—Bien, nosotros nos iremos adelantando a nuestras tareas greñudo— dijo Lance mientras lo soltaba y empuja ligeramente a Hunk— Cuídala hasta que su acompañante la busque—sentenció antes de desaparecer con Hunk.
—¿Acompañante? — menciono con cierta curiosidad mientras observaba como se alejaban. El sonido del león verde alerto sus sentidos, entonces volteo de la manera más inocente para que la pequeña resolviera sus dudas— Pidge ¿Tú sabes que es lo que ocurre con...?— Ya no había vuelta atrás.
Keith no sabía lo que estaba viendo, el tiempo se detuvo para ambos, Keith observaba con mucho detenimiento a lo que el juraba era un ángel, él ya debía estar muerto, era imposible que se encontrara con un ángel en medio de la guerra, aquel vestido le quedaba muy bien a la pequeña. No sintió la noción del tiempo, él solo quería seguirla viendo, pero para Pidge, ella se sentía avergonzada y un poco incomoda, pues Keith no mostraba ninguna expresión aparente en su rostro, parecía estar en shock.
—¿Me veo extraña verdad? Lance y Hunk exageraron cuando me vieron, tal vez para hacerme sentir bien— Entonces al claro tono de su compañera, Keith despertó de aquel sueño.
—¿Qué? — menciono con mucha confusión, ¿Por qué decía eso?
—Allura me arreglo bastante bien, pero, no creo que sea un buen estilo para mi, no parece ser lo mío—
—¡NO PIDGE! — Aquel grito proveniente de Keith sorprendió a los dos, pues lo hizo inconscientemente— Perdón, comencé a gritar— aquella aclaración calmó a la pequeña y provoco que se riera de el acontecimiento, Keith solo sonrió por haberla tranquilizado— Yo, lo siento, es que, en verdad te ves asombrosa, supongo que me embobe por mucho tiempo—
—Gracias Keith— Pidge sonrió de una manera tan dulce, la cual nadie había visto, así que causo un sonrojo en Keith. — El traje que mando Kórann, esta dentro de Green, puedes ir a cambiarte y te esperare aquí— dijo mientras detrás de ella Green abrió su boca.
—Ah, ¿Por qué no vamos juntos? Puede ser peligroso aquí afuera— Keith era un poco inconsciente de lo que decía así que Pidge lo malinterpreto un poco y sintió un fuerte sonrojo.
—Pero... tu, tienes que cambiarte y, ya sabes, solo esta la cabina y el hangar, no creo que sea apropiado—
—¡No, yo... no me refería a eso! — respondió con vergüenza mientras desviaba la mirada, así se creo un silencio incomodo— Yo, bueno, creo que es más seguro que estés dentro de tu león, puedes quedarte en la sala de control y prometo que no tardare, aunque estemos en zona segura tenemos que ser cautelosos—Pidge solo termino por asentir con la cabeza y adentrarse a su león.
Al entrar, Pidge ya había entrado a la cabina de Green y bloqueo la puerta para evitar algún accidente. Keith tal vez tardo unos ticks en cambiarse pero antes de avisar que estaba listo, tomo una ligera rutina de respiración, Pidge le había quitado todo el aliento y le regalo nuevos nervios que aquel paladín no había sentido en su vida, pues, aunque enfrentara monstros de otros planetas, mantener su vida al borde de la muerte y vivir alejado de todo lo que él conocía, no hubo nada que lo hiciera sentir así, bueno, hasta que Pidge con vestido apareció.
El león se movió ligeramente, como si algo o alguien mucho más grande lo empujara.
—¡Pidge! — Keith ya había sacado su espada y esta respondió a su llamado dispuestos a atacar a lo que se avecinara.
—Tranquilo Keith, es Allur— menciono con bastante tranquilidad desde la cabina.
—¿Allur? ¿Qué rayos hace él aquí? —
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No toques a mi princesa [Kidge].
FanfictionEl espacio es inmenso y sus sentimientos son complejos. Keith se ha dado cuenta que quiere a Pidge de una manera diferente, pero acontecimientos como viaje entre realidades, un baile, la espada de marmora y la batalla con Lotor lo hacen alejarse de...