4 | ¿Un Ladrón?

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—Hola Serena ¿Cómo estas? —dijo ella con una sonrisa desde el otro lado del mostrador.

Mi ex mejor amiga y la actual novia de Jonathan.

—Evitemos un disgusto para ambas y dime que quieres pedir.

—¿Con ese carácter vas a atenderme? Que mal servicio.

—No hay otra forma en que pueda hacerlo. Seguramente sólo viniste a molestarme.

—Mi novio me dijo que estabas saliendo con Connor. Veo que ya olvidaste lo que pasó. No veo la razón para que te comportes a la defensiva.

—¿Entonces quiere opiniones que nadie se las pidió para llevar o me las va a seguir diciendo? —fingí anotar en mi libreta.

—Que inmadura eres. Estoy esperando a Johanthan. Esta estacionando su auto y vendrá aquí. Estamos en una cita ¿Sales mucho con Connor también?

—¿Dices cosas que me interesen también?

—Eres muy descortés.

—Allí tienes la puerta. Además, creo que todos tenemos el derecho de decir algunas tonterías, pero tú ya estas abusando de ese privilegio.

—¿No que el cliente siempre tiene la razón?

—Primero, se supone que tiene razón en cuanto al servicio, no en mi vida privada. Y segundo, aún no has hecho tú pedido.

—Ya te lo dije, estoy esperando a mi novio.

—Y yo espero a que eso me interese.

Rodó los ojos mirando la entrada.

Lo que menos quería ahora, era ver a Jonathan y tenerlo junto a su novia haciéndome un interrogatorio sobre mi nuevo novio falso.

Y la puerta se abrió.

Jonathan se veía bien. Como siempre lograba hacerlo. Pero seguramente estaba aquí con el objetivo de humillarme con su feliz pareja.

Eran felices, pero echarmelo en cara era más bien una hipocresía.

—Amor —Sheila le dio un beso en la boca en cuando se vieron—, estaba hablando aquí con Serena ¿Qué quieres ordenar?

—Yo quiero...—Johantan se paralizó en cuantos sus ojos se posaron en mí.

Me miró fijamente, de la misma forma en la que lo había hecho Oliver ¿Qué demonios le pasaba a la gente más irritante en mi vida?

—Johny ¿Que ocurre?—dijo su novia.

—Eh.. nada. Nada.

—¿Qué quieres? Estaba pensando en que pidieranos dos docenas de, no sé, unos bombones de chocolate y los lleváramos a tu casa y...

—¿Cómo has estado?—dijo Jonathan refiriéndose a mí e interrumpiendo a su novia.

—Eh.. bien.

—Me alegra oír eso.

Me asustaba oír que le alegraba. Sheila lo miró sorprendida, y volvió a insistir con el pedido.

—Como sea. Queremos dos docenas de...

—Serena —Jonathan volvió a interrumpir—, quería disculparme por todo lo que pasó. Ya sabes. En la fiesta de tu hermana.

—¿De verdad?

—¿De verdad? —repitió Sheila.

Jonathan sonrió y asintió amablemente.

—Gracias... supongo. Y ¿Qué van a ordenar? —insistí.

—¿Qué me recomiendas?

—Bueno, tenemos croasaints recién hechos y...

Quiero Que Me Quieran [CL #1]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora