Mia pensaba que Jason era un tonto. Un gran tonto por pensar que lo que tenía con esa chica seguía siendo amor... si es que alguna vez a Jessy se le había cruzado la palabra amor por la mente, quien sabe.
Tomó su celular y marco al número de David, se sentía bien poder desahogarse con una persona que también observara críticamente la situación y respetara su opinión.
— ¿Hola?— Creo que me encuentro algo molesta, ¿podríamos hablar?
— ¿Jason, cierto? —Mencionó su amigo con voz burlona al otro lado de la línea.
— Diossssss. Simplemente le dije la verdad acerca de su novia y después la discusión se salió de control un poco.
— ¿Un poco?
—Está bien. Si se molestó bastante. ¡Pero yo también!
— ¿Qué fue lo que le dijiste, Mia? —Carcajeó.
—Lo que todos ven. Jessy solo lo usa para acostarse con él, ¿sabes? Es tedioso —Se recostó en la cama—. Sexo, restaurantes lujosos, ropa cara. Por Dios, ella lo explota y él la defiende.
— Sus razones tendrá...
—Lo peor fue que después de que le dije todo solo respiró... —tomó una bocanada de aire— y salió de ahí.
— ¿Enserio esperabas que te dijera algo después de hablar así de su novia?
—Diablos, sí. Es preocupante, David, él siempre responde, contraataca — Suspiró—. ¿Podríamos vernos? No quiero estar en casa ahora.
— Si quieres puedes venir a mi casa, mis papás salieron a cenar. Pero es muy tarde, así que ten cuidado.
—Me cambio y salgo para allá.
Al colgar la llamada se levantó de la cama, cambió su ropa, peinó un poco su cabello y salió rumbo a la casa de David. Estaba consciente de que era algo, muy, tarde. Simplemente quería alejarse de su hermanastro, ni siquiera sabía por qué había levantado todo ese show por Jessy después de tanto tiempo, le preocupaba pensar en ese motivo. Necesitaba distraerse.
A pesar de la hora que era la ciudad estaba repleta, familias en restaurantes, parejas besándose afuera de los locales, grupos de amigos caminando y riendo, mientras que ella estaba arriba de un taxi después de una pelea a la que aún no encontraba sentido. Al llegar a su destino canceló la tarifa y mientras esperaba las vueltas le escribió un texto a su amigo indicándole que se encontraba afuera. Bajó del auto y vio al chico esperándola en la puerta, se saludaron brevemente mientras iban subiendo a lo que ella supuso que sería su habitación.
—Bien —habló mientras se recostaba en la cabecilla de la cama—. Creo que ahora si podremos hablar sin riesgo de que Jason nos escuche.
—Que dura discusión.
—Ni siquiera fue una discusión. Te dije que solo se fue... Bueno, si me respondió algo, pero igual se fue.
— Y... ¿Qué harás?
Suspiró —Supongo que esperar a que se le pase el enojo.
***
Después lo que pudo ser media hora, Jason salió en dirección a la habitación de su hermanastra, su ceño se frunció cuando vio que no se encontraba donde suponía. Extrañado salió a dar un vistazo por el lugar que compartían, se fijó que tampoco estaba su bolso. Bufó, y su enojo creció un poco más. Se sentó en el sillón y pasó su mano por su cabello castaño. Estaba oscuro, solo iluminaban las luces de la ciudad, miró hacia la pantalla oscura de su televisión recordando la discusión que había tenido hace rato con Mia. Pensó con mas claridad y concluyó que no debió molestarse así con ella, la había aprendido a conocer y sabía que la mayoría de veces decía cosas sin pensarlas siquiera.
Tomó su celular, buscó el número indicado, presionó la tecla y tres tonos después dijo: —Jess, ¿quieres venir un rato?— Seguro que sí, estaba a punto de llamarte, amor. Me muero del aburrimiento.
Colgó el teléfono y sonrió, sabía que no tenía ni ganas de verla, y tampoco sabía por qué pensó que sería una gran manera de vengarse de su hermanastra.
***
— Aveces pienso que Jason solo pretende ser un chico rebelde que no le importa la vida, pero él no es así, y lo sabe muy bien, pero me molesta que sea así, no tiene porque esconder su verdadera forma de ser.
— ¿Tal vez lo hace porque es popular? —Respondió David en un tono de obviedad.
— La verdad, desde que lo conozco es de los populares de la escuela, pero hay algo que no me convence de él, siento que miente sobre algunas cosas —Soltó una pequeña risilla, le parecía tonto y divertido a vez pensar que Jason fingiera para encajar.
***
Jason estaba sirviéndose algo de licor en el instante en que sonó el timbre, su novia había llegado. Se saludaron rápidamente y ella no le dio tiempo para terminar de hablar cuando ya tenía sus labios pegados a los de él. Jason giró con ella en sus brazos aprisionándola contra la pared mientras agarraba fuerte sus muslos. Jessy aumentaba la fogosidad del beso a medida que pasaba el tiempo y empezó a levantar la camisa de su novio a la vez que éste la llevaba hacia el sillón y se colocaba encima de ella. Besaba el cuello caliente de su novia, mientras ella acariciaba su torso y bajaba sus manos al pantalón. La ropa empezaba a estorbarles, asi que la empezaron a hacer a un lado hasta quedar ambos con una sola prenda...
***—Creo que ya es demasiado tarde —Mencionó Mia mientras miraba su reloj—. Te aviso cuando llegue a casa, gracias por dejarme venir un rato.
—No te preocupes, cuando quieras, aquí tienes un amigo.
Se despidieron, Mia subió al taxi y lanzó un gran suspiro mirando a la ventana mientras el vehículo iniciaba su ruta hacia su apartamento, pensaba en la manera más fácil de pedirle disculpas a Jason sin que eso terminara otra vez en una discusión.
Yo sé que llevo mil días sin actualizar. Tuve unos problemas con mi computadora y pensé que había perdido el archivo, pero ya está. Espero que les guste, y disculpen la demora.
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365 Días junto a ella.
JugendliteraturSinopsis La familia Scott Black es como toda familia después de un divorcio. Jeremy Scott, después de tres años de divorciarse, encuentra de nuevo el amor con Lauren Black. Jason Scott de diecinueve años ama a sus dos hermanos pequeños, a su padre y...