III

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Tres meses.

Tres meses y las cosas se están volviendo cada vez mas extrañas y escalofriantes.

Comencemos por el extraño suceso de las flores de muerto. Durante estos últimos tres meses las flores han aparecido sin falta todos los días de labor en el mismo lugar. Al principio aparecían al lado de una fotografía que la directora tenía en la esquina derecha de su escritorio, temerosa quitó la foto y la guardó en una de las gavetas, ahora las flores aparecen dentro de la gaveta sobre el portarretrato.

Este suceso solo lo sabe el claustro de maestros, si los alumnos llegan a enterarse sería terrible. La bola se regaría y los padres comenzarían a retirar a sus hijos. Porque, casualmente, desde que las flores comenzaron a aparecer mas de alguna desgracia ocurre con los alumnos.

El primer mes fue una epidemia. Todos los alumnos de jardín de niños se enfermaron. Llegó un día en que todos los niños se ausentaron porque estaban enfermos, todos de lo mismo. Fiebre, vómitos y diarrea.

El segundo mes fue una serie de lesiones en los alumnos del nivel primario. No todos los alumnos, fueron los jugadores de los distintos deportes que comenzaron a ausentarse a partidos por las lesiones. Incluso se llegaron a cancelar 15 partidos.

Y el tercer mes, el cual aún corre, le han ocurrido desgracias a los maestros. Todos, absolutamente todos los maestros exceptuándome.

Soyeon tuvo un accidente de tráfico. A Seulgi le dieron amenazas de preclamsia en su embarazo y tuvieron que sacarle al bebé. Nancy fue asaltada y le robaron la cartera y el nuevo teléfono. Shin hye tuvo un derrame facial. Y así podría continuar la lista, ni siquiera la secretaria se salvó de la nube negra, su hijo cayó de cabeza desde un árbol que (según ella) no es tan alto y ahora esta en coma en el hospital.

— Es extraño que a ti no te este pasando nada. Ya sabes, normalmente eres tu el de la mala suerte. — me dijo Nancy un día de estos.

Quizás me sentí un poco ofendido pero sus palabras son verdad, yo mismo pensaba de la misma manera. Me sorprendía que a mi no me hubiese pasado nada. Es como si tuviera alguna inmunidad o algo parecido.

— Shin Hye esta yendo a terapias. Pobrecilla. — le comenté a Chanyeol mientras hablábamos por teléfono.

Mi amistad con Chanyeol se ha profundizado. Nuestras conversaciones ya no son cortantes y a altas horas de la noche. El llama los fines de semana durante la mañana y charlamos alrededor de una hora. Me siento cómodo de hablar con él, aunque él es de muy pocas palabras es un buen oidor, incluso a veces, cuando me siento desanimado me da consejos.

— Sabes, yo no soy de creer en brujerías pero quizás la directora está siendo afectada en ese ámbito y a todo el colegio le este afectando, ya que es suyo. — comenté.

— No necesariamente podría ser brujería. Algún alma no esta contenta con ella. — me respondió Chanyeol.

— ¿Un alma?. ¿Quieres decir que ella le hizo algún daño a alguien que ya falleció y su alma busca venganza? — razoné.

Es probable, esa mujer es el vivo engendro del diablo. Puede que a veces sea una persona amigable y altruista pero siempre tiene cierta maldad en su sangre. Por ejemplo, a pesar de lo que esta pasando, se niega a restituir a su puesto a algunos maestros o a regresar a la taza de sueldo antigua, como sucede conmigo. Quizás ella sepa que es por su actitud que le esta pasando todo esto sin embargo se abstiene a mejorar.

— Algo así. — respondió.

Tocaron el timbre.

— Oye hablamos luego, llaman a la puerta. — dije para luego cortar. Si es que se le puede llamar cortar a solo bajar el teléfono y ponerlo en su lugar, ya que el teléfono no tiene línea.

Unidos por el Destino, Separados por el Tiempo.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora