6.

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6. Todo lo que necesito es amor. Todo lo que quiero no es eso, todo lo que tengo no es eso.



"Oh Sehun" Kyungsoo le lanzó varios folios escritos. "Tu nombre no está en el registro".

"No", respondió relamiéndose el labio inferior. "Viajo de polizón".

"Oh Sehun" Dijo de nuevo. "¿Sabes si quiera a dónde te diriges?"

Revisando las hojas que habían caído sobre su cabeza, "Primero, cierra la puerta antes de que alguien me vea" comenzó a hablar. "Segundo, no tengo ni la menor idea".

"Podrías haber intentado esconderte mejor". Dijo finalmente cerrando la puerta. "Oh Sehun, ¿esperabas que alguien te descubriera?".

"Do Kyungsoo, ¿vas a dejar de hacer preguntas cuyas respuestas no podría encontrar en mi cabeza?" Frunció el ceño, se levantó de la cama de Jongin, donde había estado sentado, y dejó caer el portafolios al suelo.

"Él me habló de ti". Dijo mientras se giraba para sujetar el mango de la puerta. "Kim no dejo de sonreír Jongdae".

Sehun se agachó inmediatamente para recoger las hojas esparcidas por el suelo, sintiendo sudores fríos recorrer su espalda. "¿Por qué todo lo que hago es oír ese estúpido nombre vaya a donde vaya?" Dijo mientras se levantaba y le devolvía las hojas perfectamente colocadas en el portafolio. Tragó un nudo en su garganta. "No quiero saber lo que te dijo, ni una sola maldita palabra".

"Sehun nunca...", comenzó a decir él, girando el picaporte pero enfocando su mirada en los brazos cruzados de Sehun.

"No." Dijo Sehun.

Kyungsoo se aclaró la garganta y le dio a su voz un tono agudo y ruidoso. "Nunca..."

"No"

"me pidió..."

"No"

"o intentó hacer..."

"No".

"que me quedara".

"Oh, dios mío". Dijo Chanyeol desde el escritorio, donde había estado todo ese rato sentado mirando por la ventanilla. "Creo que me estoy mareando".

"Recuerdo haberle dicho a Jongin que tirase ese trasto". Apuntó Kyungsoo al par de binoculares dorados que Chanyeol utilizaba.

"No dijo eso". Murmuró Sehun sintiendo que su cerebro colapsaba.

"Me los ha regalado". Respondió Chanyeol y se frotó los ojos con fuerza.

"No sabe que estás aquí pero no tardará en darse cuenta". Dijo Kyungsoo saliendo del compartimento de Jongin. "Ah, y no olvides pagar el billete tan pronto como puedas". Y Cerró la puerta antes de que Sehun pudiera dar una respuesta.

"Tiene toda la razón". Dijo Chanyeol hojeando un cuaderno, los binoculares colgando de una correa en su cuello. "En lo de pagar el viaje. No creo que Jongdae haya dicho eso."

Sehun levantó una ceja como respuesta. No estaba seguro de qué necesitaba más: una botella entera de Pinot Grigio o poner fin a su viaje en la próxima estación. Jongdae se había ido. Sehun no encontraba una razón lógica que justificara su comportamiento. Tenía que volver a casa. Tenía que revisar su correo. Tenía que empezar a escribir un maldito libro cuya publicación estaba fechada para dentro de tres semanas. Sehun se hizo famoso gracias a sus obras teatrales. Era el tipo de fama que implicaba que todo el mundo le conociera por su nombre. La fama en el mundo del arte cuando éste se convertía en un circo de los medios. Antes de eso, Sehun había escrito dos novelas que fueron duramente juzgadas por la crítica. Pero para él, que algunas personas las odiaran era una prueba de que estaban vivas. Porque en ellas había pasión verdadera y sin ella, la gente, las pinturas, las plantas, las fiestas, todo moría. Fue por eso que aceptó otra oportunidad. Sin embargo, cuando conoció a Jongdae, todo su material de creación le pareció aburrido. Estando con él, se encontró con que nada de lo que había escrito tenía sentido. Ya no entendía el sufrimiento e infelicidad de sus propios personajes. Y por otra parte, no sentía que hallaba las palabras adecuadas para expresarse. Pues sentía que había algo que quería decir y no sabía ni qué era ni cómo decirlo.

"No, él nunca habla de su vida". Chanyeol levantó la vista del cuaderno y continuó: "En eso es como tú".

"No hables de él de esa manera". Dijo Sehun. Le costó no morderse el labio inferior.

"Lo único que sé de su pasado es que heredó una gran fortuna. No es algo que me haya contado él, sin embargo".

Sehun cayó de espaldas en la cama de Jongin con los brazos extendidos y se quedó en silencio por un momento. Nunca me pidió que me quedara. Nunca me pidió que me quedara. Nunca me pidió que me quedara.

"Chanyeol". Era la primera vez que no fingía no recordar su nombre. "¿Puedes traer algo de vino?"

"Puedo". Él respondió sorprendido.

Canciones azules para cobardes. [Chanbaek/Sechen]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora