Capítulo VIX: Es una fácil

4 0 0
                                    

Martes sin fecha

Yo ya había salido de clases, estaba terminando de almorzar en casa mientras me mensajeaba con Matias.

- ¿Te parece si vienes a mi casa y de ahi salimos?

Piensa Fer, piensalo bien.

- Claro,  ¿A las 16h está bien?

- Perfecto.

- Bueno, ire a ver a mis perros, nos vemos.

Terminé de almorzar, mi papá se fue a su cuarto a escribir unos documentos, me desconecté del internet, me encerré en mi cuarto y me senté en mi cama para ponerme a pensar; tú bien sabes lo que casi pasa la otra vez, hombre es hombre y lo sabes, ¿tú quieres?, sí, sí quiero, pero ¿qué pensará?, que soy una regalada pero, tengo ganas, sabes que después de esto tal vez todo cambie, te deje de hablar quizas o te lo pida para hacerlo de nuevo, piensa, tú quieres ser su novia no su agarre o amiga con derechos, quieres algo serio con él, una relación y sí podrían tener todo el sexo que quieran pero, como novios. Me dije eso y muchas cosas más pero, ya tenía algo claro, fui al baño para ducharme, me rasuré todo el cuerpo se podría decir de una forma exagerada, terminé fui a mi cuarto me eché una crema por las piernas, perfume, un brasier morado bien bonito que tengo, un calzón lindo de flores que tenía, me puse mi pantalón verde porque es de tela y no me deja marcas en las piernas, arriba sólo un polo, agarré mis cosas y salí 15:40 de mi casa, estoy tarde me dije. Como siempre, mentí y le dije a mi papá que vuelta iria a recoger a mi amiga del colegio, tenía planeado faltar a mis clases, en fin.

Tomé un taxi y le dije que me dejara en la esquina de tal colegio que quedaba cerca a su casa, cuando bajé del taxi lo vi justo con un amigo caminando a dos metros mios, retrocedí y me quedé sentada en el paradero, le di tiempo para que llegara a su casa y todo eso.

Empecé a caminar y llegué, toqué el timbre.

- Sí, diga.

- Este... ¿Matias está?

Me abrieron la puerta, el portero me preguntó a qué departamento iba, le dije el número y me dijo que allí vivian puros venezolanos le dije que sí sabía que tenía un amigo allí, no le di mucha información y subí lentamente por las escaleras, cuando llegué justo un muchacho salia del ascensor y entraba al departamento.

- ¿Buscas a Matias?

- Sí, buenas tardes.

- Acaba de ir a comprar pero, pasa.

Pasé y me dejó en el cuarto de Matias, dejé mi mochila tirada por ahí; saqué unos apuntes, me tiré en la cama a leerlos.

- Oye, oye, oye.

- Hola.

-¿Qué tal? ¿Qué lees?

-Apuntes del colegio.

- ¿Qué curso?

- Cívica.

-¿Qué es eso?

- Formación ciudadana y cívica, duh.

- Claro, como yo estudio contigo.

- Olvidalo

-Esperame un ratico

Agarró su toalla y se fue a duchar cuando regresó tenía un short y la toalla en las manos mientras se secaba el cabello, bien flaquito este chico, parece desnutrido, me dije; cerró la puerta y yo dejé a un lado mis apuntes, se sentó en la cama, estuvimos platicando hasta que nos acercamos lo suficiente para besarnos, nos mirabamos, lo miraba y sabía su objetivo y las ganas que tenía, no me negué esta vez, estaba preparada entre comillas aunque tenía miedo, ni sabía porque le iba a aceptar, no era el primero chico que me pedía eso, me lo han dicho de mil y una forma, hasta el que me gustaba le negué.

Una historia muy hermosa...para ser tan cortaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora