-Buenos días, aun devorando el libro que regalamos.
-No ya lo termine, ahora estoy preparándome para irnos, así que termina ya de lo que estés haciendo.
-¿Tenemos trabajo nuevo? bien déjame imprimir estas estilísticas que han hecho los fanes... Sherlock me tira la chaqueta.
-¡VÁMONOS YA!
Sin más remedio cogí los tres folios que imprimí y me fui tras de él hasta correo pasando por el cuartel de bombero donde me maravillo con la vistas.
-Ju, me encanta pasar por aquí.
-¡Deja de actuar como una mujer desesperada por un hombre! Sherlock enojado me agarro la cara y me echo una mirada que daba un poco de miedo.
-¿Ahora por qué te enojas?
-Pues...pues...- empezó a tartamudear nervioso -odio que actúes como una chica que es fácil de conquistar, podrían intentar hacer que te despiste de nuestros trabajos solo para que andes de ligoteo.
-Ya, no creo que encuentre a un hombre que soporte nuestro trabajo.
-He de confesar que últimamente Londres es un aburrimiento, no hay crímenes que haga que me dé la estimulación que me encanta.
-Dilo por ti, la gente no parece aburrida.
-Cierto, yo soy el único que actúa egoístamente, la sociedad son los vencedores en este debate y servidor es el que pierde al ver como nuestro trabajo poco a poco desaparece.
-No te deprimas, ya verás que tarde o temprano tendremos un caso nuevo, siempre cuando menos no lo esperábamos aparece un caso.
-Espero que eso sea cierto, por cierto ¿Qué era eso de las estilísticas?
-Veras los lectores de nuestros casos han hecho varias encuestas y estas son las más que han respondido.
-Déjame ver- miro unas cuantas, pero solo le intereso una -esta es interesante.
-¿La de que pregunta que si tú y yo seriamos buena pareja sentimental?
-Sí, me ha llamado la atención de que la mayoría de la gente opine que hacemos buena pareja.
-Solo son el 80% el otro 20% opina que no, que debería de olvidarse de amoríos cercanos y que te liaras con una mujer como la ellas.
-Esa es su opinión, pero mi corazón es el que decide.
-Pero ¿Tú tienes uno de eso?
-¡Ha, ha! Muy graciosa...
-Ya le he dicho que han salido.
-Pero es que es urgente, necesito hablar con ellos.
-¿Qué ocurre señora Hudson?
-¡Oh! Señor Holmes le andaba buscando, necesito de su ayuda, soy John Héctor McFarlane... Sherlock le hizo un gesto con la mano para que se callara y otro para que entrara.
Los tres juntos subimos al salón del piso con paso rápido.
-Vale ahora cuénteme todo lo que quiera decirnos, pero haga me el favor de hacerlo más calmado... Le fui a dar una colleja, pero él me agarro la mano y la meto en su bolsillo.
-¿Qué haces? Saque rápidamente la mano.
-Ahí tengo los chicles cógemelos.
-Idiota. Esta vez sí le di.
-Perdone, empiece caballero.
-Vera...
-Un momento, nos ha dicho su nombre muy a la ligera, es usted alguien de dominio público ¿Verdad? No sé, por su apariencia diría que es usted soltero, que trabaja como abogado, de una logia masona y de que sufre brotes de asma no puedo decir que le conozca. Rápidamente me puse a corroborar su análisis y como siempre acertó.
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Poniendo un sociopata en mi vida.
AdventureEsta historia la hice porque a raíz de "Mi Propio capítulo de Sherlock", me estuvieron planteando que hiciera una historia en la que me viera como la compañera de trabajo de Sherlock Holmes, así que en esta historia mí álter ego "3•4•20" que tras se...