Aún podía recordar la emoción de Blanca cuando llegó de pasar la noche con Kyle. Nos describió su cuerpo perfecto y se veía feliz, por lo que el chico no tuvo que hacerlo nada mal.
Las chicas quedaron al día siguiente con los chicos mientras mis vacaciones se acababan porque James cogía un vuelo a Panamá.
La calentura se me había quitado en cuánto él me había contado las noticias y no había sido capaz de volver a la habitación a encontrarme con Nick.
Tenía un tumor en el pecho e iban a quitárselo, por eso mi compañero había cogido un avión lo más pronto que pudo.
Estaba agotada.
Solo quería dormir, pero cuando llegaba al bar, mi sonrisa se activaba y esta iba disminuyendo a medida que pasaban las horas.
Por suerte, en las horas donde había más gente, estábamos los tres. Mi jefe se había puesto manos a la obra y era una gran ayuda. Él estaba en la barra atendiendo mientras nosotras íbamos por las mesas.
Le había preguntado a Nick por Snapchat si había solucionado lo de Luke pero ni siquiera lo había visto.
Suspiro pesadamente cuando llego a la barra y una mujer morena llama mi atención.
— ¿Puedes ponerme un cóctel, chica? —Me pregunta.
— ¿Qué clase de cóctel?
— Margarita —dice mirando a su alrededor.
Me pongo a ello y sonrío cuando veo a Blanca, Jennifer y los dos chicos entrar en el bar. Preparo el cóctel y le pido a Sidney a que me dé el relevo para poder ir a atender a mis amigas. Sonrío cuando llego a ellos y Blanca rodea mi cintura para abrazarme.
— ¿Qué tal? ¿Haciéndome una visita? —Pregunto.
— Sí —dice Tayler—. A ver si podías invitarnos.
Me río y pongo una mano en el hombro de Jennifer. — Qué morro. Lo siento chicos. Quizás os puedo invitar a unos chupitos.
— Me conformo —sonríe Tayler.
Voy a la barra para servir lo que han pedido y lo pongo todo en una bandeja. Voy con la bandeja a la mesa y cuando termino de servir, Nick acerca una silla a la mesa y me sonríe.
— Una cerveza, por favor.
Asiento y me giro con la bandeja en mi mano para ir a por otra cerveza. Me apoyo en la barra para captar la atención de las dos personas que están dentro y siento unas manos en mi cintura. Giro mi rostro y miro hacia arriba para ver a Nick.
— Sidney nos dijo el otro día que fuésemos a la barra a por la cerveza. He supuesto que sería más cómodo para ti.
— Sí.
Cojo la bandeja llena de bebidas y Nick se separa de mí para que pueda pasar. Me dirijo a la mesa que ha pedido todo lo que llevo y alguien choca conmigo. Y aparte de tirar toda la bandeja, me desestabiliza un poco.
El bar se queda en silencio por el estruendo y parece que la mayoría de ellos van a utilizar las mesas como trincheras y van a apuntar con metralletas al ruido.
El hombre que se ha chocado conmigo empieza a disculparse porque no me ha visto y me agacho diciéndole que no pasa nada.
Pongo la bandeja en el suelo mientras el bullicio vuelve y pongo los cristales más grandes en la bandeja.
Me levanto y Nick pone sus manos en la bandeja.
— Yo lo llevaré a la barra —mira mi camiseta mojada—. ¿Por qué no vas a secarte?
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Goodnight and go (Disponible en Dreame)
Teen FictionNunca lo entendí. No llegué a saber qué quería, cómo se sentía. Era un misterio. Ese chico alto y moreno de ojos azules y verdes, era un enigma. Su corazón lo era.