Siento como si todos los colores de mi piel se esfumaran y me convirtiese en un ser más cadavérico que Julián ahora mismo ¡No, maldita sea, él no!
Todas las piezas del rompecabezas comienzan a encanjar: Aquel jueguito psicológico del sueño sólo había sido para ganar tiempo y, de paso, torturarme bastante.
—¡¿Qué?! ¡¿Cómo dejaron que algo así ocurriera?! —Le grito a Julián alterada. En lo más profundo de mí sé que esto no es culpa de nadie pero ahora mismo, con toda esta rabia, no puedo pensar con claridad.
—Vinieron los tipos de los pañuelos rojos... No podíamos hacer nada, eran muchísimos y todos estaban armados. Franco se resistió pero... Lo sentimos, Íngrid
—Sus disculpas no lo traerán devuelta, pero yo sí. Esa maldita se arrepentirá de haberse metido conmigo ¡Fausto! ¿Andas por aquí?
—¿In qué intentas? —Cuestiona Julián.
—Hay que enmendar esto y tú vas a hacerlo conmigo. Un paso en falso y Franco terminará muerto
Veo como mi otro amigo se acerca hacia nosotros.
—¿Qué ocurre? —Pregunta Fau.
—En lo posible síganme
Ambos comienzan a caminar detrás de mí sin rechistar y yo recargo mi pistola mientras nos dirigimos a mi habitación en el hotel. Una vez dentro, cierro la puerta (Aunque la cerradura continúa destrozada, al menos todavía puede arrimarse un poco) en el afán de disminuir los ruidos.
—Ustedes dos pueden abrir mi armario, en realidad es un enorme arsenal de armas. No se lleven las más potentes, si no las que sepan manejar mejor
—¿Qué tienes en mente Íngrid? —Pregunta Julián.
—Ya te lo he dicho, arreglaremos nuestros errores —Veo que Julián toma dos ametralladoras y, Fausto, una mágnum. Yo sólo necesito una pistola y el lanzagarfios —Si hay tres personas que pueden rastrear a Franco donde sea somos nosotros. Julián, no sé por qué pero eres muy intuitivo. Fausto es su mejor amigo desde que son pequeños y yo soy su novia. No podemos fallar
Mis dos amigos cruzan miradas entre ellos, confundidos. Acto seguido, sus ojos se dirigen hacia mí.
—No será tan fácil Ín... —Dice Fau.
—Sea fácil o no, tenemos que intentarlo. Claramente nuestro primer objetivo es la ciudad, tenemos que ir descartando opciones
Ambos chicos suspiraron con resignación. Los conozco muy bien: Este mundo los ha dejado sin esperanzas ante todo, pero van a intentarlo por Franco. Especialmente Fausto, al que sinceramente no le he prestado mucha atención desde que nos reencontramos y tendré que recompensárselo luego: Teníamos una gran amistad. Creo que Julián lo hace más por mí, sabe lo mucho que me importa Fran.
Mientras atravesamos los pasillos para llegar a la salida les comento brevemente mis planes pero, como era de esperarse, mi familia se interpone en nuestro camino.
—¿Ustedes contra todo un ejército? ¡De ninguna manera jovencita! —Chilla mi madre.
Pongo los ojos en blanco.
—Javier y yo volvimos sanos y salvos la última por si no lo recuerdas. Lo más probable es que ni siquiera tengamos que pelear, todo será cuestión de sigilo, y quizás sólo lo ha dejado tirado por ahí
Mi padre se acerca aún más a nosotros, con paso firme, y con una expresión intimidante de furia.
—Somos tus padres y si nosotros decimos que te quedas, te quedas —Me grita de manera desafiante.
Le sostengo la mirada y me acerco aún más.
—¿Esto es para lo único que sirves no? Amenazar. Pero a la hora de protegernos el papel de adultos se les olvida. Hemos hecho más por este grupo nosotros que tenemos al menos dos décadas menos que ustedes
Mi padre traga saliva y retrocede avergonzado: Sabe que tengo razón.
—Bien... Pero que sepas que esto no me gusta nada. Si las cosas se ponen difíciles que uno de ustedes vuelva a pedir ayuda
Asiento con la cabeza y, apenas salgo del hotel, emprendo mi viaje hacia el bosque que tenemos que atravesar con Julián y Fausto.Mientras camino bajo la luz del sol, con los chicos callados a mis espaldas, no puedo evitar pensar acerca de mi familia.
Mi padre tiene un carácter muy fuerte... Lo imaginaba reaccionando de otra manera frente a estas situaciones. A mi madre también ¿Por qué están quedándose tan quietos? Es como si ni siquiera quisieran luchar... Incluso antes de lo que pasó con Victoria. Aunque me agrada que me dejen tomar mis propias decisiones, a veces siento que ni siquiera les interesa que vuelva viva al hotel.
Bueno, espero que al menos mi novio sí lo haga.
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Cuando El Apocalipsis Empieza (Masacre Mundial 1)
Acción"¿Por qué tengo que convivir con once chicos que, además, me tratan mal? Me frustra que crean que por ver una maratón de Zombies Al Amanecer sabrán utilizar los cuchillos. He matado a casi media escuela convertida en esas cosas, he conducido de aquí...