El Cielo En Su Mirada

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Las cosas se habían vuelto más raras de lo normal: las pesadillas son más frecuentes, mi tía comenzó a invitar a diversos hombres a la casa durante la noche, me cuesta más trabajo controlar mis nuevos poderes y me siento observada casi todo el tiempo.

Me encierro en mi cuarto a practicar una nueva maniobra, al parecer me puedo esconder en las sombras también a moverme en ellas.

Pero me cansó rápido, toda la noche he practicado. Salí al jardín a descansar, me senté en el suelo a comer una manzana mientras escuchó música.

Lila me trajo su pelota favorita para jugar, yo la lanzó y ella va por ella. O era así hasta que lancé la pelota al patio de Constance.

 
- Rayos.- Murmuré, apenas me iba levantando cuando la pelota regreso.
 
 
Caminé a la cerca y me topé con un chico del otro lado.

 
- Ho... Hola.- Saludo un poco tímido.

- Hola, gracias por regresar mi pelota.- El chico tenía cabello rubio y unos hermosos ojos azules.

- De nada, ¿Es tu perro?- Preguntó curioso mirando a Lila.

- Si, es hembra. Se llama Lila.- Chasque mis dedos para que se acercara.

 
Al tratarse de un desconocido, Lila apoyo sus patas delanteras para poder ver al chico.
 
 
- Que linda.- Sonrió mientras acariciaba su cabeza, Lila lo olfateaba y movía su cola.

- Soy (Tn).- Me presenté.

- Mi nombre es Michael Langdon.-

- ¿Eres hijo de Constance?- No pude evitar preguntar eso.

- No, ella es mi abuela.- Contestó como si nada. - ¿Quieres jugar conmigo?-

- ¿Jugar?-

- Videojuegos. Mi abuela no está y no quiero quedarme solo.- Dijo un poco avergonzado.

- No sé jugar.-

- Yo puedo enseñarte.- Ofreció.

 
Había algo en Michael que me hacía sentir rara, no es incomodidad como con su abuela, es algo diferente. De algún modo sabía que podía confiar en él.
 
 
- Está bien.-

- Genial. Voy a abrirte la puerta de enfrente.- Dijo muy animado.

 
Corrió hacia la casa, yo cerré todo y fui a su casa, él ya estaba en la puerta con una gran sonrisa.

 
- Vamos a mi habitación.- Tomo mi mano y me llevo al segundo piso.
 
 
Entramos a la habitación azul, una vez adentro pude ver todo con mayor claridad que la última vez que estuve en esta casa. Había un mueble en donde se encontraba una televisión pequeña y una consola de videojuegos, otra puerta que supongo es el clóset, una mesa que sirve de escritorio, pero lo que más llamó mi atención fueron las repisas con juguetes y la cama que era pequeña en comparación a la altura de Michael. También la ventana daba justo en frente a la mía.
 
 

La sombra de la otra noche estaba justo aquí.
 


 

- Aquí está el control.- Me dio uno de los dos mandos que están analizando conectados a la consola.
 
 
Michael se sentó en el bordo de su cama con las piernas colgando, yo me senté en el suelo recargando mi espalda en la base blanca de la cama.


 

- Con esto giras, si quieres acelerar aprieta aquí, para frenar presiona aquí y para poner pausa es el botón amarillo.- Dijo señalando los botones del control.

- Ok.- Comenzamos a jugar, al inicio me confundía un poco al momento de presionar los botones, pero después de unos minutos sabía lo que tenía que hacer.
 

Obviamente Michael mi ganó en casi todas las carreras, es divertido ver cómo se emociona con un juego tan simple.

Creo que está es la primera vez que me divertía con alguien, por lo general no convivía con las personas a mi alrededor por el problema de controlar mis poderes, pero con el paso del tiempo fui dominandolos y ahora me siento segura. Y estar con Michael me hacía sentir como alguien normal, no una chica aislada de todo por miedo a causar un accidente.

Aunque es curioso que no lo hubiera visto antes, creí que la señora Constance vivía sola, después el niño rubio junto a la señora y ahora aparecía Michael.
 


 

- Debo irme, mi tía no debe tardar en llegar a casa y si no estoy ahí se molestará.- Dije levantandome del suelo.

- ¿Mañana podemos vernos otra vez?- Preguntó sujetando mi mano.

- Claro. Te veo mañana, Michael.- Me despedí de él.

- Hasta mañana, (Tn).-


   

Salí de su casa y regrese a la mía, Lila me esperaba en la puerta. Fui a mi cuarto a dormir un poco antes de que oscureciera totalmente.






El Diablo En Mi •Michael Langdon X (Tn)•Donde viven las historias. Descúbrelo ahora