Aprendiendo a volar: Parte II

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Cuando despertó, habían aterrizado en el jardín frontal de la mansión de los Dun'Broch. Hicc se sentía bastante apenado de haber ido ahí sin antes avisarle a los padres de Mer. No es que no los conociera, pues él había pasado varias semanas con ellos, pero aún les temía a tan poderosas figuras. La madre de Merida, Elinor, era una bruja recatada, estricta, elegante y adoraba a Hiccup. Su padre, Fergus, era un muggle, un hombre enorme, fuerte, risueño y algo supersticioso. En conjunto eran precisamente, la pareja más temible del mundo, pues eran capaces de asesinarlo el momento en que Hicc hiciera el más mínimo daño a Merida.

—¡Ma'! ¡Da'! Ya llegué— Gritó Merida, mientras abría las pesadas puertas de madera con nada de esfuerzo.

Hiccup caminaba detrás de ella con las piernas temblándole y las manos detrás de su espalda. El pasillo por el que estaban pasando tenía muchos retratos colgados, algunos se movían y algunos otros no. Había armaduras medievales completas y una sección de la pared tenía varias armas colgadas. Cuando llegaron a la sala de estar, una adorable habitación de tapiz color marfil y cómodos sillones de terciopelo rojo, Elinor y Fergus recibieron a su hija con abrazos cálidos, llenándole el rostro con pequeños besitos y acariciando su cabello. Una vez terminada su reunión gloriosa, los padres de Mer repararon en Hicc, quien había estado tan silencioso que parecía una armadura vacía más.

—¡Oh, Hiccup! — Exclamó Elinor, uniendo ambas manos y sonriéndole cálidamente al joven. —Meridarling no nos dijo que vendrían, ¡Qué adorable sorpresa!

Elinor se acercó al castaño y lo abrazó igualmente, mientras él le devolvía el abrazo un tanto incómodo. La dulce bruja indicó que estaba encantada pues Hicc estaba usando el chaleco que ella le había tejido.

—Hola, muchacho. — Saludó Fergus, dándole una palmada al mago en la espalda, que lo mandó disparado unos cuantos pasos hacia delante. —¿Dónde están los otros dos? Esa chica adorable y su amigo diablillo.

Tanto Merida como Hiccup entendieron que el hombre se refería a Rapunzel y Jack, que acostumbraban a visitar la mansión Dunbroch tanto como Hicc.

—Aye, Da', no pudieron venir— explicó Merida, tomando el brazo de su padre cariñosamente. —Sólo Hicc, y debemos regresar a Hogwarts para el baile de navidad.

—Aun así, me alegro de verte, jovencito— le dijo Elinor a Hicc, quien era justo el hijo que ella soñaba con tener. —¿Ya tienes algo que usar para el baile?

—En realidad, no, señora Dunbroch. — Admitió el castaño, algo apenado.

Merida se abofeteó a sí misma con ambas manos y luego las arrastró hacia abajo a modo de frustración.

—Mamá, yo tampoco sé qué demonios me voy a poner

—No digas tonterías, doncella, tengo preparado un vestido especial para ti— canturreó la mujer castaña con mucha alegría. —Y en cuanto a ti, corderito, estoy segura que te encontraremos algún traje en menos de lo que canta un fénix. —

Fergus se agachó hasta estar a la altura de Hiccup y le susurró al oído.

"Aléjate de ella mientras puedas, una vez que te pruebe un traje, ya no habrá escapatoria."

Después de eso, pasaron la tarde entera buscándole un traje a Hiccup. No fue una tarea sencilla, pero al final, después de un hechizo de encogimiento y unos cuantos arreglos, uno de los viejos trajes de Fergus fue la opción perfecta. Anocheció y los trillizos llegaron a casa, acompañados por su tío Dingwall, que los había llevado de paseo esa tarde.

Los niños, Harris, Hubert y Hamish, se abalanzaron hacia su hermana mayor y la taclearon, luego saludaron a Hicc y los tres corrieron al patio trasero para cazar trolls de jardín. Un par de horas más tarde, Maudie, la elfo doméstico de la familia, sirvió la cena. Ésta consistía de un gran pato asado, hígado de oveja, ensalada de espárragos con zanahoria morada y de postre, pastelillos de moras ahumadas, los favoritos de Merida. La familia entera (incluidos los tíos Dingwall, McGuffin y Macintosh, que habían llegado esa tarde) se reunió alrededor de la mesa y comenzaron a comer, conversando felizmente sobre trivialidades.

Los Hijos Del Firmamento - ROTBTD Hogwarts AUDonde viven las historias. Descúbrelo ahora