El encuentro

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Park Jimin o Jimin-ssi, como el resto de sus compañeros habían comenzado a llamarle, se encontraba muy molesto por la actitud infantil e irrespetuosa que tenían todos con él tras la llegada del nuevo paquete. Cada vez que se cruzaba a Taehyung, el rubio lo miraba con desprecio. Para Jimin, ese chico no era más que un objeto dentro del prostíbulo del cual era encargado de mantener en orden.
Ya había pasado tiempo y según los informes de Hoseok, ya estaba listo para su debut como "acompañante". Y estuvo completamente de acuerdo cuando vio su actuación frente al Jefe el día anterior. Ese chico que había llegado con unos kilos de más había cambiado. Se había convertido en alguien muy grato a la vista, casi sensual: "El Alien se convirtió en príncipe" pensó irónico.

Esa tarde casi llegando a la hora de apertura al público, Jimin hizo que traigan a Taehyung ante él. El muchacho intimidado por aquel llamado repentino se quedó frente al rubio cabizbajo.
—Hoy será tu gran noche, Alien– Dijo Jimin despectivo. —¿Cuál es la primera regla?
— Complacer a cualquier cliente que desee mi compañía— dijo de inmediato. Jimin se detuvo frente a él observando su rostro desafiándolo a que haga algo imprudente. Instintivamente su pulgar comenzó a acariciar el labio de Taehyung y este se sorprendió por el suave contacto. Jimin admiraba sus labios con deseo, pero sabía que debía detenerse por lo que aparto la vista de inmediato, molesto consigo mismo.

—Bien. Ahora ve a que te arreglen un poco el cabello que pareces recién levantado. — hizo un gesto con la mano para que se retira.
— ¡Alien! — lo llamó casi en un grito haciendo que Taehyung se detuviera frente a la puerta ya abierta —Cuidado con quien hablas esta noche, te estaré observando.

...
Horas después con las puertas del gran Golden Paradise abiertas al público, todos los acompañantes se dirigieron a sus puestos. Jin, el barman estaba muy ocupado para desearle suerte a su nuevo amigo Taehyung, pero al ver que Hoseok lo acompañada se quedó tranquilo de que lo guiaría bien para que no cometa errores que le puedan costar caro.
Jungkook aún es su oficina, recordaba su encuentro con Taehyung en el baño. Tan solo el recuerdo lo llenaba de éxtasis. Sabía que esa noche iban a presentarlo como nuevo producto, pero él se reusaba a si quiera pensar en otro hombre o mujer acechándo a Taehyung, no después de descubrir lo hábil que era a la hora del sexo. Del oral por lo menos.

Ante los repentinos celos hecho un puñetazo a la mesa haciéndola temblar. No permitiría que nadie disfrute de Taehyung, nadie más que a él podía hacerle disfrutar de esa forma. Decidido, salió de la oficina y por primera vez entro al bar en horas de funcionamiento. Su mera presencia hacia que todas las miradas de los clientes se dirigieran hacia él, tanto por la sorpresa, como por su atractivo. Jungkook con la frente en alto y sin prestar atención a nadie, se dirigió a su objetivo, Taehyung.

Sin si quiera mirar a quien estaba intentando seducir a Taehyung, lo tomó del brazo y lo arrastró hacia la salida principal. Todos quedaron boquiabiertos por la extraña conducta del jefe, pero Jimin fue el más sorprendido de todos y podría decirse que una pizca de celos nubló sus ojos.

Fuera del bar, Jungkook pidió al ballet que trajera su auto y este actuó rápidamente. Metió a Taehyung dentro del deportivo y salió disparado hacia ningún lado.
Taehyung sabiendo que no podía hablar a menos que le preguntaran algo, solo lo miró mientras conducía tratando de que le diga algo. Los oscuros ojos de Jungkook estaban clavados en la calle estudiando donde ir.
Entonces una idea cruzó su mente. A unos minutos de allí había un gran hotel de cinco estrellas que Jungkook conocía muy bien. Aceleró la marcha y se dirigió a su nuevo destino, sin dar una leve explicación a Taehyung, que ansiaba por saber que era lo que ocurría.

Al llegar lo recibieron como a un rey. Los llevaron a la mejor habitación de todo el hotel y ofrecieron sus servicios a la habitación. Luego, estando finalmente solos Jungkook se acercó lentamente hacia Taehyung, acechándolo con esa mirada tan particular en él.
Levantó  su mentón delicadamente para que Taehyung lo mirara a los ojos, algo que deseaba desde que salieron del bar, pero Taehyung evitaba hacerlo.
—Mírame. —Ordenó Jungkook y Taehyung obedeció. Sus ojos chocolate brillaban por el cálido contacto de su captor. —A partir de ahora solo serás mío— Los ojos de Taehyung se sobresaltaron por el anuncio —No estarás en el bar, te quedaras en mi casa y no tendrás contacto con nadie más que el mío o alguien que yo permita. ¿Entendido?

Taehyung asintió sin apartar la vista de esos ojos marrones que lo hipnotizaban. Jungkook sonrió ligeramente y comenzó a acercarse pegando sus labios. Jungkook lo besó con movimientos hábiles y suaves, tratando de despertar el deseo que él le causaba. Su beso subió de tono y comenzaron a quitarse el exceso de ropa. Cuando solo les quedan los pantalones, Jungkook empujó a Taehyung a la cama haciéndolo caer de espaldas.
Lentamente se sube encima de él y comienza a besar sus labios, para luego trazar un camino de húmedos besos por su marcada mandíbula, su cuello, su clavícula, quitándole al mismo tiempo el resto de ropa que le queda a Taehyung.
Pequeños gemidos salen de los tímidos labios de Taehyung ahora completamente desnudo bajo Jungkook. Tentado ante la vista, el Jefe comienza a acariciar su miembro llevándolo al límite.
—Date la vuelta. —Ordena con voz ronca por la excitación. Taehyung sin pensarlo dos veces voltea y Jungkook recorre toda su espalda con besos y sin avisar mete un dedo entre sus nalgas. Taehyung sorprendido gime muy alto por lo que Jungkook con su mano libre le cubre la boca.
–Lámelos, Taehyung– ordena nuevamente metiendo un par de dedos en su boca. Taehyung obedece sintiendo como le mete un segundo dedo por atrás, logrando que gimiera nuevamente. La respiración de Jungkook se vuelve pesada. Saca los dedos de Taehyung y libera a su miembro de la prisión de sus pantalones. Toma su glande y comienza a jugar en la entrada de Taehyung excitándolo para que se relaje y no le duela tanto llegado el momento.

Jungkook se pega a la espalda de Taehyung y toma el caliente miembro de este para masturbarlo y así poder embestirlo de una vez. Ese gemido pronunciado por ambos era animal y placentero. Jungkook no se mueve hasta que ve como el cuerpo de Taehyung reacciona nuevamente ante su toque.
Pequeñas lágrimas se posaban en los ojos de Taehyung, pero deseaba más. Deseaba que Jungkook continuara moviéndose y que siga tocándolo. Por lo que respondiendo a su lenguaje corporal, Jungkook comienza a aumentar el ritmo sediento de placer. Sus gemidos aumentaron y aumentaron hasta que la liberación culmino con ambos.

Jungkook salió lentamente de Taehyung, se encontraba agitado y acalorado, pero aun así una sonrisa se dibujó en sus labios.

PARA COMPLACERTE/ VKook-KookV-VMin♥Donde viven las historias. Descúbrelo ahora