El poder es de...

310 30 3
                                    

Narra Maya

Podía ver su silueta, a comparación de todos ella lucia una túnica dorada y no blanca,  tenía un hermoso pelo café claro con risos que casi lograban tocar su cintura.

- Zeus, al parecer mi ausencia te complace demasiado- Zeus se tensó con tan solo escucharla dirigiéndose a él,  si alguien tenía el control aquí era ella y se los hacía saber.

- Gea... Alguien a tenido que poner el orden, parece que tu hijo ha salido más rebelde de lo pensado y le gusta romper las leyes,  alguien debía pararlo- el simple hecho de escuchar a Afrodita provocaba mi estómago revolverse.

Pero al parecer no era solo ella, alejé lo suficiente a Eros, y de mi garganta sin poder evitarlo expulsé sangre, me sentía horrible, algo no estaba bien y todos en el olimpo se estaban dando cuenta.

- Apolo- llamó Eros para que pudiera verme de nuevo,  el Dios de la medicina y la sanidad tendría que saber que ocurría conmigo pero antes que él pudiera acercarse a mí, Gea lo paró con su mirada,  todos volvieron a guardar silencio,  Gea caminó hasta estar frente a mi y se inclinó para mantener nuestras miradas fijas.

- Eres justo como te cree, Maya-

A diferencia de las muchas creencias los humanos no eran creados por los dioses por lo menos no los de los últimos milenios, los dos dioses más poderoso había creado solo a un grupo de humanos y del resto de la humanidad se habían encargado ellos en su reproducción.

Pero Maya era diferente,  había sido creada por la diosa Gea igual que sus primeras generaciones hace milenios,  ella era especial.

- Algo le pasa,  Madre por favor- suplicó Eros.

- Al parecer es su castigo Eros,  ella no debería estar aquí y su cuerpo lo sabe, se está matando a si mismo- miré  Afrodita cuando dijo aquello quería responderle pero en vez de palabras lo único que salió de mi boca fueron pequeños pedazos de...tierra? 

Estaba escupiendo tierra!

Ades y su esposa se acercaron hasta mi con preocupación.

- No parece estar muriendo- informó Ades dudoso

- De ser así podríamos sentirlo o verlo en sus ojos- Percefone tomó mi mano y me regaló una calidad sonrisa.

- Levántate Eros- su madre y él se pararon uno frente al otro, su madre tocó su cabellera como lo hacían las humanas pero a diferencia de los humanos Gea pudo con un solo toque reparar las rotas alas de Eros lo cual produjo un gran alivio en mi.

- Está sufriendo por mi culpa- recriminó Eros como un niño pequeño corriendo a los brazos de su madre por ayuda.

- No está muriendo cariño,  es natural, yo
tuve los mismos síntomas- todos en el Olimpo incluida yo la miramos perplejos, nadie sabía a que se refería, ella tomó mi mano y me ayudó a levantarme.

Todos los aquí presentes se han dejado llevar por los deseo carnales,  han bajado a la tierra para sus satisfacción y han concebido semidioses.
Querida Maya tu no eres humana,  has vivido mucho tipo en la tierra y eso ha hecho que te adaptes a ellos pero tu eres una diosa de procedencia, fuiste criada por y para un dios.

- Gea- susurró Hades y Zeus con temor, ambos se acercaron a mi pero me alejé temerosa por sus actos, Hades no se detuvo con su mirada pidió permiso y acepté, posó sus brazos sobre mi vientre.

- Es imposible, no puede dar a luz a un Dios si es humana- murmuró Zeus.

- El que se comporte como una no significa que lo sea- murmuró Apolo

- Solo nos quiere hacer creer eso para que no darle castigo a su hijo- acusó Afrodita.

- Ella hizo temblar el infierno- recordó la esposa de Hades.

- Crecieron flores en el jardín de Afrodita a su alrededor-

- Y pudo mover el agua-

- Es una diosa! -

Amor Escrito en Griego (TERMINADA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora