Poco a poco el atardecer quería hacer acto de presencia, podía verse a lo lejos el resplandeciente ocaso que decoraba con tintes de fuego el cielo anunciando que el día quería llegar a su fin.
El peliverde había salido hace una media hora de la Universidad, se encontraba plantado frente a la puerta de la gran mansión de la residencia Bakugo, apretaba con fuerza el asa de su bolso con ambas manos mientras miraba la puerta, su dilema se centraba entre si tocar o no aquella madera o solo retirarse, bien le había prometido a Todoroki no volver allí por el primogénito de los Bakugo, pero... ¿Que debía hacer?, Shouto se había dado cuenta de la naturaleza violenta de aquel joven y además, de lo que aguantaba de el a diario, no evitaba oír la voz de Shouto en su cabeza con preocupación que le decía, que le rogaba el no asistir mas a esa casa. Tragó saliva y soltó un suspiro, ahora era el momento donde todo cambiaría, el comienzo de su nueva vida feliz. No importaba si tenía que buscar otro trabajo o si debía esforzarse aun mas para mantener sus estudios, lo único que le importaba era su felicidad... y la de Todoroki, dio media vuelta para retirarse, comenzaba a sentirse ansioso de llegar a su humilde departamento hasta que como si la mala suerte lo persiguiese la puerta tras el se abrió y se asomó un hombre de bigotes que cargaba unas cajas.
-Pondré estos fuegos pirotécnicos para la muestra de hoy en el auto cariño, ya de debemos de alistarnos para salir y...
Clavó su mirada en el pecoso el cual ya de por si nervioso le saludó reiteradas veces con una reverencia, Masaru sonrió de vuelta y luego giró la cabeza un tanto para gritar hacia la puerta cosa que alarmó al pecoso.
-¡Cariño, Izuku-san ya llegó!
Alzó la voz, Midoriya sintió que un balde de agua fría le cayó encima y se quedó unos segundos estático hasta que salio corriendo la mujer rubio cenizo a recibirlo.
-¡Izuku-kun bienvenido, pasa!
Sonrió con energía Mitsuki tomando del brazo al chico mientras lo entraba a su hogar. El pecoso por su parte no sabía bien que hacer, quería hablar sobre que no volvería a trabajar mas de profesor particular de su hijo, pero la mujer tan amable y dulce hablaba y hablaba mientras lo guiaba hasta la cocina.
-Me alegra tanto que te hayas tomado un descanso de Katsuki, me disculpo de ante mano por lo difícil que puede llegar a ser llevar a mi hijo
Al decir aquello el peliverde desvió la mirada sintiendo como una gota de sudor caía desde su sien, jamás la madre se imaginaría las cosas que era capaz de hacer ese chico.
-S-si...
Murmuró, acto seguido la rubio cenizo soltó una risa.
-Es mas, ayer creo que se peleó con un compañero y perdió, llegó con un rasguño en la mejilla y por la frustración de ser humillado se puso a desordenar su cuarto, ¡hahahah!
Se burló la madre llegando a la cocina en donde vio a su hijo sirviéndose un vaso de leche mientras se llevaba una mano al bolsillo del pantalón, de inmediato este al oír lo último le fulminó con la mirada ignorando al pecoso que estaba allí y se retiró con rapidez dando un golpe con su hombro en el pecho del peliverde, Mitsuki al ver esta reacción en su hijo le gritó un par de maldiciones para acto seguido mirar al joven.
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Camelias para Ti - Fanfic BNHA #8
FanfictionCamelia: Una flor que florece cuando nadie la ve, una flor sin aroma, sin esencia que muere de forma cruel, una flor que no sirve absolutamente para nada, pero la verdad es que es una flor tan hermosa que no necesita aroma para enamorar. • TodoDeku...