las palabras de su amigo, era obvio que Keith se sentía más incómodo que de costumbre y por su parte el llamado Shirogane Ryu parecía que el que su identidad fuera revelada no le importaba en lo más mínimo.

— ¿Sabes? Siempre me ha molestado ese "apodo cariñoso" —mencionó el aludido haciendo comillas con los dedos en la última parte de la oración —, digo, ambos somos Shirogane. ¿Por qué él escogería que lo llamasen por nuestro apellido? Eso es lo que hace tan fácil que nos confundan.

Pidge ya no escuchaba las habladurías del joven, trataba de asimilar lo que pasaba y de forma repentina, un recuerdo la golpeó con fuerza haciendo que la chica tuviera que inclinarse para poder recuperar el aliento. Recordó al chico de sonrisa burlona que siempre iba a su casa, por eso siempre se metía en su habitación cuando su padre lo llevaba a casa. Recodaba haber hablado un par de veces con él y como eso solo había aumentado su rechazo hacia él, el sujeto era un pesado, a veces se portaba amable y otras veces muy grosero. Mas como partes de un rompecabezas, sus recuerdos empezaban a embonar y mostrar un paisaje más amplio. Por eso no recordaba a Shiro cuando era estudiante de su padre, su padre no era tutor de un estudiante, sino de dos.

Keith por su parte había vuelto a su discusión con el joven Ryu que parecía ser la clase de persona que disfrutaba de molestar a los demás y con solo verlos juntos era más que obvio que el chico era uno de sus objetivos favoritos.

— Vamos, bebé Kogane — le decía con tono burlón —. Ya me presentaste, ¿no piensas presentarme a tu novia?

— Ella no es mi novia — exclamó el chico sonrojándose más, aunque para su alivio, Pidge estaba demasiado concentrada en sus propios pensamientos para escucharlos —. Creo que ya la conoces, es la hija del Mayor Holt.

El joven comandante pareció tener un momento de sorpresa pero una vez más esta desapareció casi de inmediato y concentró su atención en el vaso que el camarero le había entregado.

— Así que la bebé Holt — comentó como si no le causará gran impacto —, debí imaginarlo. Su cara es idéntica a la de Matt.

— ¿Me llamaste bebé? — Pidge salió de sus pensamientos al escuchar las palabras del joven pero este parecía vuelto a cambiar de actitud cosa que terminó con su paciencia — ¿Por qué no me dijiste que no eras Shiro?

— ¿Acaso no escuchaste? Shirogane es mi apellido. Técnicamente soy Shiro.

Pidge y Keith fruncieron el ceño al mismo tiempo, en un gesto tan similar que provocó la risa del joven que estaba molestándolos pero Keith solo soltó un suspiro y tomó a la chica del brazo para alejarla.

— Vamos, Pidge — le dijo mientras empezaba a alejarse —. Tu padre te estaba buscando.

— Hablando de eso... — mencionó Ryu antes de que el chico tomará distancia pero para su sorpresa fue interrumpido de forma abrupta por el chico.

— Krolia — exclamó de sorpresa girándose —. Shiro me dijo que venía contigo, no me lo habías dicho.

Ryu estaba claramente confundido, su mirada paseo de Keith a Pidge, quien parecía aun no entender que estaba pasando, y algo pareció conectar pues el chico solo puso los ojos en blanco y asintió.

— No fue mi culpa — se disculpó sin mucho sentimiento —. La misión cambió de repente y fue asignada sin que pudiera negarse.

— ¿Misión?

— Así es. Ya sabes que cuando se trata de cuidar niños de otros no puede negarse.

Keith una vez más frunció el ceño, solo que esta vez algo era diferente, había algo dolido en él. Soltó a Pidge y se dio la vuelta para seguir su camino sin importarle lo demás. Pidge dudó un momento antes de seguirlo, no sin antes dedicarle una desdeñosa mirada a Ryu, pero algo en Keith parecía más desencajado que de costumbre.

Garrison ProudDonde viven las historias. Descúbrelo ahora