Raoul ha empezado a creer que el placer es la mera ausencia de dolor.
Agoney busca sentirse vivo otra vez.
Y entonces el rubio va tan concentrado en el ritmo que pasa de sus auriculares al oído que no se da cuenta del cuerpo que avanza hacia él. Y s...
Your laugh, echoes down the hallway Carves into my hollow chest, spreads over the emptiness It's bliss It's so simple but we can't stay Over analyze again, would it really kill you if we kissed
All we do is drive All we do is think about the feelings that we hide
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Se da cuenta de la relación que van desarrollando Agoney y Alfred cuando un viernes canta sin que el canario le preste atención. Llega a la mesa y los dos chicos están hablando sobre política. Ahí conoce, en tercera persona, otra faceta de Agoney. Mirando de lejos, escuchando a escondidas. Tiene mucho que ver con su amigo y, a pesar de lo que puede aparentar, es muy fuerte.
"Ahí lo conocí" dice con una sonrisa triste "en medio de un pogo con un montón de tíos saltando como locos. Casi me parto la cabeza porque me mareé. Y él me sostuvo y me sacó del recinto"
"Y te enamoraste, claro" contesta Alfred.
"Me enamoré más tarde, viendo un documental sobre Allende en su sofá, jamás llegamos al fusil y a la Moneda"
Alfred ríe con ganas y se levanta junto al chico para ir a por más bebida. Preguntan si alguien quiere algo y Raoul quiere decir que sí. ¿Pero qué va a pedirle, si le debe todavía una cerveza?
Alfred tiene ahora lo que él solía tener, conversaciones sobre todos los temas posibles con una persona que sabe un poco de cada cosa del mundo. Y le da envidia y rabia, porque lleva toda la semana intentando encontrarse con Agoney y no lo ha conseguido. Lleva toda la semana quedándose de más en la cafetería, pasando de más por la clínica, preguntando de más a Ricky (que le ha pedido unas treinta veces que se olvide de cualquier detalle porque no se lo va a dar, porque no se lo merece) y obteniendo nada.
A ver, que él sabe que la ha cagado, pero vamos, que hay que saber perdonar, que se supone que él no sabe las movidas internas del canario.
"Pero las sabes" se dice a sí mismo. "Las sabes porque te metiste hasta la cocina de su dolor".
Lleva toda la semana ignorando los mensajes de Pablo, que dice que después de lo del otro día igual deberían hablar.
Lleva toda la semana pensando que necesita un poco de aire fresco. Y Alfred y Agoney no han terminado de sentarse cuando propone pasar lo que queda de fin de semana en su casa de la playa.
Todos en la mesa celebran y asienten. Todos menos uno, cuya respuesta no es más que un tímido voy al baño.
Pasan tres minutos y no ha vuelto, así que Raoul dice que se mea y que va también, y Ricky alza una ceja a la vez que frunce el ceño. Su mirada dice "no" con mucha fuerza, pero más fuerte es la cabezonería de Raoul, que gira la cara y se va al servicio.