Lo de las muestras salió bien pero había salido contraproducente pues, debido a mi éxito ahora tenía más trabajo junto al Agreste menor, todo marchaba normal hasta que me interrumpió brevemente para preguntarme algo:
- Mademoiselle Sancoeur, usted no es de casualidad, hija de Raphael Sancoeur?
- Así es. Le conoce?
- Muy poco. Yo no tenía tal cual una amistad con el, pero mi padre sí. Mucho tiempo le llevó sus asuntos jurídicos a mi padre y por supuesto a Casa Agreste. Su apellido no es usual aquí en Francia así que solo uni cabos.
- Pues si, es verdad.
- Aunque a ti te sigo por otros medios, seguí muy de cerca tu trayectoria de modelo, pues nadie con tu ha podido llenar ese papel de la Petite Gourmand. Además de que en Casa Louis Vuitton fuiste de las modelos más sobresalientes, cuando dejé de verte en pasarelas y supe que estudiabas en la mejor academia de diseño de París puse aún más mi ojo en ti, te contaré algo curioso. Yo fui decano de esa universidad antes de que se me heredara Casa Agreste. Por lo tanto siempre tuve el ojo en tus calificaciones, exámenes, exposiciones, de forma que siempre que me topaba con tu apellido, supe que en ti podría encontrar dos cosas: o una excelsa colega o la más grande amenaza. Tus diseños superan todos los que he visto y por mucho. Por eso cuando llegó la lista de pasantes y vi tu nombre escrito supe que te tenia que tener en mi industria.
Al ir escuchando esto, mis ojos se abrieron como platos, de modo que parecían dos platos chinos pintados a tinta azul. Eso y se me hacía ligeramente parecido su coqueteo al de O'Malley de Aristogatos. Porque me estaba coqueteando.
Solo lo observé haciéndome la sorprendida.
- Tienes una astucia que supera mis expectativas, tu pericia al diseñar es única, tienes las mejores telas teseladas que he visto en la historia, pues no solo la geometría es excelente, sino que tú combinación de tonos es tan atractiva y elegante a la vez que, con tus telas puedo hacer trajes de noche y atuendos casuales, y lucirían de alta gama. Sé que cualquier reto que te ponga en cuanto a moda se refiera, tú sabrás ejecutarlo a la perfección. Por eso te necesito a mi lado. Quien sabe, después yo podría estar a tu mando y no al revés.
Sentía que el corazón iba a salirse de mi pecho, pues todas esas palabras me ponían nerviosa a la par que me hacían sentir, de alguna manera, deseada. Ningun hombre me habia hablado de una manera tan seductora como el lo estaba haciendo, sus ojos grises, aunque me miraban a los ojos, podía sentir como traspasaban mi ropa, mi piel, encendiendome cual si fuera un carbón ardiente.
- Nathalie, lo que te dije es cierto. Nunca había visto una chica tan joven que diseñara como los grandes artistas de la moda. Estoy sorprendido, sin embargo me gustaría ver más de eso. Las pruebas que te he puesto cada una la superas con éxito. Veremos si después de unos meses trabajando para mí eres merecedora de una propuesta mejor.- dijo relamiendose los labios.
Sin duda esto no sé si sea bueno o malo. Ya les estaré contando.
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De assistant à épouse d'un millionnaire
AcakSpin-off de La muñeca de Gabriel. La vida de Nathalie Sancoeur desde sus primeros años hasta que conoció a Gabriel Agreste. Ya sabemos su vida de casada y pocas cosas de su infancia por lo que ella ha mencionado, pero ahora iremos más allá de la vid...