James me gana por décima vez a las cartas y lo miro mal, intentando saber si hace trampas o es que tiene algún truco.
Él suelta una carcajada y sé que se está quedando conmigo, por lo que dejo las cartas sobre la manta de picnic y me cruzo de brazos.
— Ya no juego más contigo —digo.
Mi acompañante, en vez de disculparse o por lo menos dejarme ganar una vez, se echa sobre la manta y empieza a reírse como si no hubiera un mañana.
Alzo una ceja en su dirección e intento seguir seria, pero no lo consigo. Le doy en su pierna y él se limpia las lágrimas inexistentes por la risa.
— Sí, estaba quedándome contigo. Siempre tengo un as bajo la manga.
— ¡Qué tramposo! —Le tiro una carta y él no quita la sonrisa de su rostro— Eso no se hace.
— Ha sido divertido verte perder una y otra vez —me dice.
Mi móvil suena y ambos miramos a la pantalla apagada. James alza las cejas y cojo el móvil para ver un mensaje de Luke.
— ¿El rubio? —Pregunta apoyándose sobre su codo.
— Sí. Nick me dijo que no le hiciese daño y... pensé que él solo quería ser mi amigo.
— ¡Lía! ¿Por qué tienes esa mente tan ingenua?
— ¡No soy ingenua! —Me río—. Pero pensé que se cansaría porque la mayoría del tiempo estoy en el bar y no puedo quedar.
— El chico te espera los días que te toca cierre y te acerca a casa. No te gusta, ¿No?
Junto mis labios en una fina línea y termino suspirando pesadamente.
— Hay otro militar que ronda tu cabeza a pesar de que me dijiste que era agua pasada.
— Es que es tan guapo, James —pongo las manos en mis mejillas.
— ¡Con lo guapo no se come! —Golpea levemente mi pierna— Dale una oportunidad al rubio.
— No se la voy a dar a nadie. Llevo tres meses aquí, tengo que disfrutar de la vida.
— Llevas tres meses diciendo eso y todavía no he visto ningún hombre desfilar a tu habitación. Ni siquiera en el baño del bar.
Ruedo los ojos y también me tiro sobre la manta. Vale que Nick fuera agua pasada, pero estaba por allí, siempre, mirándome cuando menos me lo esperaba.
— No sé cómo se liga, James —confieso.
— Por eso creo que harías buena pareja con el rubio, él tampoco sabe.
Sonrío porque sí, si yo estaba nerviosa, Luke lo estaba más. Él solía venir a veces con el uniforme y retorcía la gorra entre sus manos mientras me miraba con una sonrisa nerviosa.
Yo me ponía nerviosa cuando me quedaba a solas con él porque no sabía que decir.
— Acuéstate de nuevo con Nick —sugiere James.
Me río y observo el cielo despejado. La temperatura es agradable y por fin hemos podido disfrutar de un bonito día de picnic.
James ha silenciado a Karem, la chica con la que se está viendo que tiene novio y yo he silenciado mi teléfono para que podamos estar en paz aunque sea unos minutos, en silencio.
Disfrutando del sonido de los pájaros y del lejano bullicio de algunas familias que pasean por allí.
— Habla con Luke y dile que no tienes el mismo interés que él, lo entenderá —James rompe el silencio para calmar mi mente revuelta.
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Goodnight and go (Disponible en Dreame)
Novela JuvenilNunca lo entendí. No llegué a saber qué quería, cómo se sentía. Era un misterio. Ese chico alto y moreno de ojos azules y verdes, era un enigma. Su corazón lo era.