CAPÍTULO 15

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Mientras tanto yo estaba detrás de ellos escuchándolos, haciendo fuerzas de que no fuera a decir nada errado. La prensa les tomó demasiadas fotos e incluso se dispuso a brindar una entrevista junto con su técnico deportivo.

Dijo algunas noticias buenas de su regreso y de su posible ida al mundial. Después entrenar mientras Derek recibía un calentamiento especial. Yo hice algunas tomas de ese momento mientras estaba a sus espaldas, en formato de Boomerang cosa que no dejaba ver mucho de lo que pasaba, ni de quién se trataba. Lo subí a mi Instagram con la nota "At work" y realmente nadie pareció importarle, así que todo estaba bien.

Siempre estaba pendiente de todo lo que pasará con él, de que tomará su medicina, de lo que iba a comer y de si estaba bien hidratado, por lo que quizá desarrollé cierto aprecio hacia él y aunque él no lo expresara porque aún estaba dolido conmigo sé que también había desarrollado apego por que yo estuviera cuidando de él. Prácticamente Me alentaba verlo recuperarse cada vez más rápido y recuperar sus habilidades y volver a retomar su rutina de entrenamiento; así que todas las tardes, o por lo menos casi todas lo acompañaba a sus entrenos. Wow, es realmente bueno, pensé. De cada diez goles que le apuntaban tapaba ocho, de una forma sucesiva. Me divertía bastante viéndolo y me sentía muy afortunada de poder apreciar tan de cerca a alguien con tan grandes habilidades y pasión.

Poco a poco fui aprendiendo de fútbol puesto que él me explicaba detalladamente cada cosa y también me daba curiosidad así que investigaba por mi propia cuenta. Derek ya había perdido poco a poco ese rencor injustificado hacia mí, se había ido desvaneciendo y había quedado en su lugar una buena amistad teniendo trascendencia más allá del carácter laboral.

La prensa estaba empezando a sospechar acerca de una supuesta relación entre nosotros dos pensando que se había enamorado de mí cuando empecé a cuidarlo y que ya no era su empleada sino algo más. Pero nadie en ninguna parte sabía mi identidad, ni siquiera conocían bien mi rostro ni el color de mi cabello porque siempre usaba lentes de sol cuando salíamos y ocultaba mi cabello bajo una gorra negra, usaba ropa diferente a la de mi estilo corriente y me maquillaba bastante para parecer diferente a como realmente soy.

Gracias, prensa. Por al menos considerar que yo, una chica normal y ordinaria podría salir con una celebridad del mundo del deporte. O al menos suponerlo.

Pelo la realidad era otra, puesto que Derek era mucho mayor que yo y supongo que a sus ojos me veía como una completa niña, porque aparentaba mucho menos de lo que tenía; sin embargo no sé en qué punto se podría haber dado cuenta quizá que él me encantaba.

-Hoy te quedas esta noche, ¿verdad?- Preguntó sentado en el sofá de la sala, cruzado de brazos.

-Así es- Sonrío. Yo me encontraba leyendo a James Ellroy con mis grandes anteojos de marco redondo.

-¿Quieres que veamos una película y comamos palomitas?- Preguntó con cara de niño que quiere diversión.

-Mmm...- Hice una mueca de malas noticias y a él se le esfumó la pequeña sonrisa que se le había formado en la comisura de los labios.

-¿Qué pasa?...

-Esta noche tendré que quedarme haciendo una gran maqueta, lo siento.

-Oh, ya veo- Respondió decepcionado.

Estando en Berlín - (Manuel Neuer)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora