Capítulo 12

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Capítulo 12

(Maratón 1/4)

-Es tu segundo día Lilly, ¿qué has podido hacer ya?

-Bueno, dos días dan para mucho, bien usted lo sabe. -sonreí.

Me había pasado bastantes horas metida en este despacho, a decir verdad, pero como la mayoría de las cosas han sido chiquilladas, no he llegado nunca a la expulsión, lo cual es un alivio bastante grande, mi expediente no debería ser más manchado de lo que está. No por las notas, precisamente en eso sí destaco positivamente.

Robert, bueno, el director, me conocía bastante porque he estado aquí varias veces, sobre todo antes de tener que ausentarme de clase, digamos que antes de que todo se me fuera de las manos y tuviese que ingresar al centro de desintoxicación, me metí en algunos líos. Vale, me descontrolé, pero mucho antes de todas estas movidas yo era una alumna ejemplar, bueno, y lo sigo siendo, solo que a veces vacilaba un poco, pero respecto a mis notas, no es por presumir, únicamente para informar, pero era y sigo siendo de las más destacadas académicamente. El caso es que desde que empecé a meterme en la droga, digamos que pasé bastante tiempo aquí, pero no me llegó el momento de la expulsión, y lo agradezco enormemente.

Él me sonrió. Digamos que... teníamos confianza. Relación y tal.

-¿Me vas a contar que has hecho ya? -sonrió cabizbajo.

-A ver... -pensé. -Que yo sepa sólo se ha cabreado Louis conmigo y me ha mandado para acá. Fin.

-¿Sólo? -asentí. -¿Y cómo le has cabreado? Nunca le he visto ni molesto.

-No lo sé...

-Dime, Lilly.

-Le dije machista. -él abrió la boca para decir algo. -¡Pero se lo merecía! -exclamé.

-¿Cómo va a ser machista?

-¡Que sí! ¡Infravaloró a las chicas de la clase! -salté en mi sitio.

-Sé que te molestan estas cosas... -dijo medio riendo.

-No le veo la gracia. -me crucé de brazos.

-No la tiene, creo que te echaba de menos. -ahora sí rió abiertamente.

-Qué bonito. -nótese el sarcasmo. -De todas formas, no sé, no me gusta su estilo en las clases.

-A todos les gusta.

-Todas. -corregí por lo bajo.

-¿Y te mandó a dirección por eso? Es raro, nunca había mandado a nadie... -dijo pensando.

-A lo mejor le dije niñato sin querer... -murmuré por lo bajo. -Y puede que le comparase despectivamente con Evans. -chisté.

Él se presionó el puente de la nariz con los dedos.

-Ay Lilly... mira, Louis es un muchacho diez, y lleva casi dos meses aquí, nunca me ha dado problemas y es lo más agradable que te puedes echar a la cara. -bufé. -Además, todo el mundo está genial con él, incluido yo, así que no le mosquees porque es muy raro que le caiga mal a alguien. Acabaréis bien, ya verás. -me envió una sonrisa alentadora.

-Lo dudo bastante. -ahora bufó él.

-Lo vas a tener que ver bastante o sea que... -interrogué con la mirada. Sólo hay dos horas semanales de educación física, y son el mismo día. -Ya me entenderás. Por cierto, tenemos que hablar de bastantes cosas tú y yo.

-¿De qué? -le miré confundida.

-Dos meses de ausencia... tú me dirás.

-Pero si conoce el motivo. ¿No? -asintió. -Entonces, ¿qué hay que hablar?

-A lo mejor que te queda algo menos de un mes para que acabe este trimestre y no has hecho ningún examen de los que te corresponden. De ninguna asignatura. Ni entregado ningún trabajo.

Se me calló el mundo al suelo. Y la boca, casi literalmente. Sentí mis ojos escocer de los abiertos que los tenía y el aire entrar por mi boca libremente.

-Lilly, ¿estás bien? Estás pálida. Pareces un fantasma así de repente. -rió.

-¡Cómo voy a estar bien con todo lo que tengo que hacer! Mierda, es que no había pensado en eso. ¡Por qué no se me informó antes! -ya estaba dando vueltas por el despacho, atacada de los nervios.

-Lilly cálm...

-Voy a vomitar. -dije tragándome la arcada.

-¡Lilly! -se levantó y me dio una papelera.

Intenté relajarme y respirar. Maldita ansiedad. Simplemente escupí un poco de saliva y se lo entregué. Él sabía que tenía algunos problemas así que no parecía muy sorprendido cuando me vio caer de nuevo en la silla algo más relajada, o al menos intentándolo.

-A ver, respira hondo.

-Eso intento.

-Relájate.

-¡Que sí!

-Bien, tranquila, mira, quería informarte también de que mañana no entrarás a las tres últimas horas. Después del descanso vente a mi despacho, y hablamos de todo esto, tranquilamente -me echó una mirada. -, ¿de acuerdo?

-Lo que me faltaba ya, ¡perder más clase! -exclamé indignada.

-Entiende que es para organizar todo y que te sea mejor.

-No, no, si yo lo entiendo. -dije más tranquilamente.

-Bueno pues... ya no queda apenas nada para que acabe la jornada. ¿Nos vemos mañana? -me levanté.

-Claro.

-No te estreses y mañana organizamos todo como mejor te convenga, ¿sí? -extendió la mano, yo hice lo mismo.

-De acuerdo. -Sonreí apenas y le estreché la mano. Al fin y al cabo es el director, no podía ponerme de los nervios de esta manera o incluso peor. ¿Estaba loca? -¿Va a ponerme alguna amonestación o...?

-¿Por lo de Louis? -asentí. -¡Qué va! -rió. -Pero no vuelvas a montarle otro pollo Lilly, hazme el favor, todo el mundo le adora, tanto alumnos como profesores, e incluso yo, pero no lo digas. -rió y guiñó un ojo. Yo voleé los míos.

-No sé por qué... -murmuré.

-Simplemente no os conocéis porque en cuanto te fuiste tú, llegó él. Ya verás como cogéis mucha confianza ambos.

-¡Que no quiero confianza con él! -¿es que nadie lo entendía? No, quiero, confianza, con, ese, voz, de, pito. Fin.

Él sólo reía. Sigo sin verle la gracia por ningún maldito lado, la verdad. Iba a soltarle una pequeña burrada, pero me acordé que es el director, y estaría un poco feo según mi ver. Pero contenerme me era tan difícil... ¿cuál era la gracia? Que me la expliquen porque no la veo. No sé qué coño había hecho el flipado ese para coger la confianza de todo el mundo en tan poco tiempo. Era como el niño mimado del claustro de profesores.

-Hasta mañana Lilly. Y no montes más pollos, sabes que me encanta tenerte aquí, pero no queda bien que vengas tanto y te vayas de rositas. -de rositas los cojones, que anda que me has castigado pocas veces.

-Hasta mañana. -dije secamente, no tenía sentido discutir, igualmente mañana pasaría tres horas aquí encerrada organizando papeleo y estresándome. Mejor ir preparando ya el cuerpo y dejar pasar este día que estaba a punto de acabar. Bueno, esta mañana de instituto. Qué largo se me hace todo.

En busca de la estrella. (Louis Tomlinson)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora