Muchas personas se quedaban mirándome porque quizá no estaban acostumbrados a ver un estilo como este. ¿Será que Derek me podría reconocer así? Era lo único que me importaba, por eso siempre estaba pendiente cuando salía, cuando pasaba por aquella avenida transcurrida en la que lo vi por primera vez, y cada momento en el que veía un Mercedes negro o con apariencia similar. Había dejado de ver la televisión ya que habían comerciales en los cuales él mismo aparecía promocionando un producto, ya fuera de aseo personal o deportivo, y sentía que me estaba persiguiendo, era realmente insoportable.
Empecé el segundo semestre en la universidad y casi al mismo tiempo empecé a buscar un nuevo trabajo, que era algo difícil por los horarios y las distancias, pero al fin logre localizar ciertas escuelas en las que necesitaban profesores de inglés. Como dije antes no era tan buena en la enseñanza pero con tal de obtener un nuevo trabajo y tener mi propio dinero me las arreglaría.
En éste no habría horas extra. No tendría una relación tan cercana con las personas a las que iba a brindar mi servicio. No iba a ser igual en absoluto, pero rápidamente me adaptaría.
Empecé a salir con Zedd de una forma más formal; prácticamente como mi pareja. Él era muy romántico y tierno. Nunca intentó sobrepasarse conmigo aunque por otro lado yo jamás lo permitiria; aunque la sociedad actual está ligada a muchas transformaciones tradicionales yo era de esas que pensaba en que era algo lindo casarme; casarme virgen. Solo porque me parecía algo especial.Una vez, antes de mitad de año, llegó una entrega a mi casa; casualmente mi abuela y yo éramos las únicas que estábamos en ese momento. Fui a recibirlo, firmé el documento pero el repartidor no quiso decir de parte de quién venía, lo único que sabía era que estaba destinado para una Señorita Taylor.
Correcto.
Era una paquete circular, más bien cilíndrico, y grande. Con un diámetro considerable y una profundidad de veinte centímetros más o menos.
-¿Qué es eso, Taylor?- Preguntó mi abuelita que se encontraba al lado de la mesa en la cocina.
-Es una entrega para mí, pero no se de quién es.
-¿Qué esperas? Miremos qué es- Reí ante su curiosidad.
Rasgué el papel marrón que lo cubría para encontrarme con una caja rosa con algunas notas cafés y una cinta de seda blanco que la rodeaba y en la tapa terminaba con un tierno moño. En una etiqueta decía en letras de computadora "Para la Señorita Taylor Samuelsen". Ambas estábamos intrigadas. Procedí a deshacer el nudo del moño y retiré con curiosidad la tapa.
-¿Qué?- Dijo mi abuelita.
-¿Qué?- Repetí yo.
Estaba rebosante de cualquier tipo de chocolates finos: Besos, bombones, brownies, barras de chocolate con maní, chocolate blanco, galletas Hanuta, macarrones franceses y muchas cosas finas, sólo de chocolate.
-Ah...
-Alguien te quiere matar de un coma diabético- Masculló con humor.
-Eso parece- Respondí pasmada sin dejar de mirar el interior de la caja. -Estoy segura de que fue Zedd.
-¿Si no, entonces quién más, cariño?- El único que podría haberlo hecho era Zedd, empezando por que era el único que sabía mi dirección. Pero al parecer le parecía más curioso enviar el paquete anónimamente -Afortunadamente no tengo problemas con el azúcar- Yo reí y le di algunas de las cosas que habían en la caja puesto que eran muchas sólo para mí, además había decidido no engordar después de todo el peso que había perdido. Aunque me permití comer algunas Hanuta. Le tomé una foto al interior de la caja que aún se veía muy llena y la colgué en Instagram.
Al llegar a la universidad el siguiente día le llene a Zedd la cara de besos, sin decirle porqué, puesto que él ya lo sabía.
-Wow, ¿eso qué fue?- Preguntó asombrado.
-¡Te adoro, te adoro, te adoro!- expresé mientras lo abrazaba.
-Yo también te adoro- Rio.
-Amo que seas así...
-¿Así cómo?- Preguntó dándome un beso en la frente.
-Detallista- Insistí ladeando un poco la cabeza.
-¿Qué?- Frunció el ceño con una sonrisa de extrañez como si no supiera de qué le hablaba.
-La caja...
-¿Cuál caja?
-La gran caja redonda llena de chocolates- Respondí sacudiendolo levemente de los hombros.
-Tay, no sé de qué me hablas.
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Estando en Berlín - (Manuel Neuer)
FanfictionDerek Hoffman (Manuel Neuer) celebridad del deporte es víctima del impacto de un rayo en su espalda y su condición amenaza poner en riesgo su carrera. Taylor Samuelsen universitaria norteamericana acaba de mudarse junto con su familia a Alemania y b...