Emmy...
-¡Mackensey!- llegué a casa gritándole, aunque de me hacía obvio que ella estaría en la cocina con mi madre.
-¡Aquí estamos!
Y como lo predije, ella estaba en la cocina, siempre quiso aprender a cocinar aunque todo le salía mal.
-Buenas tardes, llegué.
-Tu madre me comentó que trabajabas -demonios se me olvidó decirle a mi madre que ella aún no sabía que era yo -¿porqué no me habías dicho? .
-Se me olvidó.
-¡Se te olvidó! -comenzó a hacer un berrinche -¿en que trabajas?
-Le ayudo a una diseñadora.
-Wou ¿y que haces ahí? -Dios mío, si seguía así ella me descubriría -de todo un poco, ya no hagas preguntas y mejor ve a cambiarte porque te llevaré a salir.
-¿A donde?
-A una cafetería, dan unos muffins de chocolate buenísimos -dando pequeños aplausos se fue corriendo a la habitación de huéspedes para cambiarse, ella y yo amábamos los muffins.
-¿Ella no lo sabe verdad?- me preguntó mi mamá cuando Mack ya se había alejado lo suficiente.
-No.
-¿Cuando se lo dirás?
-Cuando no me quede de otra.
-¡Estoy lista! -gritó detrás de mí haciendo que me sobresaltara.
-Voy por otra sudadera y nos vamos.
Subí a mi habitación, me cambié la sudadera roja por una cazadora pero recordé que Max traía la misma sudadera que yo, así que me la volví a quitar y me puse de nuevo la que traía, busqué mis guantes negros que había llevado el día que Bruce me golpeó dejando mis dedos por fuera, me miré al espejo y me puse un labial que raramente usaba de color vino que me sentaba muy bien, mis uñas seguían pintadas correctamente y me cepillé el cabello, dejando que me cayera como cascada hasta la mitad de mi espalda.
-¿Porqué te arreglas tanto? -di un brinco del susto y era Mackensey quien me observaba desde la puerta ¿Cuánto habrá llevado ahí? -te queda el labial.
-Gracias, y no es por nada.
-Ya dime.
-Está bien, solo que no el digas a mi madre o hará un drama.
-Prometido -dijo levantando la mano derecha.
-Max y yo...lo estamos intentando.
-¿Son novios? -preguntó sorprendida con la boca abierta y los ojos muy grandes.
-No, solo éramos intentando ver si puedo acoplarme a eso, todo es muy difícil para mí, cuando lo veo siento esas maripositas cursis que siempre dicen que sentirás pero que nunca creí que fueran verdad, el corazón se me acelera, y ciento que me dará taquicardia, me siento cómoda cuando me abraza, me siento atrevida, no dejo de sonrojarme, quisiera que realmente funcione, y por primera vez en mi vida veo las cosas de diferente manera, no quiero que nadie lo lastime, quiero cuidarlo, siento que los intestinos se me endurecen y la espalda se me tensa si lo veo con otra, me gusta que me cele...no sé que es lo que siento. Creo que es amor, y si no lo es no sé que es, y google no ayuda mucho.
-¿En serio buscaste en google?
-¿Que esperabas?
-No lo sé, pero no me sorprende, yo también creo que es amor. ¿Y cómo te trata?
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Me enamoré de la chica nerd #I
Teen FictionSINOPSIS: Max, un chico que considera tenerlo todo pero no tener nada a su vez, se enamora de Emma una chica que por malas experiencias con el amor considera el romanticismo una fantasía innecesaria que solo busca evadir la realidad. Pese a sus ideo...