5. Encontré la libertad. Perder toda esperanza era la libertad.

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Hace quince años, cuando Chanyeol tenía diez años o así, varios desconocidos con aires de grandeza llegaron a su casa, ocupando el lugar como si les perteneciera. Aún recuerda el sonido de sus pesadas botas de montaña que chocaban contra el suelo de madera del vestíbulo. Sus padres y el resto de adultos se encerraron en la sala principal de donde Chanyeol fue inmediatamente expulsado. Los invasores habían traído consigo a una niña con la cara roja porque se negaba a quitarse una enorme bufanda color azul marino. Ella era tres años de edad menor que Chanyeol, motivo por el que sus padres la dejaron con él.

En el momento en el que sus gotas de sudor empezaron a parecer lágrimas, Chanyeol tomó su mano y la condujo a los columpios del jardín donde los grillos grillaban y el frío enfriaba. Y Chanyeol no tuvo ningún deseo de abrigarse. Como si desconociera la diversión, la niña simplemente se quedó sentada con los pies colgando en el columpio al lado del de Chanyeol. Tienes las piernas muy cortas, Chanyeol recuerda haberle indicado mientras bajaba de su columpio y se colocaba detrás de ella, voy a empujarte. Ella siguió sin decir nada, tan solo se había estremecido ante el contacto de las palmas de Chanyeol en su pequeña espalda.

"No me gusta" Ella había dicho después. "Deja que baje".

"¡Increíble!" Había exclamado Chanyeol. "¿Sabes que son las primeras palabras que pronuncias en todo este rato?" Había continuado mientras frenaba el impulso del columpio. "¡Alucinante! ¡Nunca había pasado tanto rato seguido en silencio! ¡Ha sido como un concurso de aguantar la respiración! ¿Eres siempre así?"

"Sí." Ella había respondido volviéndose para mirarle. "¿Tú eres Park Chanyeol?"

Él asintió. "Pero prefiero que me llames solo Chanyeol".

"¿Chanyeol?" Había interrumpido la voz de su hermana desde lo alto de un árbol. "Mira lo que he encontrado, estoy segura de que es níquel magnetizado". Bajó de un salto, sin ni siquiera tambalearse. La niña y Chanyeol la habían mirado con asombro. "Una estrella colapsada."


Se unió a ellos y empezó a hablar, esta vez, de basura espacial. Chanyeol suspiró y desvió por un instante la mirada hacia la niña notando que con mejillas sonrosadas, se había desenredado la bufanda mientras escuchaba atentamente a su hermana. Su hermana coleccionaba pedazos de satélites, cometas o estrellas, no tenía miedo a las alturas y había muerto doce años después de aquel día. Mientras Chanyeol se encerraba en la sala de música y en sí mismo, su madre le contó que había muerto en un accidente automovilístico, era la primera vez que Chanyeol la había visto descalza.

Pero según Chanyeol, lo que mató a su hermana no fue un accidente automovilístico. Fue soñar despierta. Había vivido su vida en trozos de novelas que leía, nunca mirando por dónde sus pies caminaban. Su cuerpo cruzó de repente una carretera mientras ella se tomaba un café en alguna ciudad perdida. Mi hermana está muerta, Chanyeol había murmurado. ¿Cómo puedes inventarte eso? Tu hermana no quería que lo supieras, había dicho su padre, y debido a que eres nuestro otro único hijo ellos nos han pedido que ocupes su lugar, no inventé nada. Chanyeol había estado a punto de protestar pero recordó la risa de aquella niña con la cara roja.

Ella tiene un nombre, le había dicho su hermana. ¿Te lo puedes creer? Tiene el nombre de nuestro sol nocturno. Sí, había respondido Chanyeol, ella es la Luna y tú eres su Tierra. Ante aquello, su hermana se echó a reír. Él también. Voy a ayudarla, ella había prometido, en voz tan baja que Chanyeol no supo si realmente lo dijo, antes de quedarse dormida. Y durante doce años, estuvieron enviándose cartas. Él nunca supo qué contenían.

De modo que Chanyeol no tenía por qué protestar. El destino le había demostrado que no importaba lo mucho que lucharas por escapar de él. Su hermana estaba muerta por soñar demasiado. Él se subiría a aquel tren. Él ocuparía el lugar de su hermana al lado de Luna. Y como en los columpios, si Luna necesitaba un empujón, Chanyeol se lo daría.

Canciones azules para cobardes. [Chanbaek/Sechen]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora