Capítulo 11: El constructor.

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-Buenos días, aun devorando el libro que regalamos.

-No ya lo termine, ahora estoy preparándome para irnos, así que termina ya de lo que estés haciendo.

-¿Tenemos trabajo nuevo? bien déjame imprimir estas estilísticas que han hecho los fanes... Sherlock me tira la chaqueta.

-¡VÁMONOS YA!

Sin más remedio cogí los tres folios que imprimí y me fui tras de él hasta correo pasando por el cuartel de bombero donde me maravillo con la vistas.

-Ju, me encanta pasar por aquí.

-¡Deja de actuar como una mujer desesperada por un hombre! Sherlock enojado me agarro la cara y me echo una mirada que daba un poco de miedo.

-¿Ahora por qué te enojas?

-Pues...pues...- empezó a tartamudear nervioso -odio que actúes como una chica que es fácil de conquistar, podrían intentar hacer que te despiste de nuestros trabajos solo para que andes de ligoteo.

-Ya, no creo que encuentre a un hombre que soporte nuestro trabajo.

-He de confesar que últimamente Londres es un aburrimiento, no hay crímenes que haga que me dé la estimulación que me encanta.

-Dilo por ti, la gente no parece aburrida.

-Cierto, yo soy el único que actúa egoístamente, la sociedad son los vencedores en este debate y servidor es el que pierde al ver como nuestro trabajo poco a poco desaparece.

-No te deprimas, ya verás que tarde o temprano tendremos un caso nuevo, siempre cuando menos no lo esperábamos aparece un caso.

-Espero que eso sea cierto, por cierto ¿Qué era eso de las estilísticas?

-Veras los lectores de nuestros casos han hecho varias encuestas y estas son las más que han respondido.

-Déjame ver- miro unas cuantas, pero solo le intereso una -esta es interesante.

-¿La de que pregunta que si tú y yo seriamos buena pareja sentimental?

-Sí, me ha llamado la atención de que la mayoría de la gente opine que hacemos buena pareja.

-Solo son el 80% el otro 20% opina que no, que debería de olvidarse de amoríos cercanos y que te liaras con una mujer como la ellas.

-Esa es su opinión, pero mi corazón es el que decide.

-Pero ¿Tú tienes uno de eso?

-¡Ha, ha! Muy graciosa...

-Ya le he dicho que han salido.

-Pero es que es urgente, necesito hablar con ellos.

-¿Qué ocurre señora Hudson?

-¡Oh! Señor Holmes le andaba buscando, necesito de su ayuda, soy John Héctor McFarlane... Sherlock le hizo un gesto con la mano para que se callara y otro para que entrara.

Los tres juntos subimos al salón del piso con paso rápido.

-Vale ahora cuénteme todo lo que quiera decirnos, pero haga me el favor de hacerlo más calmado... Le fui a dar una colleja, pero él me agarro la mano y la meto en su bolsillo.

-¿Qué haces? Saque rápidamente la mano.

-Ahí tengo los chicles cógemelos.

-Idiota. Esta vez sí le di.

-Perdone, empiece caballero.

-Vera...

-Un momento, nos ha dicho su nombre muy a la ligera, es usted alguien de dominio público ¿Verdad? No sé, por su apariencia diría que es usted soltero, que trabaja como abogado, de una logia masona y de que sufre brotes de asma no puedo decir que le conozca. Rápidamente me puse a corroborar su análisis y como siempre acertó.

Poniendo un sociopata en mi vida.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora