Capítulo 2

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Paula

En cuanto me desperté tomé mi celular y recordé que no debía utilizarlo, sin embargo lo utilicé para ponerme al día.
Bajamos a desayunar con toda mi familia que resultaba estar hospedados en el mismo hotel. Cuando acabamos de desayunar cada quien subió para comenzar a arreglarse. Entré a mi habitación y saqué un par de vestidos.

-Me llevo este jumpsuit o este de funda o uno largo?-me cuestioné.-

Me los probé y opté por el vestido de funda ya que era de manga 3/4 y se moldeaba perfectamente a mi cuerpo y no es por presumir pero tengo un cuerpo demasiado lindo.
Me arreglé el pelo y me maquillé, cuando por fin acabé ya era hora de irnos, acabó la ceremonia y nos fuimos hacia la fiesta. Estaba desesperada, quería saber cómo iban mis amigas y quería ir a ver a los chicos. Durante la fiesta le insistí demasiado a mis padres pero siempre me salían con la misma respuesta.

"No Paula, la empresa..."
"No Paula, nos conviene esto..."

Me chocaba demasiado que todo lo detenían por la empresa o para "nuestro bien" cuando en realidad solo ven para ellos.
Eran las 6 de la tarde y prendí mi celular por debajo de la mesa en eso me llegan una lluvia de notificaciones de las cuales leí pocas.

Valentina
📷Los chicos, Paula los chicos!
Roberta😉
📷Ve la instastory,vente!

En eso mi madre me quita el celular. Me comencé a desesperar más y más. No tenía nada de contacto y los chicos al parecer había y llegado. ¿A quién acudo? ¡Ya sé! Todos tenemos esa prima o primo rebelde que no le importa nada y yo tengo a esa prima. Me levanté y comencé a buscar a mi prima que por cierto se llama Miriam. La encontré y le pedí que me acompañara al baño.

-Miriam, acompáñame al baño. Llévate tu bolso.

Llegamos y rápidamente le cuestioné.

-Miriam, necesito tu celular.
-Pfffsss, tómalo.
-Gracias. Te cuento en lo que me meto a mi cuenta de Instagram. Llegaron los chicos de Morat al aeropuerto y estoy incomunicada.
-Ya veo, pues quédatelo, mañana me lo devuelves. Vas a ver al tipo este del sombrero y sus amigos?
-Sí. Muchas gracias. Mañana te lo doy.

Regresé con mi madre y de nuevo le insistí y me dijo.

"Sí, vete. Y ya déjame en paz."

Pedí un Uber y en menos de 4 minutos ya estaba en camino hacia el aeropuerto, los nervios que sentía no eran normales.

Colombia Juan Pablo Isaza Donde viven las historias. Descúbrelo ahora